Ayer la Selección Española tenía todas las posibilidades sobre la mesa al comienzo de su partido contra Marruecos. Podían pasar como primeros del grupo B, encontrando hipotéticamente un camino más fácil en los siguientes cruces, como segundos de grupo si Portugal conseguía los tres puntos y ellos empataban, e incluso podían caer eliminados si perdían el partido. Lo bueno de todo ello es que el conjunto de Fernando Hierro dependía únicamente de sí mismo para llegar al cruce de octavos.

Y lo consiguieron. El conjunto nacional se enfrentará a Rusia este domingo a las 4 de la tarde tras haber conseguido un empate a dos contra el combinado marroquí. Un equipo que estaba más fuera que dentro pero que no le puso las cosas nada fáciles a los nuestros llegando a la portería de De Gea con demasiada facilidad.

Khalid Boutaib celebrando

Khalid Boutaib celebrando el primer tanto del encuentro contra la selección española

Un De Gea que no parece muy seguro de sí mismo y al que le han marcado cinco de los seis tiros a puerta realizados en lo que va de campeonato. No solo los goles cuentan sino que sus despejes, las dudas que muestra y también los fallos, nos hacen sentir la inseguridad que muestra.

España iba perdiendo el partido en el minuto 90 por 1-2 cuando el jugador del Celta de Vigo, Aspas, coló el balón de tacón en la portería de Marruecos. Un gol que inicialmente fue anulado por el árbitro pero que minutos después, y gracias al VAR, se sumó al marcador español.

La sombra de la eliminación estuvo presente en el estadio de Kaliningrado durante todo el partido debido al juego de España que se fue desinflando poco a poco. Los escasos diez minutos que tuvo Aspas en el terreno de juego al final del partido, e Isco, que sigue sin defraudar, fueron lo mejor de una España que siguió mostrando debilidades que pueden pasarle factura en las siguientes rondas.

La primera ronda ya la tienen fechada este domingo en Moscú donde la selección se enfrentará a la anfitriona del mundial que fue arrollada por Uruguay hace un par de días. Rusia no nos va a poner las cosas fáciles puesto que su intención no es caer en octavos el año en el que están acogiendo el Mundial por lo que se prevé que será un partido difícil.

Isco e Iniesta celebrando el gol del jugador madridista en la primera parte del encuentro

Isco e Iniesta celebrando el gol del jugador madridista en la primera parte del encuentro

España está en octavos como primera de grupo y tiene una semana para preparar su partido y enmendar los errores cometidos hasta ahora. Varios días para volver a llenarse de ese espíritu que nos llevó a conquistar la copa de campeones del mundo en Sudáfrica hace ya ocho años.

La Roja tiene la oportunidad de empezar a crear camino hacia la final desde cero desde el próximo domingo y nosotros estaremos aquí para apoyarlos. Y es que como muchos dicen, en octavos es donde empieza el verdadero mundial.