Un metro y 70 centímetros no es una barrera infranqueable para un adulto medio, sin embargo si eres un niño de apenas 10 años la cosa se complica.

Sábado 21 de mayo de 2016, Cilindro de Avellaneda, nombre con el que se conoce al estadio de Racing Club de Avellaneda. Como cada semana el pequeño Santiago Fretes acude al estadio del club de sus amores. Santiago tiene la pierna derecha amputada debido a una malformación genética. Sin embargo, esto no es inconveniente para que el chico juegue al fútbol, practique taekwondo e incluso esquiara una vez. No hay quien lo pare.

Él nació así y lo criamos en plan ‘arreglate solo’. Por ahora, y gracias a Dios, nunca fue de bajonearse (deprimirse), y no solo en el deporte, sino en el colegio, donde tiene un buen desempeño. – Sabrina Bonomo

Aquel fin de semana, coincidió con la retirada de Diego Milito, jugador salido de Racing donde jugó desde 1999 hasta 2003 para volver en 2014 poniendo fin a su carrera deportiva. La madre de Santiago, Sabrina Bonomo, contó que su hijo no quería perdérselo. El año pasado había tenido la oportunidad de conocer a su ídolo quien le regaló sus botas y al resto de la plantilla que le dio una camiseta firmada.

Llegó el final del partido y Diego Milito se disponía a dar la vuelta de honor para despedirse de su hinchada.

Estaba viendo a Milito dar la vuelta a la cancha y mi amigo no llegaba, estaba saltando para asomarse. Entonces le presté una de mis muletas para que subiera. Yo siempre me subo para llegar. – Santiago Fretes

Y así fue como esta imagen de los dos amigos se hizo viral en internet demostrando que en el fútbol como en la vida, no hay barreras.

 

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Sobre El Autor

Fundador y Director

Nací en Murcia y crecí viendo al Barcelona de los Romário, Laudrup y Stoichkov. El fútbol de posesión y la figura del 4 son las claves.

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