En los últimos años, escuché mucho que la selección brasileña no valía más nada, que nuestra táctica está ultrapasada, que la generación es horrible, que hay que aprender del fútbol español, alemán, etc. La prensa ha hablado de todo. Siempre estuve en total desacuerdo y a veces me veían como “E.T”, tanto mis amigos españoles como algunos brasileños. Mi padre era al revés, no es nacionalista, pero fanático del fútbol de siempre, y con sus muchos mundiales y experiencias en la vida, decía en todo momento que Brasil seguía siendo la mejor selección del mundo.

Si paras a pensarlo fríamente, los resultados del Mundial y Eurocopa NO justifican el optimismo y locura vivida y defendida por los medios españoles, que han contaminado a la prensa mundial. Mi padre, yo y mucha gente que conozco, estamos de acuerdo en que Brasil hubiera ganado el último Mundial fácil si no fuera por el brote psicótico de Felipe Melo y el injusto e inesperado partido contra Holanda.

Pero fútbol no es “matemática”, no siempre gana el mejor. Por ejemplo, en 2006 no ganamos el campeonato mundial, aunque éramos francos favoritos con un equipazo de “jogo bonito”. Perdimos por un descuido de Roberto Carlos arreglando sus medias y dejando solo a Henry en el partido contra Francia. España tuvo suerte de no haberse visto contra la pentacampeona en la gran final. La historia hubiera sido otra.

Fred fue una pesadilla para la defensa española.

Fred fue una pesadilla para la defensa española.

Sin desmerecer el campeonato de España, justa campeona, ganar un mundial no quiere decir que tienes el mejor fútbol del mundo. El mejor fútbol del mundo se mide no solo por una racha o un buen resultado, sino por la consistencia y contundencia de tus resultados.

En cuanto a contundencia, las estadísticas están ahí. España ha sido el campeón del mundo con menos puntos de la historia y menor número de goles marcados. Perdió en la primera fase, mal partido y penaltis contra Portugal, gol mal anulado a Paraguay cuando faltaba un cuarto de hora, y prórroga y sufrimiento contra Holanda. Fue un mundial regular. ¡No es para echarse tantas flores! La contundencia es, en el mejor de los casos, una construcción surrealista de la prensa deportiva española para vender periódicos e ilusión.

La consistencia de resultados tampoco se justifica con las dos Eurocopas conseguidas, pues Euro no representa el mundo. Faltan Messi, Neymar, Falcão, Cavani, entre otros. Es decir, Eurocopa no tiene Brasil, Argentina, etc. Además, torneos continentales tampoco tienen mucha importancia para selecciones que coleccionan mundiales como Italia y Alemania.

Brasil es el país del fútbol y está demostrado por la contundencia y consistencia de sus resultados. No viene de una buena racha o un buen mundial, pero estuvo en 7 finales de mundial, ganó 5 de ellas, 4 Confecups, etc. Es el país que más exporta jugadores, enseñando fútbol al resto del mundo (incluso el tiki taka) y a la vez el que más pierde buenos jugadores (a veces cracks) por ir a parar a lugares remotos, diluyendo su selección.

Es chistoso oír a la prensa española hablar de que son los mejores de la historia!!!

Lo más absurdo fue hablar que Brasil tenía miedo de jugar contra la campeona del mundo. ¿Y el respeto a los mayores? La jerarquía en el fútbol cuenta mucho. Brasil no tiene y nunca ha tenido miedo de jugar contra nadie, pensaba yo. Más aún en su casa y con su “torcida”. Miedo sí tienen las demás selecciones, excepto Argentina, y solo en su casa, que no respeta a la supercampeona y sus 5 estrellas. Ejemplo del temor fueron como temblaron las piernas de Sergio Ramos a la hora del penalti. Eso no tiene precio.

Neymar se coronó como el mejor jugador de Brasil y de la Confederaciones.

Neymar se coronó como el mejor jugador de Brasil y de la Confederaciones.

Mi opinión es que Torres no debería ser Bota de Oro con sus cuatro goles a Tahití (jeje), Julio César siempre ha sido mejor que Casillas y Neymar es mejor que Xavi e Iniesta juntos (jeje). Bueno, ahora me he pasado, pues estos dos son muy buenos, y verán los aficionados del Barça que el chico (Neymar) aún tiene margen de mejora.

Fueron 3, pero pudieron haber sido 5 ó 6. En cuanto al “Volveremos” de la prensa, estaremos encantados en recibir a todas las selecciones nuevamente, de preferencia en la final y en Maracanã. Pero una cosa es cierta, va a ser muy difícil que Brasil deje escapar su segundo mundial en casa. Creo que seremos hexacampeones.

Una anécdota es que Brasil tuvo 51% de la posesión del balón, rompiendo el orgullo de España. Yo le dije una vez a un amigo de la Universidad de Murcia: “nunca vi Brasil tener menos posesión de balón en un partido”. Puedo estar equivocado, pero no al decir que cuando queremos, “la pelota es nuestra”.

NO OBSTANTE, lo mejor de la ConfeCup no fue el fútbol. ¡El gigante ha despertado! El país del fútbol dejó la inercia y empieza a ir democráticamente a las calles contra los absurdos que pasan. A pesar de las conquistas de los últimos años (ej. Menores índices históricos de paro, aproximadamente 5%), aún perdemos de goleada en temas como corrupción, educación pública de calidad, sanidad pública, igualdad de renta, seguridad, entre otros.

La indignación brasileña y crítica contra el fútbol como “opio del pueblo” es el mayor legado de la Copa Confederaciones. Que el pueblo siga indignado y salga a las calles, a ejemplo de países europeos como España, y haga manifestaciones pacíficas por justicia e igualdad social.

“Ahh, otra cosa, no confundamos selección de fútbol con patria. Algo también muy confundido en Brasil. La crítica es de fútbol, y ¡¡solamente de fútbol!!”

¡Un fuerte abrazo a mis amigos españoles!

Escrito por Zenewton Gama

– Natal (Brasil) –

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