Leí en Twitter el pasado sábado por la noche a un tuitero que le daba las gracias a Joaquín por haberle hecho viajar en el tiempo hasta 10 años atrás. Quizá sea esta la mayor verdad y el principal motivo de la alegría que ha provocado en los béticos el retorno del crack de El Puerto de Santa María: volver a disfrutar del juego que vimos hace años y que maravilló a todos.

Y es que la fiel hinchada verdiblanca está ávida de ilusión, necesitada de un equipo que transmita pasión y del que sentirse orgulloso y eso, con Joaquín, es más sencillo. Es mayor la necesidad ahora que las sombras oscuras y tenebrosas de Lopera, Castaño y Oliver planean nuevamente sobre el Villamarín. Por eso el regreso del ex de la Fiorentina era necesario.

El Betis necesitaba un icono de su tamaño para afrontar la amenaza de los antiguos dirigentes que arruinaron al club y para encarar una temporada difícil. Y como en el fútbol prima la inmediatez, el presente, las urgencias y la poca paciencia, Joaquín se encargó, en una primera parte magnífica frente a la Real Sociedad, de volver a enloquecer al beticismo.

Joaquín Betis Real Sociedad

Joaquín conduce la pelota entre Illarramendi y Xabi Prieto

Bastó con una arrancada de las suyas por la banda derecha para que la grada se pusiera en pie, expectante, sabedora de que siempre existe la posibilidad de que ocurra algo interesante cuando Joaquín se pega la pelota al pie y encara a los defensas rivales.

Cierto es que al extremo verdiblanco no le podemos exigir como si tuviera 10 años menos, pero también es verdad que, a sus 34 primaveras, sigue atesorando calidad, desborde, peligro y arte a raudales. Dejó muestra de todo esto con una buen repertorio de centros medidos (uno de ellos acabó en gol), regates, toques de calidad y la capacidad de hacer mejor futbolista al que tiene al lado vestido con la misma camiseta.

Si Rubén Castro se muestra acertado de cara al gol, puede batir su récord anotador al contar con un asistente tan preciso y fiable como el portuense. Y a pesar de todas estas buenas noticias, no debemos lo béticos lanzar las campanas al vuelo y pensar que al Betis le bastará con la participación de Joaquín para alcanzar el objetivo de la temporada.

Pero tampoco debemos obviar que las prestaciones y los beneficios que este jugador pone al servicio del equipo son de tal calibre que, si lo sumamos a lo que puedan aportar jugadores como el anteriormente citado Rubén Castro, Van der Vaart, Ceballos o Portillo, es lógico pensar que el Betis no tendrá problemas para alcanzar la permanencia y vivir una temporada tranquila. Que así sea.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

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