Si hace una semana, cuando la Selección Española preparaba su partido contra Holanda, nos hubiesen dicho que tan solo cinco días después la campeona del mundo iba a quedarse fuera del Mundial de Brasil tras dos partidos consecutivos perdidos sin ni siquiera superar la fase de grupos, muchos no lo habríamos creído.

Y no será porque durante los días de preparación del conjunto de Vicente del Bosque no se han escuchado todo tipo de opiniones dubitativas acerca de los hombres que el seleccionador se llevaba a Brasil y sobre el físico actual de muchos de ellos. Pero ni las peores críticas podrían llevarnos a imaginar los pronósticos cumplidos por el conjunto nacional, que ya espera en Curitiba para jugar contra Australia el último partido de la fase de grupos donde estas dos selecciones ya no se juegan nada más que el orgullo de haber conseguido, al menos, una victoria.

Analizar y criticar la situación una vez ya no hay solución posible siempre se nos da a todos demasiado bien. Lo que no significa que las críticas que podamos hacer al papel que el equipo español ha hecho en la competición no sean oportunas y justificadas, teniendo en cuenta que todos formamos parte de la afición de este equipo.

Sergio Ramos desesperado España Chile

Sergio Ramos desesperado durante el encuentro de Chile que supuso el adiós al Mundial

Sabíamos que el equipo de Louis Van Gaal venía con la mente puesta en la revancha tras la final perdida contra el conjunto español en los Mundiales de Sudáfrica de 2010, pero ni imaginábamos que su intención por llevarse los tres puntos contra la Selección en Salvador de Bahía pasaba por una derrota sangrante como la que vivimos el pasado viernes, donde los holandeses no permitieron que España desplegase su juego, tampoco creara ocasiones de gol y sobre todo, dejara a la vista de todos los defectos que nuestros jugadores mostraron durante el encuentro, donde muchos fueron los señalados.

Ya no era cuestión de haber perdido los tres puntos contra los holandeses, sino la imagen que los campeones del mundo ofrecieron durante su debut en Brasil donde se apreciaba la falta de intensidad y la garra que le llevaron a ganar todo lo conseguido hasta ahora.

Pero las posibilidades de clasificarse seguían vivas y el partido contra la selección chilena era la final que había que ganar para dar un paso más hacia octavos. Una victoria que nunca se produjo tras perder por 2-0 dejándonos ya sin posibilidad en el Mundial del país carioca. Los jugadores volvieron a saltar al terreno de juego sin la fuerza que les caracteriza y el segundo gol al borde del descanso parecía haber acabado con cualquier posibilidad.

Los jugadores de la Selección tras aterrizar en Curitiba

Los jugadores de la Selección tras aterrizar en Curitiba

La eliminación más que temprana de España será el tema protagonista de los debates deportivos durante los próximos días. Se hablará de la posible retirada del seleccionador español (de hecho ya se hace), de la necesaria incorporación de jugadores jóvenes al equipo nacional y de la marcha de otros muchos que ya no han encontrado su hueco en Brasil.

Pero independientemente de no haber alcanzado las mínimas expectativas en este torneo mundial, no olvidamos que Vicente del Bosque y sus jugadores llevan haciéndonos vibrar y disfrutar con el fútbol de nuestra selección los últimos seis años. Hemos alzado los máximos trofeos y nos hemos labrado un nombre y un estilo ante el resto del planeta con nuestro juego de toque y nuestra pasión. El mundo del fútbol ve como concluye la hegemonía del conjunto español que ha conquistado dos Eurocopas y un Mundial en los últimos seis años dejando sin posibilidades al resto de selecciones.

Sí, hemos caído, y además de la peor manera pero esto es fútbol, y tras dar las gracias a los nuestros por todos los éxitos conseguidos ya solo nos queda decir que… volveremos, y pronto.

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