Llegados a este punto de la Liga, y más este año en el que casi todo el pescado está vendido, empiezan a aparecer partidos de ritmo curioso, equipos que van pensando en otra cosa, que tienen sus objetivos conseguidos, etc. Por nos hablar, por supuesto, de los partidos pactados, maletines y demás, que constituyen otro tema que (parece) está prácticamente extinguido de la fauna futbolística profesional española.

El que disputaron ayer Atlético y Betis puede entrar en esa categoría de partido raro de final de temporada. Los locales, pensando en el Arsenal y pagando su corta plantilla. Los visitantes, pisando el césped donde solo un día antes fue humillado su eterno rival con la sensación de que un punto en casa del segundo clasificado no es mal botín para conservar su meritoria plaza. Llegaba al encuentro quinto con cuatro puntos sobre el Villarreal, siete sobre el Sevilla y ocho sobre el Girona, quien marcaba desde el octavo puesto el límite para quedar fuera de Europa. Así las cosas, a ambos dejó un tanto indiferentes el resultado de empate a cero. A pesar de que no se pueda decir que fuera un partido aburrido o sin ocasiones.

El Cholo Simeone probó a incluir a Saúl como carrilero en la izquierda dentro de un dibujo no demasiado rígido, muy dependiente de las situaciones de juego, pero que podríamos identificar como un 5-2-2-1. Asimilaba así la distribución sobre el campo, casi idéntica en el dibujo a la de Quique Setién. Eso sí, cada uno la interpretó a su manera, con mucho toque y combinación por parte de los béticos y con salidas más directas para los colchoneros. Con el paso de los minutos, el físico de los puntas locales fue bajando, dificultando sus posibilidades de cazar balones largos y los visitantes fueron creciendo alrededor del balón, tomando mayor control del partido.

En portería formaron de salida Oblak para el conjunto madrileño y Dani Giménez para el sevillano, si bien tuvo que ser sustituido por el canterano Pedro debido a una lesión poco después de la media hora de partido. Los tres resolvieron son sobriedad las ocasiones de los rivales, que tampoco les exigieron a fondo, sin bien un tiro al poste en cada marco libró a los guardametas después de verse superados.

La defensa local tenía como carrileros a Saúl y Juanfran, que a 25 minutos del final fue sustituido por un Vrsaljko que le ha ganado claramente el puesto de titular. A sabiendas de las peligrosas superioridades que crea el Betis filtrando balones desde las alas, el Cholo se decidió a reforzar la zona jugando con tres centrales: Lucas, Giménez y Savic. Si bien Saúl en algunos momentos se sumó al centro del campo y el propio Lucas realizó algunas jugadas como lateral. Pararon bien al punta local, aunque sufrieron en ocasiones con las llegadas de la segunda línea. En los visitantes, los carrileros Junior y Barragán fueron de lo mejor del partido. Se desdoblaron en ataque alcanzando buenas posiciones y apoyando a los atacantes, sin olvidar la defensa. Los centrales, Amat, Bartra y Mandi, estuvieron correctos, a pesar de que las complicaciones a las que les somete la forma de sacar el balón jugado desde atrás les hicieron perder alguna pelota en lugares peligrosos. Mención aparte merece la acción de Mandi sacando el balón de la línea tras buena acción de Torres, evitando un gol que parecía seguro.

Betis Atletico de Madrid

El eje central del Atlético contó con Gabi y Thomas. Ninguno de los dos tuvo su mejor día, a pesar de la colaboración de los carrileros. Ralentizaron el juego del equipo y, a pesar de que Thomas ha ganado mucho en jerarquía durante la última campaña, les falta ritmo y calidad pura para darle juego de quilates a este equipo. Enlazaban por delante de ellos Vitolo y Correa. El primero estuvo voluntarioso, aunque, sin salida hacia las bandas, no fue capaz de conectar con fluidez para generar peligro. En el caso del argentino, se dejó más en las acciones defensivas y la presión que en jugadas reseñables con el balón en los pies. Ambos fueron sustituidos por Koke y Griezmann en el último tercio del partido, que no sacaron réditos efectivos de su calidad. El eje del Betis fue para el talentoso Fabián, que dejó algunas gotas de su clase, y para Javi García, muy eficaz en su posición de mediocentro, pero que falló dos claras ocasiones en el área rival. Tello, algo escondido, pero que dejó en el segundo tiempo un ajustado lanzamiento al poste izquierdo, y Boudebouz, probablemente el mejor del partido con su calidad y visión de juego, hicieron la mediapunta andaluza. Ambos fueron también sustituidos, Joaquín entró por el argelino con 25 minutos por delante que no supo aprovechar, y Campbell por el español, sin que le diera tiempo a entrar en el partido en los diez minutos escasos que participó.

En punta, uno que está cerrando su andadura en la Liga frente a otro que la está iniciando. Torres estuvo móvil y participativo mientras le duró la gasolina. Encontró apoyos en los mediapuntas y tuvo un par de ocasiones, sobre todo una en la que ganó un buen balón a Bartra, picó bien por encima de Giménez y topó con Mandi bajo palos. Loren Morón en el bando contrario también fue valiente a la hora de incomodar a los poderosos centrales rivales, sin encontrar grandes ocasiones posibilitó a sus compañeros llegar desde atrás empujando a la zaga local hacia su área.

Fue un partido con alternativas, con un Betis que se dedicaba a tejer el juego y un Atlético que, en el primer tiempo, pudo evitar que le llegaran claramente y contó con alguna oportunidad. La mejor, la que Mandi le sacó a Torres de la línea. Con poca más noticia que la lesión de Dani Giménez y el debut de Pedro, se llegó al descanso con un par de ocasiones verdiblancas para cerrar el primer acto.

En el segundo, el juego fino y combinativo de este gran equipo que es el Betis salió a flote como el aceite al mezclarlo con el agua. Así que, según fue aguándose este Atlético con la mente en la semifinal de la Europa League, la consistencia oleosa de este Betis bien trabajado fue imponiéndose. Aunque no fueran muchas las ocasiones con las que contara, la sensación de peligro empezó a ser cada vez mayor. Solo en los últimos diez o quince minutos, con Koke, Griezmann y Vrsaljko en el terreno de juego, parecieron querer honrar al Metropolitano y apretaron en busca de la victoria sin excesiva fe. Tan solo el superdotado Saúl estampó un zurdazo impresionante en el larguero, poco después de que Tello hiciera lo propio en la puerta contraria. Vitolo rematando alto en área pequeña y Javi García no acertando a enganchar una volea aparentemente fácil en el segundo palo también gozaron de buenas ocasiones. Pero el partido, con pequeña tangana final incluida impropia del tono del resto del encuentro, llegó a su fin sin goles.

Así las cosas, el Barça sigue acercándose al título matemático y al Atlético ya parece no importarle. Ni siquiera parece importarle demasiado perder la segunda plaza. Todo queda supeditado a la Europa League. Para el Betis, sin opción real de alcanzar los diez puntos que le lleva el Valencia, queda asegurar el puesto europeo (son ocho puntos de ventaja al octavo, Getafe) y disputar el derby local, con el que terminar de ahondar en la crisis del Sevilla.

Betis Atlético de Madrid

Un partido de ritmo desigual, sin goles, pero sin aburrimiento. Dos equipos que lucen su estilo con brillantez, un Atlético al que se le está haciendo larga la Liga y un Betis en franco ascenso, nos dieron una tarde noche de domingo futbolera a la que solo le faltaron los tantos.

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