Todo buen aficionado al fútbol que se precie, cuando es preguntado sobre uno de los mejores equipos de la historia de este deporte debe al menos valorar entre los 3 posibles candidatos (y ya sé que en fútbol, como en la vida misma, para gustos los colores) al conjunto en el que jugaba el protagonista de nuestra instantánea de hoy. Me refiero al combinado nacional de Brasil que disputó el Mundial de 1970, celebrado en México.

No es el propósito de este artículo analizar el sistema de aquella selección, ni repasar su historia, ya que como equipo que cambió el fútbol tendrá cabida en nuestra sección Leyendas. Por el contrario, nos vamos a centrar en el encuentro que precedió a una de las imágenes más célebres que existen en las que aparece el apodado como “El Rey”, más conocido como Edson Arantes do Nascimiento, Pelé.

La verdeamarehla seá recordada como el equipo de los “5 magníficos”, Pelé, Carlos Alberto, Rivelino, Tostão y Jairzinho, un equipo que hizo del jogo bonito su seña de identidad. Para suerte de todos los que amamos este deporte, la incipiente televisión de los años 70 pudo ejercer de mensajero haciendo posible que millones de seguidores cotemplaran el maravilloso espectáculo que desplegaba la canarinha sobre el césped azteca.

“Creí que Pelé era de carne y hueso como yo. Estaba equivocado.” – Tarcisio Burgnich

El campeonato mundial encuadró a Brasil junto con Rumanía, Checoslovaquia e Inglaterra. A los dos primeros conjuntos, les pasó literalmente por encima. Contra los ingleses, quienes eran los actuales campeones y considerados por muchos como el mejor equipo del mundo, la cosa estuvo mucho más trabajada ganando finalmente con un trabajado gol de Jairzinho. 

Tras la fase de grupos llegarían en Cuartos y Semifinales Perú y Uruguay respectivamente. Nada que hacer, 2 – 4 encajó la mejor selección de la historia de Perú y 1 – 3 la uruguaya en el partido disputado en Guadalajara.

Y llegamos a la final disputada el domingo 21 de Junio de 1970 en el Estadio Azetca, un coloso con capacidad para más de 100.000 espectadores. Afortunados ellos que pudieron contemplar como la revolución, en lo que hasta ese momento se consideraba como fútbol, había llegado y, lo más importante, dejado su huella en la historia.

El encargado de hacer frente al temible conjunto carioca fue la selección Italiana, quien tras una fase de grupos con 1 victoria y 2 empates logró clasificarse para las eliminatorias directas dejando posteriormente en la cuneta al equipo anfitrión en Cuartos de Final y a la poderosa selección alemana en Semifinales.

Las alineaciones en aquel encuentro fueron las siguientes:

Brasil Italia
FELIX Enrico ALBERTOSI
BRITO Tarcisio BURGNICH
WILSON PIAZZA Giacinto FACCHETTI (C)
CARLOS ALBERTO (C) Pierluigi CERA
CLODOALDO Roberto ROSATO
JAIRZINHO Mario BERTINI
GERSON Gigi RIVA
TOSTAO Angelo DOMENGHINI
PELÉ Sandro MAZZOLA
EVERALDO Roberto BONINSEGNA
RIVELINO Giancarlo DE SISTI
Mario Zagallo (E) Ferruccio Valcareggi (E)

Al gol de Pelé en el minuto 18′ contestaría en el 37′ Boninsegna igualando para los azzurri. Tras el empate, una lucha de poder a poder hasta que en el 66′ Gerson adelantaría a los brasileños, produciéndose (como tituló El Mundo Deportivo) “Un cuarto de hora relampagueante imposible de resistir para los italianos“. Serían el gran Jairzinho en el 71′ y Carlos Alberto en el 86′ (con un gol que ha quedado como ejemplo del jogo bonito) los que plasmarían el definitivo 4-1 en el marcador del Estadio Azteca.

Todos los que vieron aquel partido,volvieron a casa con la sensación de que habían contemplado una obra de arte, con la sensación de que el fútbol puede ser un baile alegre y puro, como lo son la samba y el tequila.

Pelé abrazado a Jairzinho, celebrando la histórica victoria de Brasil

Pelé abrazado a Jairzinho, celebrando la histórica victoria de Brasil

Sobre El Autor

Fundador y Director

Nací en Murcia y crecí viendo al Barcelona de los Romário, Laudrup y Stoichkov. El fútbol de posesión y la figura del 4 son las claves.

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