Miguel Muñoz fue entrenador del R.Madrid desde 1960 hasta 1974. Estamos hablando probablemente del mejor técnico que haya pasado por el Bernabéu. Su palmarés fue de nueve Ligas (61,62,63,64,65,67,68,69 y 72), tres Copas de España (62,70 y 70), dos Copas de Europa (60 y 66) y una Intercontinental (60).

Su idilio con el mundo del balompié comenzó de bien pequeño durante su estancia en el colegio Calasancio, mismo lugar al que acudiría otro ilustre madridista, Emilio Butragueño. La etapa de Miguel Muñoz como futbolista comenzó en el Logroñés (donde jugó a la vez que realizaba el servicio militar). Posteriormente pasó por Racing de Santander y Celta de Vigo hasta que en el año 1948 abandonaría el equipo vigués para ir a la que sería su casa, el R.Madrid.

Allí pasaría 10 años hasta que, con 36 años, decidió poner fin a su carrera como futbolista. La decisión la tomó, como él mismo explicaría, cuando acudió al cine y se vio en el Nodo. «Me vi viejo y culón, con ese pantalonazo blanco, en esa pantalla en blanco y negro tan grande… Pensé: estoy haciendo el ridículo».

Vistió la elástica blanca en 273 encuentros oficiales, marcando 26 goles, y conquistando cuatro Ligas, tres Copas de Europa en un Madrid que metía miedo y dos Copas Latina. Fue internacional absoluto en siete ocasiones debutando el 20 de junio de 1948 en un amistoso en Zurich contra Suiza.

Nace un mito del banquillo

Tras su retirada de los terrenos de juego, comenzó su etapa de entrenador. Lo hizo en el Plus Ultra, el filial del Madrid, hasta que en la temporada 1959/60 Santiago Bernabéu le brindó la oportunidad de dirigir al primer equipo sustituyendo al paraguayo Fleitas Solich quien había tenido un encontronazo con sus jugadores al descanso de un partido de Liga contra el Granada en el estadio de Los Cármenes donde los blancos acabarían ganando por un apretado 3-4.

Miguel Muñoz rueda de prensa en el Bernabéu

Nada hacía presagiar que Miguel Muñoz estaría 14 temporadas al frente del conjunto blanco y es que Bernabéu era conocido por devorar técnicos con una media de casi uno por año. Su llegada coincidió con la del gran Luis del Sol, conquistando, el 18 de mayo de 1960 en el estadio de Hampden Park, contra Eintracht de Fráncfort  y con un inapelable 7-3 la que sería 5ª Copa de Europa consecutiva convirtiéndose en el primero en conseguir el cetro europeo como jugador y como entrenador. Pocos meses después levantaría la Copa Intercontinental ante Peñarol tras un 5-1 en el Bernabéu.

Santiago Bernabéu tenía un buen concepto de Muñoz tras su etapa de jugador del Madrid, pero no terminaba de convencerle como entrenador por su corta trayectoria en esta faceta” – Alfredo Di Stéfano.

Pese a lo éxitos, Santiago Bernabéu tenía la intención de contratar al entrenador de moda de la época, Helenio Herrera que dirigía al FC.Barcelona. Fue Di Stéfano quien hizo ver al presidente que lo mejor era mantener a Miguel Muñoz. El tiempo le dio la razón ya que Muñoz conquistó la sexta Copa de Europa e instauró una hegemonía blanca en la competición liguera.

Hasta que en el primer partido de la segunda vuelta de la temporada 1973/74, el Madrid perdió en casa contra el colista, el Castellón, quedando a 8 puntos de un Barcelona encabezado por un magistral Cruyff. Esa misma noche la directiva del conjunto blanco emitió un comunicado en el que ratificaba el puesto de Miguel Muñoz. Sin embargo, al día siguiente fue destituido. De ahí viene que hoy en día una ratificación sea considerado como el paso previo a un despido seguro.

A mí no me gusta ver sufrir a la gente y Miguel Muñoz lleva sufriendo mucho tiempo; no hay más que ver su aspecto. No he tenido más remedio que aceptar su dimisión. Esto no podía prolongarse, pero deja entre nosotros un recuerdo imborrable – Santiago Bernabéu tras destituir a Miguel Muñoz

Tras abandonar el Madrid dirigió a Granada, Las Palmas, Sevilla y a la Selección Española con la que consiguió el subcampeonato de Europa en Francia 84, célebre por la acción de Arconada, y sobretodo por la gesta que permitió disputar dicha competición: el célebre 12-1 contra Malta. También dirigió al combinado nacional en el Mundial de México de 1986 donde caímos ante Bélgica en cuartos de final y por penalties.

Sus números como entrenador

Club Temporadas Jugados Ganados Empatados Perdidos
20 601 319 144 138
R.Madrid 14 (60/61 a 73/74) 417 253 96 68
Granada 1 (75/76) 34 8 10 16
Las Palmas 3 (77/78 a 79/80) 68 26 20 22
Sevilla 2 (80/81 y 81/82) 82 32 18 32
Miguel Muñoz, Santiago Bernabéu y Amancio posan con la Copa de Europa

Miguel Muñoz, Santiago Bernabéu y Amancio posan con la Copa de Europa

El caso de Miguel Muñoz es muy parecido al de Zinedine Zidane. Fue un entrenador de emergencia. Tenía una concepción muy personal del fútbol ya que a diferencia de otros técnicos confiaba en el talento de los jugadores y renunciaba a llevarse el protagonismo. También era acusado de tener “una flor en el culo” a lo que él contestaba «vale más tener eso que otra cosa». Asimismo, en sus tres primeros meses ganó la quinta Copa de Europa y la primera Intercontinental. Lo cierto es que el discurso de la suerte cae por su propio peso simplemente al comprobar que nos encontramos ante el entrenador que más títulos de Liga ha conseguido de la historia. Eso no es producto de la casualidad.

El técnico madrileño construyó durante los años 60 un Madrid que continuó triunfando en Europa basado en un sistema de juego 4-2-4 en el que renunciaba al quinto delantero para incluir otro defensa. Se cuenta que su táctica consistía en poco más que retar a sus futbolistas. Les decía simplemente «salid y ganad», al igual que sostenía que el fútbol se resumía en «disparar raso y al palo».

Esta fue la vida de Miguel Muñoz, el creador del 4-2-4, un entrenador tranquilo que pese a la desconfianza inicial acabó agrandando la leyenda del Madrid. Un gran entrenador.

Sobre El Autor

Fundador y Director

Nací en Murcia y crecí viendo al Barcelona de los Romário, Laudrup y Stoichkov. El fútbol de posesión y la figura del 4 son las claves.

Artículos Relacionados