No, no se trata de una nueva medida por parte de la Uefa sino el hecho de que si esta norma hubiera estado en vigor la temporada 2008/09, el Hamburgo quizás habría podido disputar la final de la última edición de la antiguamente denominada Copa de la Uefa.

Nos encontramos en las semifinales de dicho campeonato disputada entre los equipos alemanes del Werder Bremen y el mencionado Hamburgo. En el partido de ida, el Hamburgo había logrado ganar por 0-1 en la casa de su archirrival merced al gol del ahora jugador del Sevilla Trochowski. Todo quedaba pendiente para el partido de vuelta.

La noche del 7 de mayo de 2009 se disputó dicho encuentro que ha pasado ya a la historia del conjunto del Werder Bremen (y a la negra del Hamburgo). En el minuto 82, y con el marcador 1-2 a favor del Bremen, un defensa del Hamburgo, encontrándose en su área y totalmente solo, fue a pasar el balón a su portero con tan mala suerte de que el esférico se topó con el inesperado obstáculo de una bola de papel de aluminio que previamente un aficionado había tirado a la propia área de su equipo. Y es que ya se sabe que los partidos duran mucho y hay quien aprovecha para llevarse el bocadillo de casa.

La cuestión es que el balón dio en la bola de aluminio saliendo por la línea de fondo y provocando un córner a favor del Bremen. Córner que el Bremen no desperdició marcando el 1-3 y sentenciando su pase a la final que posteriormente perdería contra el Shakhtar Donest ucraniano.

A partir de aquel día, cuando se disputa este derby, la afición del Bremen le canta a la del Hamburgo eso de “Wo ist die Papierkugel?” o lo que es lo mismo “¿Dónde está la bola de papel?”. Y es que por increíble que parezca, incluso en un mundo tan profesionalizado como fútbol también hay cabida para un cisne negro.

 

Sobre El Autor

Fundador y Director

Nací en Murcia y crecí viendo al Barcelona de los Romário, Laudrup y Stoichkov. El fútbol de posesión y la figura del 4 son las claves.

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