Las vacaciones estivales han llegado y con ellas un vacío difícil de rellenar para aquellos que amamos el fútbol (casi) sobre todas las cosas. Hemos cambiado la pasión de los partidos por la de ojear todos los días las noticias en busca de los fichajes a realizar por nuestro equipo. Pero no es lo mismo. Aunque hay consuelo: el primer mundial femenino que juega España, los sub-21, los últimos ascensos…

Sin embargo, para el futbolero de pasaporte, el que vive del balompié extranjero, estas fechas son vacuas. Y en estas que aparece un nuevo equipo fetiche entre marcadores de Ligas que no paran en verano: el Toronto Croatia de la Liga canadiense (CSL). El nombre llama la atención por la mezcla imposible de ambos topónimos, aunque más lo hace si cabe su escudo, que incorpora todos los elementos del blasón croata. Con estos elementos era imposible que este club pasara desapercibido.

Toronto Metros campeón de la NASL en 1976

El equipo campeón de la NASL en 1976 con Eusébio de figura (10)

Y eso que no es nuevo. Desde el año 1956 existe este reducto balcánico en la ciudad más importante de Canadá. Tras deambular por la liga nacional canadiense, en 1975 se fusiona con los Toronto Metros, incorporándose a la North American Soccer League, hoy en día la segunda división estadounidense, y en la que convive en estos momentos Raúl González. Su momento de mayor éxito, puesto que un año después ganarían el torneo aupados por una vieja gloria, el balón de oro Eusébio. El internacional español y exmadridista Manuel Velázquez fue otra de las estrellas que llegaron en esa época a Candá. Pero el éxito fue efímero y en 1979 volvieron a la National Soccer League canadiense al venderse su plaza en la NASL. Se achacaron problemas étnicos a este precipitado término.

Su segunda época dorada llegó en los 90 con la cruenta Guerra de los Balcanes. Muchos jugadores de la liga croata buscaron acomodo en las filas del equipo, que vio como su popularidad crecía en paralelo al incremento de exiliados del país.

Aunque lo más curioso radica en una competición que ya han ganado en las dos ocasiones que se ha celebrado hasta el momento. Se trata del campeonato mundial de clubes croatas o Croatian World Club Championship.

La única competición de este ámbito, en la que se enfrentan clubes de inmigrantes croatas de todo el mundo. Sorprende que pese a su carácter amateur esté organizada por la Federación Croata de Fútbol (HNS), el Ministerio de Exteriores y la Fundación de Herencia Croata. El torneo, avalado por la FIFA, se disputa cada cuatro años desde 2007 y el 25 de junio comenzará una nueva edición en Zagreb. La idea es buscar al mejor equipo de croatas que juegue en el mundo, y ese ha sido el Toronto Croatia, vigente campeón, en las primeras dos ediciones.

Toronto Croatia campeón Croatian World Club Championships 2011

El Toronto Croatia con el trofeo de campeones del Croatian World Club Championships 2011 de Split

Poco se sabe del reglamento de competición y de las estrellas que se podrán observar en la capital balcánica, aunque por su unicidad encierra un encanto que nos hará estar pendientes de su desarrollo. Los “canadienses” defenderán título ante equipos como: el NHK Zrinski Chicago y el Croat San Pedro estadounidenses, el Croatia Berlin y Croatia Essen alemanes, el austriaco Gradiscanski Hrvati, el Croatie Villefranche francés o el Canberra FC australiano, su gran rival.

No llenarán portadas ni saltarán a la fama, pero no debe haber mayor orgullo para un emigrante que el volver a casa y poder triunfar, aunque sea durante una semana, en casa. Y seguirán en Canadá relamiéndose los labios al recordar como Eusébio, el gran Eusébio vistió su camiseta. Y seguirán buscando una liga en Canadá que tenga una verdadera repercusión. Pero este mes, y no volverá a pasar hasta dentro de cuatro años, podrán levantar con orgullo una copa en la tierra que tuvieron que nunca debieron abandonar.