La suerte ha dictado sentencia este mediodía y los equipos españoles presentes (esta vez no cabe la coletilla de “supervivientes”, ya que ninguno ha caído) en competiciones europeas conocen a los que serán sus rivales en la primera ronda eliminatoria de cada competición, octavos de final en Champions y dieciseisavos en la siempre enrevesada Europa League. Llegan los cruces, como dicen los brasileños, el mata-mata, y con ello se reduce el margen de error, la película se vuelve más interesante y a los aficionados y profesionales se les pone la cara más seria.

Repasaremos, pues, los diferentes rivales de manera sucinta para que todos sepamos a quién se enfrenta cada equipo y qué perspectivas se les presentan, si bien de aquí a Febrero que arranquen las eliminatorias todo puede haber variado.

En Champions, Luis Enrique acertó a medias cuando dijo que les iba a tocar el más duro de los posibles rivales. En cuanto a nombre, el más prestigioso era el Bayern de Múnich, y seguramente el segundo era el PSG, a la postre, el rival de los catalanes en esta ronda. No obstante, el equipo francés está en un periodo de transición en esta temporada posterior a las salidas de Blanc del banquillo y de Ibrahimovic de la plantilla. A Unai Emery le está costando hacerse con los mandos de la nave, pasando de dominar de forma arrolladora la Ligue 1 francesa a ser terceros tras el sorprendente Niza y el brillante Mónaco. Tampoco en Champions han estado especialmente brillantes, siendo segundos de grupos tras el Arsenal y cerrando la liguilla con un empate en casa ante el débil Ludogorets. Jugadores como Thiago Silva o Di Maria, otrora considerados de los mejores del mundo en sus puestos, parecen este año del montón. Brilla Cavani, que lleva 16 goles en Liga y presenta una gran temporada. Tan solo la fortaleza de Motta (un exbarcelonista que volverá a casa) y Matuidi en el centro del campo y algún chispazo de Lucas Moura o Ben Arfa acompañan al uruguayo como motivos para temerles. El Barça debe ser favorito.

El Atlético de Madrid se encontrará con un viejo conocido. Pasa del Bayern en la fase de grupos al Bayer en octavos. Ya fueron rivales en esta misma ronda hace dos temporadas y los colchoneros se vieron obligados a llegar a los penaltis en el Calderón para deshacerse de los alemanes, el día en el que Oblak tomó la portería por lesión de Moyá para no soltarla desde entonces. Çalhanoglu sigue siendo la estrella de un equipo que pasó ronda por detrás del Mónaco y aguantando la presión del Tottenham. Otros nombres conocidos a seguir pueden ser el lateral brasileño Wendell, el medio chileno Aránguiz, el suizo Mehmedi en la media punta o Chicharito (que ya echó de la Champions al Atlético hace un par de temporadas en las filas del Real Madrid) en la delantera. Son un equipo que aprieta arriba y trata de manejar el ritmo del partido, aunque tienen cierta facilidad para “comerse” contras, algo que favorece a los colchoneros. En definitiva, el Atlético es favorito, pero como hace un par de años, tendrá que sudar para doblegar a un equipo experimentado y correoso.

El Real Madrid, por primera vez en muchos años, pasa de la liguilla como segundo, por lo que jugará la vuelta fuera, lo cual es mala cosa contra un equipo con un público tan animoso como el que le ha tocado en suerte: el Nápoles. Los italianos pasaron como primeros en el grupo más loco de esta Champions, donde todo fue posible hasta el último partido, superando a Benfica y Besiktas. Se trata de un equipo brillante, con buenas individualidades, pero con algunas debilidades. Viejos conocidos del madridismo en sus filas, como Albiol o Callejón, además de otro español en la portería, Pepe Reina. Junto a ellos, el potente Koulibaly, el peligroso Hamsik, un genio como Insigne, Gabbiadini supliendo bien al lesionado Milik y un puñal como Mertens arriba. Ojo al joven Diawara, medio guineano de 19 años y gran futuro. Con todo eso, Sarri en el banquillo y San Paolo entregado, el Real Madrid tendrá que estar atento por mucho que sea el favorito.

Por último, el Sevilla, que tendrá enfrente al campeón inglés desinflado, el Leicester. Los británicos han despertado este año del sueño del curso pasado en la Premier, pero están desarrollando un buen papel en Champions, pasando como primeros de un grupo no demasiado potente y en el que acabó firmando una derrota por 5-0 ante el Oporto en la última jornada. Una de cal, otra de arena para los de Ranieri, habrá que ver con qué ánimo llegan a Febrero. Y eso a pesar de que mantiene el bloque de la temporada anterior, con Schmeichel, Fuchs, Drinkwater, Mahrez (mucho menos brillante que el curso anterior) o Vardy, por lo que siempre pueden dar un disgusto a un Sevilla más experto en lides europeas. Los nuestros deben ser favoritos, pero más vale obtener un buen resultado en la ida del Pizjuán para no tener que sufrir ante un rival que se mueve como pez en el agua con marcadores cortos.

En Europa League, diferente suerte. El Athletic jugara ante el APOEL chipriota, un equipo que tuvo un canto del cisne europeo hace algunas Champions pero que debe ser carne de cañón para los bilbainos si éstos están resueltos a apostar fuerte por esta competición. El Celta jugará ante el Shakhtar, siempre peligroso a pesar de haber bajado el nivel por los conflictos políticos y protobélicos del país, es un rival correoso con viaje incómodo. El rival con más nombre es la Roma, que le corresponde al Villarreal. Será una eliminatoria interesante y seguramente igualada. La ventaja del factor campo para los italianos podría pesar a su favor.

Será larga la espera hasta Febrero, pero merecerá la pena por la emoción que nos queda por vivir.

Sobre El Autor

Director Adjunto

Futbolero y colchonero desde 1978. Sé por qué soy del Atleti, pero no puedo explicarlo. Si quieres hablar de fútbol, aquí tienes un amigo.

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