Inglaterra tiene un déficit de porteros que se alarga en el tiempo más de lo debido para los creadores del fútbol. Sin llegar al nivel del gran Peter Shilton portero del mítico Nottingham Forest, hoy cumple 54 años el último gran portero inglés: David Seaman.

Aun siendo un portero con un gran palmarés (3 Premiers, 4 FA Cup, 1 Recopa…) y con un alto rendimiento, sobre todo en el histórico Arsenal de finales del siglo XX y principios del XXI, Seaman también es recordado por errores garrafales. Gracias a su fuerte personalidad y su carisma, esos fallos le marcaron pero no condicionaron su carrera. Todos recordamos el célebre gol de Nayim en la Final de la Recopa de 1995 o el gol de falta de Ronaldinho en el Mundial de 2002.

Los que jugamos de portero, aunque sea en el nivel más bajo a nivel federativo o en las pachangas con los amigos, sabemos que siempre priman las cantadas a las grandes paradas. Un guardameta que juega 376 partidos en la máxima categoría del fútbol inglés, que disputa dos Mundiales y dos Eurocopas y que se pone debajo de la portería de su selección 75 veces, es de todo menos un mal portero.

David Seaman parada Nadal en la Euro´96

La parada de David Seaman a Nadal en la Euro´96

Forjado en las categorías inferiores del Leeds United, pasó por el Peterborough United, Birmingham City, Queens Park Rangers, Arsenal FC y Manchester City, donde colgó los guantes en 2004. Debutó con Inglaterra de la mano de Bobby Robson en 1988, pero se quedó fuera de la lista definitiva para el Mundial de Italia´90. Se sacó la espina que tenía clavada con el fútbol español desde el gol de Nayim, parándole a Miguel Ángel Nadal su lanzamiento en la ronda de penalti de los Cuartos de Final de la Eurocopa de Inglaterra, clasificándose su selección con esa parada.

Desde la retirada de David SeamanThe Pross siguen buscando con ahínco un portero de garantías que eleve el nivel de su equipo. Parecía que Joe Hart aspiraba a ocupar ese puesto vacante, pero el rendimiento del actual portero del West Ham United no ha estado a la altura de lo esperado.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

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