Masacre en París. Resultado bueno para el Barsa. Sí, bueno. Fueron 4 pero pudieron haber sido 7 sino fuera porque Ter Stegen fue de los pocos a la altura de llevar la camiseta de un equipo cinco veces campeón de Europa. No, no piensen que creo en la remontada cuando me refiero al buen resultado. Simplemente pensé en todo lo construido durante los últimos años, ese respeto del viejo continente, algo que en tan solo 90 minutos se esfumó.

Nadie esperaba lo sucedido en la noche de ayer. No al menos con esa dimensión. Desidia es la palabra que define al conjunto de Luis Enrique. Cuesta entender que los jugadores no salieran motivados siendo octavos de Champions. Se puede pensar que es una cuestión física. Busquets e Iniesta llegaron muy justos a este partido. Se puede decir que el Barsa no tiene mediocampo. Y también que el ciclo de Luis Enrique ha terminado.

Y también se puede sostener que es un poco de todo. La gran diferencia entre este Barsa y el del primer año de Luis Enrique es que los de arriba ya no presionan tras pérdida y que falta Xavi Hernández. Cuesta creer que un club que tiene más de 600 millones de presupuesto tenga una plantilla tan mal diseñada. No se puede optar a ganar nada serio con un lateral derecho que no es lateral, sin un jugador que pueda dar respiro a Busquets y otro que tenga la capacidad mover al equipo al son que éste necesite.  Y sobre todo, no se puede llegar lejos con ciertos jugadores que, no nos engañemos, a día de hoy, no están a nivel Barsa.

El día 2 de diciembre ya mostré mi desencanto con el equipo. Parece mentira que quien inventó el tikitaka, quien anestesiaba a su rival haciéndole correr buscando el balón, parece mentira que ese equipo hoy día vea como los centrocampistas (la clave en este deporte) tienen un papel inexistente. Esto es un insulto a Cruyff, Guardiola y todos los que siguieron la escuela.

Y finalmente, Luis Enrique. Si el equipo no es capaz de dar tres pases seguidos, ya sea por diseño de plantilla, por las kafkianas rotaciones o porque el entrenador ya no transmite, el culpable es él. Con todas las vacas sagradas renovadas y más que renovadas, cuesta pensar que esta derrota no pase factura al futuro del asturiano en el banquillo culé.

Pd: Emery demostró que es un entrenador top, el PSG tiene quizás peor plantilla que el año pasado, salvo en el banquillo donde Unai deja a Blanc en una mentira.

Sobre El Autor

Fundador y Director

Nací en Murcia y crecí viendo al Barcelona de los Romário, Laudrup y Stoichkov. El fútbol de posesión y la figura del 4 son las claves.

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