Honores para el campeón. Alemania vuelve al trono del fútbol mundial con merecimiento. Gracias a una generación de futbolistas de lo más interesante, Die Mannschaft consiguió su primera Copa del Mundo desde la reunificación y el primer título con Joachim Löw al frente. Admirados en todo el mundo por el cambio de estilo de los últimos años, les empezaba a faltar un título que refrendase su buen fútbol y evitase que se agotara la paciencia de sus aficionados.

La Alemania rocosa, de juego físico, de poco trato con el balón y que te ganaba entre bostezos murió. Queda una excelente condición física de base (como diría Luis Aragonés) y la eficacia de cara al gol, pero aliñadas con interés por la posesión y el fútbol combinativo, en la línea de la mejor España o de la Holanda clásica. Desde su anterior triunfo en Italia ’90, el camino de esta renovación hasta volver a triunfar incluye seis campeonatos Mundiales, incluído uno como locales, con esperanzas y decepciones, pero siempre peleando por lo máximo. Este es el resumen de ese camino:

MUNDIAL DE ESTADOS UNIDOS 1994

En su primer Mundial tras la reunificación, Alemania llegaba como una de las favoritas y defensora del título logrado cuatro años antes en Italia, a pesar de haber caído en la final con la sorprendente Dinamarca de la Euro ’92. Con Berti Vogts en el banquillo y jugadores de altísimo nivel como Illgner, Kohler, Matthaüs, Möller, Hässler, Effenberg o Klinsmann, se clasificó como primera de grupo empatando con España y venciendo a Corea del Sur y Bolivia con más solidez que brillo.

Venció en octavos a Bélgica por 3-2, en los últimos coletazos de esa brillante generación de los Diablos Rojos. Pero, como en la Eurocopa, volvió a toparse con la revelación del torneo, en esta ocasión fue Bulgaria que, en el que probablemente sea el partido más mítico de la historia de esa selección, mandó a los teutones a casa en cuartos remontando con tantos de Stoitchkov y Letchkov el gol inicial de Matthäus desde el punto de penalti.

MUNDIAL DE FRANCIA 1998

La Alemania de Vogts llegó a Francia como campeona de Europa gracias al título logrado ante la República Checa en la Euro de Inglaterra ’96, con una generación brillante pero algo pasada de vueltas. Seguían ahí los míticos Klinsmann, Möller, Hässler o, por supuesto, Matthäus (que disputaba su quinto Mundial), aderezados por jugadores de corte eminentemente físico como el centrocampista Jeremies o el delantero Bierhoff. Fue primera de grupo venciendo a Estados Unidos e Irán, a pesar de no vencer a Yugoslavia. Logró eliminar en octavos a México, pero volvió a toparse en cuartos con un equipo revelación, esta vez Croacia. Tras la expulsión del defensa Wörns aun en el primer tiempo, la Mannschaft se vio atropellada por aquel alegre equipo balcánico, que les infligió un doloroso 3-0.

MUNDIAL DE COREA Y JAPÓN 2002

La selección dirigida por el exdelantero Rudi Völler llegó al Mundial de 2002 en horas bajas, había caído con estrépito en la primera liguilla del anterior Europeo y había logrado la clasificación en la repesca tras sufrir la vergüenza de perder 1-5 ante Inglaterra en Múnich. Llegaban nuevas caras, como Kahn en la portería, Ballack al mando del equipo o Klose, el que actualmente se ha convertido en máximo goleador de la historia de los Mundiales.

Arrancó con muy buen pie, infligiendo un rotundo 8-0 a Arabia Saudí, más dudas levantó su empate 1-1 ante Eire, pero la posterior victoria 2-0 ante Camerún fue suficiente para que se clasificaran como primeros para octavos. Colgados de un gran Oliver Kahn, nombrado mejor jugador del torneo, fue venciendo por 1-0 tanto a Paraguay, como a Estados Unidos y por último a Corea del Sur para plantarse en la final, donde una Brasil muy superior frenó a los germanos, dejándoles con la miel en los labios.

Ronaldo bate a Kahn en la final del Mundial 2002 entre Brasil y Alemania

Ronaldo bate a Kahn en la final del Mundial 2002 entre Brasil y Alemania

MUNDIAL DE ALEMANIA 2006

Tras una nueva debacle en la Euro ’04, Klinsmann asumió el cargo (por cierto, con Joachim Löw de ayudante) y arrancó la nueva época de la Selección Alemana. Aunque le costó empezar (llegó a bajar al puesto 22º del ranking FIFA) empezaba a atisbarse un aire mucho más atractivo, alejado de lo tradicional, en el juego germano. Schweinsteiger empezaba a asumir los mandos, y otros jóvenes jugadores como Lahm o Podolski empezaban a compartir protagonismo con los Ballack o Klose. Se clasificó primera de un grupo fácil con Costa Rica, Polonia y Ecuador.

En octavos liquidó con dos goles tempraneros de Podolski a Suecia, en un mítico e igualado partido de cuartos eliminó en penaltis a Argentina con el portero Lehmann como héroe, solo la correosa Italia les frenó en semifinales con dos goles en los últimos minutos de la prórroga. Acabó tercera tras ganar a la Selección Portuguesa, probablemente la más atractiva del torneo, consiguiendo también con Klose el título de máximo goleador del torneo y con Podolski el de mejor joven.

MUNDIAL DE SUDÁFRICA 2010

El breve paso de Klinsmann había dejado otro aire en Alemania, y su ayudante Löw siguió (e incluso profundizó) en ese camino. Brilló hasta la final en la Euro ’08, donde España, con un estilo muy similar pero un nivel superior, le venció en la final. Con un equipo rejuvenecido (en parte por obligación debido a las lesiones) los Neuer, Lahm, Khedira, Schweinsteiger, Özil, Müller, Kroos, Podolski o Klose aunaban experiencia y calidad, aparentando ser el preludio de algo grande.

En la primera ronda se clasificaron primeros a pesar de perder ante Serbia, gracias a las victorias ante Australia y Ghana. Arrasaron en octavos y cuartos a dos rivales de la entidad de Inglaterra (4-1) y Argentina (4-0), pero volvieron a tropezar con la horma de su zapato. La Selección Española volvió a privarles de la gloria en una disputada semifinal que Puyol dio a España (1-0), en la que se unieron los dos equipos con mejor gusto futbolístico del campeonato. Demostró su carácter venciendo por el tercer puesto a Uruguay (3-2). Además, Müller se coronó como máximo goleador, mejor jugador joven y segundo mejor jugador del Mundial.

No ha sido fácil el camino de Alemania hasta su cuarta estrella de campeón, ni siquiera para ellos, leyendas del fútbol mundial, es sencillo estar siempre arriba. Merece ser loado su intento de alcanzar la gloria mediante un juego valiente, alegre y vistoso. Löw y sus chicos lo han conseguido, alzando una Copa que será más recordada por la semifinal (el 7-1 a Brasil es un partido histórico) que por la final. El trono vuelve a estar ocupado por Alemania, pero esta vez a la maquinaria teutona le gusta el arte.