Aprovechando el arranque de la temporada en La Liga española, me gustaría echar­ la vista atrás para recordar a aquellos que nos hicieron vibrar y este año ya no se vestirán de corto.

Si a nivel internacional este verano ha supuesto la retirada de estrellas como Totti, Lahm, Ronaldinho o Lampard, en España me gustaría recordar a cuatro grandes jugadores que también han decidido cortarse la coleta.

Por el primero de ellos debo confesar que siento una de simpatía especial. Se trata de un lateral izquierdo de formas modestas y canpechanas, pero que en su carrera ha logrado una plata olímpica, una Eurocopa y nada menos que un Mundial, además de dos Supercopas y una Copa del Rey en su etapa más gloriosa, con el Deportivo.

Se trata de Joan Capdevila, que debutó en la élite en el equipo de su vida, el Espanyol, en 1998, con 20 años. Después, un paso por el Atlético de Madrid en el complicado año del descenso, tocar la gloria con el Depor, ser uno de los artífices de los grandes años del Villarreal, salir con mala suerte a Portugal para pasar una mala temporada en el Benfica, volver a sentirse útil en el Espanyol, y darse el gustazo y hacer un dispar periplo por India, Bélgica y Andorra para retirarse en el Santa Coloma del país pirenaico.

Han sido 19 años de fútbol de un lateral más que cumplidor, con buenhacer tanto en ataque como en defensa, y siempre con una sonrisa en la cara.

Otro lateral de carácter más controvertido también ha colgado las botas. También campeón del Mundo y de Europa con la selección, en dos ocasiones, a Álvaro Arbeloa nunca se le ha podido negar que es un tipo con personalidad.

Con su Real Madrid lo ha ganado prácticamente todo: Liga, Copa, Supercopa de España y de Europa, y dos Champions. También el cariño de su público por su condición de espartano siempre dispuesto a luchar por su escudo. Esto le ha grangeado también la enemistad de sus rivales, ya que en no pocas ocasiones se ha mostrado excesivamente duro en el campo. También su alineamiento con el ala más dura del Mourinhismo en los momentos más polémicos le puso en contra a parte de la prensa, aficionados… y hasta compañeros.

Tras debutar con el Real Madrid en 2004, pasó al Deportivo, de allí dio un importante salto al Liverpool de Benítez, que le sirvió de trampolín para su regreso al Bernabéu. Tras siete temporadas allí, con sus condiciones ya muy mermadas, decidió probar suerte en el West Ham inglés. Tras una temporada en la que no se ha sentido cómodo, en lugar de buscar acomodo en ligas menores, ha decidido retirarse.

Un amigo y excompañero en el Real Madrid y en la selección que también lo deja es Xabi Alonso. Como los anteriores, estuvo presente, con un papel central, en los grandes éxitos de nuestra selección y, al igual que Arbeloa, también lo ganó casi todo con el Real Madrid.

Con 18 años y cara de niño debutó en la Real Sociedad. Pasó media temporada cedido en el Eibar y volvió para tomar las riendas del medio campo txuri urdin y ser fundamental el curso que estuvieron luchando por la Liga.

De ahí al Liverpool, donde ganó la Champions en su primera temporada. Su gran desempeño le llevó al Real Madrid, donde fue fundamental en el manejo del equipo durante cinco temporadas. Como Arbeloa, también tuvo problemas con compañeros de club y selección por su alineamiento con Mourinho.

Pero como el fútbol hace extraños compañeros de cama, acabó saliendo de la Casa Blanca con la temporada 14/15 empezada y de forma extraña para unirse nada menos que a Guardiola en el Bayern Münich. En tres temporadas de aventura alemana ha ganado titulos nacionales, pero no ha vuelto a catar la Champions como sí hizo con Liverpool y Real Madrid. Hace unos meses anunció su retirada. Con él se va un mediocentro completo, de toque elegante y grandes recursos, un jugador de altísimo nivel.

Para el final, dejamos al más modesto de los cuatro. Se ha retirado también un jugador que no ha llegado a ser internacional, que siempre ha parecido estar cerca de dar ese salto de calidad, de poder ofrecer algo más, pero que los que hemos visto recordaremos por su gran clase y calidad técnica: Rubén Gracia, Cani.

Salió de la cantera del Zaragoza, debutando en el primer equipo con 20 años, y haciéndose con un hueco en el equipo cuando ya pensaba que no iba a llegar a ser futbolista profesional. Con los maños pasó cuatro temporadas, ascendiendo de Segunda y ganando Copa y Supercopa en 2004.

Luego dio el salto al Villarreal, donde pasó ocho temporadas como un jugador importante, derrochando su fútbol más maduro. Por discrepancias con Marcelino, vivió una extraña cesión de media temporada al Atlético de Madrid en 2015, apenas jugando un puñado de partidos.

Nunca volvió al nivel mostrado en el Villarreal, ni en la siguiente temporada en el Deportivo y en su última como profesional, en la que al menos se ha dado el gusto de volver a casa, al Real Zaragoza. Se ha ido con 36 años un futbolista mágico que deja la sensación de haber podido ser un poco más de lo que fue.

En estos cuatro jugadores he querido representar un pequeño brindis por todos aquellos que nos han hecho disfrutar y que, cada año, van dejando caminos a nuevas estrellas ¡Salud y gracias, campeones!

Sobre El Autor

Director Adjunto

Futbolero y colchonero desde 1978. Sé por qué soy del Atleti, pero no puedo explicarlo. Si quieres hablar de fútbol, aquí tienes un amigo.

Artículos Relacionados