Cuando el joven delantero del Liverpool Jamie Redknapp, durante un partido amistoso entre Colombia e Inglaterra allá por el 7 de septiembre de 1995, chutó (o centró) a la portería defendida por René Higuita no pensaba que pasaría a la historia por la respuesta que éste le dio. El poco público que se acercó a Wembley fue testigo de una de las mayores excentricidades que se han visto sobre un terreno de juego. La jugada salió bien pero incluso el propio portero, con una sonrisa cual niño que sabe que ha cometido una travesura, tuvo que disculparse ante su entrenador y compañeros por poner en riesgo el trabajo de todo el equipo.

Pero así era el bueno de Higuita, un portero de una enorme calidad, poca disciplina y sobretodo poco corriente tanto dentro como fuera del campo. Llegó a estar en la cárcel, fue víctima de las drogas y amigo de Pablo Escobar. La celebre parada de “el escorpión” la practicaba durante los entrenamientos, pero de ahí a hacerlo en la catedral del fútbol había un trecho. Cualquier persona normal habría desechado la posibilidad al mismo tiempo que se le pasaba por la cabeza, pero Higuita no era alguien al uso, por algo era conocido entre tus compañeros como “el loco”.

Bendita locura la que tuvo aquella noche…

Sobre El Autor

Fundador y Director

Nací en Murcia y crecí viendo al Barcelona de los Romário, Laudrup y Stoichkov. El fútbol de posesión y la figura del 4 son las claves.

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