Ayer daba comienzo una nueva temporada de La Liga y el verano, corto, por la celebración del Mundial ha dado para muchas reflexiones que intentaré plasmar en este artículo. La primera tiene que ver con la propia cita mundialista en sí, puesto que no son pocas las voces que han clamado ante el juego de la campeona, Francia. Algunos se han atrevido a compararla a la legendaria Grecia de Rehaggel y otros han hecho correr ríos de tinta con preguntas retóricas tan estúpidas como: ¿Francia hubiera ganado sin el V.A.R? Esto me ha dado que pensar en la deriva que está tomando el fútbol, plagado de amarillismo y en donde prima el morbo más que el juego. Francia ha ganado el Mundial porque en este fútbol moderno de pretemporadas yankees, cuatro competiciones, clasificaciones con selecciones, etc… lo que importa es el físico. Y ahí los galos no tienen rival, por eso Rabiot lo vio desde casa y Pogba vale lo que vale, mal que nos sorprenda.

Sin embargo, el mundial de Rusia queda ya muy lejos y esto sólo era una introducción al verdadero quid de la cuestión: la nueva era en La Liga. Sabido es por todos mis lectores que nunca tendré el carné del club de fans de Cristiano Ronaldo, no pertenezco a ese grupo. Quizás porque es incompatible al gauchismo que profeso desde antes de que el genio de la coleta aterrizara en España. Siempre se ha dicho que Andalucía es tierra de arte, de finta y sprint, ya me entendéis, pero poco remate. Otra cosa, es que me inscribiese en la caterva reduccionista y bufandera que define al crack de Madeira como elemento de marketing sólo por ser el rival de Messi. Cristiano ha marcado una época, es indudable, y nuestro país, acostumbrado a las dualidades, se queda huérfano de uno de los dos elementos. Por ello, podríamos decir que este es el año I d.C.R. (Año I después de Cristiano Ronaldo), puesto que ya no asistiremos a una rivalidad que por habitual no deja de ser la más importante que ha dado nuestro fútbol.

Cristiano Ronaldo Juventus

Tras su marcha a la Juve vivimos el año I d.C.R.

La pena es que no parece que se le vaya a encontrar remedio a corto plazo, lo que me lleva a mi tercera reflexión. Porque no hay nadie en este país que no se plantee la necesidad de fichar que acucia al Real Madrid de Florentino. Intentar que tras años de lesiones e irregularidad, Gareth Bale ascienda a capitán general tras ofrecer el conjunto blanco una de sus peores versiones en Liga de la década es poco más que una temeridad. ¿Pero a quién ficha el Real Madrid? Los años galácticos parece que llegaron a su final y la falta de previsión hace que no se disponga de un sustituto que pudiese haberse cocido a fuego lento en Valdebebas. Por lo tanto, la única salida es el aquí y ahora y eso vale mucho dinero, muchísimo. Porque no sabemos si es por el año de Mundial, por el empuje de los jeques, por los porcentajes hasta para el primo-segundo o por la alineación de los planetas, pero el mercado está muy inflado. Sólo hay que ver los 80 millones que se han pagado hace poco por Kepa. Sí, por ese portero que alternaba con Herrerín la portería del Athletic y que no llego a robarle un minuto al gran De Gea en Rusia. Por ello, ir al acecho de Hazard, Neymar o Mbappé, para un servidor los únicos capacitados en desarrollar esa ardua tarea, es misión imposible.

Por último, no quiero acabar este artículo que intenta haceros pensar en lo que ha dado de sí el verano sin hablar de la incompetencia. La incompetencia que demuestran día a día nuestros dirigentes, y no hablo de política, o al menos de la de escaños y concejalías. Hablo de Luis Rubiales y cómo ha dilapidado todo el crédito ganado en la decisión Lopetegui con una gestión nefasta de la Supercopa de España. Pero también hablo de Javier Tebas y sus inútiles intentos de igualar nuestra competición estrella a la poderos Premier League. Que si calendario asimétrico, por cierto con perlas como un derby sevillano en Domingo de Ramos, algo que no se le ocurre ni al que asó la manteca, que si partidos en el extranjero… agua de borrajas. Mientras las televisiones y el marketing manden en este deporte, nunca podremos estar a la altura de una liga cuyos equipos recién ascendidos han gastado más en fichajes que media Primera División.

Kepa Chelsea presentacion

Kepa se ha convertido en el portero más caro de la historia.

En definitiva, no quiero ser pesimista, pero estas son las reflexiones de un agitado verano futbolístico que quería compartir con todos nuestros lectores. Pero miren el lado bueno, esto ya ha empezado, y mientras nos quitamos la arena de los pies ya ha rodado el balón. Así que disfruten de la temporada y sean felices. Que así sea.

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