Hay una cosa que me lleva a numerosos “enfrentamientos” con familiares, amigos y colegas de este mundillo del fútbol. La SUERTE. ¿Qué es la suerte? Hasta donde yo llego, la suerte es comparable al azar, y a mi no me gusta dejar nada al azar cuando algo puede depender del trabajo y la constancia.

El asunto viene por las numerosas críticas recibidas por Zidane por su incapacidad para que el Real Madrid muestre un fútbol más atractivo y vistoso, según los entendidos… jugar bien ¿Qué es jugar bien al fútbol? (por favor sí alguien conoce la respuesta que me envíe un correo). Podía llegar a entender las críticas al principio, la masa social futbolera, que no futbolística, gritaba a los cuatro vientos por esos goles en el descuento, por esos partidos ganados en acciones individuales, pero ahora ya no, ni ahora ni hacía 20 semanas.

Me cuesta entender cómo se puede criticar a un equipo que lleva 20, 30, 37… partidos sin perder. Según los entendidos el francés tiene un jardín de 7.000m2 en su trasero, disculpen la palabra, del que salen muchíiiisimas flores. Si mi equipo mete en el minuto 2 de partido es porque salió enchufado, y si lo hace en el 93 es porque no desiste hasta que el arbitro dé el encuentro por finalizado. No creo en la suerte, ni buena ni mala ¡Trabaja para que ese balón que dio en el palo acabe en gol!

Vamos a los argumentos reales y no a suposiciones y especulaciones. Hasta la fecha el conjunto blanco lleva 17 partidos de liga con 12 victorias, 4 empates y 1 derrota, 46 goles a favor, uno menos que el F.C. Barcelona y 16 en contra siendo el tercer clasificado en este ránking por detrás de Villarreal y Atlético. Estadísticamente es el equipo que en más ocasiones remata a portería con un 51% de acierto, frente al 47% del eterno rival con 20 tiros menos. Mi objetivo es hacer ver que los resultados blancos no son solo cuestión de ninguna flor ni de una buena gestión de vestuario ni por tener a todos los jugadores enchufados que también tiene muchísimo mérito. Detrás hay trabajo, y trabajo objetivo, sin camiseta alguna que distorsione la realidad.

Para cómo yo entiendo el fútbol, jugar bien no es tener el balón y ser dueño y señor de él los noventa minutos. Va un poquillo más allá y creo que ya lo tengo argumentado en otros artículos. Se trata de saber qué hacer con él y sin él. Hace una semanas charlaba con el entrenador del equipo rival antes de un partido y me comentaba que ellos dominaban todos los partidos, que eran superiores a sus rivales pero que luego… ¿de que sirve tener el balón si no sabes usarlo, o sí en el caso de que lo pierdas no sabes qué hacer?

Casemiro y Nzonzi disputan un balónAnalizando los tres partidazos entre madrileños y sevillistas, este último algo más pesado desde el punto de vista del aficionado, vi cosas que me gustan como entrenador, comportamientos y mecanismos que no salen solos. Las transiciones del conjunto blanco fueron muy buenas, principalmente las carentes de balón, de hecho en el 3-0 de Copa, el primer tanto viene de un achique de Casemiro en las inmediaciones del área rival. La presión que el Real Madrid ejerció ese día sobre su rival fue asfixiante y estoy convencido de que sorprendió al mismísimo Sampaoli, al igual que lo hizo, como él mismo dijo en la rueda de prensa posterior al partido, en el partido de Liga saliendo con cinco defensas.

El francés conoce a sus jugadores mejor que nadie y los motivos de su decisión. No existe la idea o planteamiento perfecto, eso es una falacia, o creemos que en cuanto el Barça deje de ganar títulos durante un par de años alguien va a acordarse de lo bien que se jugaba antaño. O que si Celta, Villarreal o Las Palmas estuvieran jugándose la salvación la afición pediría toque y más toque en lugar de puntos y más puntos para salir del pozo.

Este Madrid no juega combinativo, pero lo hace por momentos cuando el juego y el contexto lo demanda, este Madrid no contragolpea, pero lo hace si ve que tiene espacio para correr y puede hacer daño. Este Madrid no presiona avanzado, pero sí lo hace si detecta que avanzando líneas puede crearle problemas a su rival y tampoco se repliega pero debe hacerlo en ocasiones para medir los tiempos, organizarse y trabajar en bloque. Un equipo camaleónico siempre es mejor que uno que domine solo una idea. Siempre dije que al mejor Barça de la historia le faltaba un plan “B” para ser perfecto.

Ahora solo falta ver cómo va a afectar esta derrota en Chamartín. Si era una dinámica ganadora simplemente o si hay realmente ese trabajo que a mi parecer existe.

Como ejemplo la experiencia personal que me toca vivir este año, quizá por ello la necesidad de “defender” al técnico blanco, al sentirme identificado con el contexto. El equipo en el que estamos esta temporada lleva 18 partidos jugados, 15 victorias, 0 empates y 3 derrotas con 44 goles a favor y 13 en contra. Es el menos goleado y el tercer máximo goleador.

Hay varios equipos que plantean un “mejor fútbol”, mantienen más la posesión que nosotros, todas sus acciones se inician con balón al pie… Este equipo va líder, con 6 puntos de diferencia con respecto al segundo clasificado. Y, ya concluyo, curiosidades, hace unas semanas nos enfrentamos al tercer clasificado, que plantea ese “fútbol”, el resultado fue de 1-0 a nuestra favor. Ellos no tiraron ni una sola vez a portería en los 94′ que duró el partido y nuestro gol fue en el 93. Créanme, no tengo flores, no me gustan, lo que tenemos es fe en lo que hacemos y muchísimas ganas de trabajar y mejorar cada día.

Sobre El Autor

Entrenador Nivel 2, dirige la sección "La pizarra de Héctor"

Estudié Ciencias de la Actividad Física, soy Técnico en Psicomotricidad y entrenador de fútbol, mi pasión de siempre. Llevo entrenando desde los 18 años y lo que más me gusta es el trabajo de campo, el contacto con el jugador, la tarea y sus evoluciones. Mis gustos se decantan hacia el fútbol de toque, vistoso y con ritmo, digamos que el Barça de Rijkaard es una referencia.

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