El noble arte de la escritura es algo que me infunde respeto. De hecho, en casa es algo habitual, por un lado mi madre es escritora y columnista, y dos de mis hermanos son periodistas, uno “consagrado”, y el otro está en ello.

Y es que la familia cuenta, y el apellido pesa, o no, depende del cristal con el que se mire, y, en todo caso, con el que se quiera ver. Lo que quiero deciros es que no existe un patrón, o una regla de oro, lo que cuenta es la actitud y que la suerte acompañe, y mucho.

Franck y Ronald de Boer

Franck y Ronald de Boer

Como muestra un primer botón: ¿Qué fue de los hermanos García Junyent? Los tres hermanos de Sabadell, a saber: Genis, Oscar, Roger. Teniendo todos un origen común en el FC Barcelona, y fin común a causa de las lesiones, corrieron suerte dispar.

Si bien Genis tuvo un perfil más bajo, desarrollando su carrera futbolística en Segunda B, fue Oscar, y sobretodo, Roger, quienes más dieron de hablar. ¿Cómo olvidar aquellos golazos “marca de la casa”?. Al final, ambos han acabado como entrenadores, Oscar en el fútbol base catalán, y Roger, de ayudante en su Sabadell natal.

En ese  Barcelona “Horribilis”, de Van Gaal, Gaspart y de resaca Post-nuñez, fue Roger quien coincidió con la marea holandesa, y así (si bien por poco tiempo) con los gemelos De Boer, Frank y Ronald,  quienes viveron auténticas vidas profesionales paralelas, aunque con distinto éxito, ya que fue Frank quien ofreció mejor rendimiento tanto a nivel de selección, como en su paso por el FC Barcelona.

Ronald siempre será recordado por su “envidia” a Messi, cuando dijo que este no terminaría de explotar, todo un visionario. Frank, por su parte, en la actualidad entrena al Ajax de Amsterdam.

Jordi Cruyff, el “hijísimo” es un claro ejemplo de quien no pudo superar el peso del apellido, a pesar de haber jugado en elFC Barcelona y Manchester United, toda su carrera giró en torno a la figura de su padre, lo que precipitó su salida del club catalán cuando Nuñez acabó con él en el año 1996.

El posterior periplo desigual, y en los últimos años, más que discreto por clubes como Celta, Alavés, Espanyol, Metalurg Donetsk y Valletta, acabó con la carrera de este crack que nunca llegó a tal, reconvertido en su posición y sin progresión alguna. Leo que, desde el año 2007, se dedica a la explotación comercial de la marca “Cruyff Classics“, una suerte de “fan page” dedicada a su padre, y a la venta de zapatillas con nombres tan sugerentes como “Pep”, o “Recopa Classic”, nostalgia de andar por casa.

Johan Cruyff y su hijo Jordi

Johan Cruyff y su hijo Jordi

Buceando por internet, me encuentro con la interesante historia y andadura de los hermanos Nicolás y Esteban Cambiasso. Si bien ambos siguen jugando en la actualidad, es cuanto menos curiosa su progresión: desde las categorías inferiores de Argentinos Juniors, el paso a las del Real Madrid, la vuelta a Argentina, y tras sus separación, el mérito de ambos, Esteban con el Inter de Milán campeón de la Champions “legítima” (según el mundo relativista del traductor Mourinho), y “Nico” en el ascenso de los All Boys a la Primera argentina.

David Karanka CD Cieza

David Karanka, el otro miembro de la familia con menos éxito que su hermano

En un contexto murcianista, y porque la tierra tira, creo que merecen especial mención los hermanos Karanka, David y Aitor. Aitor, el meritorio jugador vasco, cachorro de Lezama, que tras el susto vivido en 1997, aún pudo volver a jugar en Real Madrid, Athletic, e incluso jugó en los USA hasta su retirada en el año 2007. Huelga decir que actualmente es el “bombero” del traductor Mourinho, papel en el que se le ve ciertamente despersonalizado.

Su hermano David, otro cachorro de Lezama, pero maltratado por un Athletic en el que apenas disfrutó de ocasiones y le acabó cediendo. Vivió su mejor etapa en el ascenso murcianista de 2002, e inició su descenso profesional en el descenso de 2004, que tras una azarosa trayectoria posterior, le ha llevado a militar, en el CD Cieza.

Un vez pude leer en elmundo.es la siguiente noticia “La dinastía Messi“, digamos que aquí el daño todavía no está hecho, dedica unas palabras a los tres hermanos Biancucchi, primos del astro argentino, si bien se centra en el pequeño Bruno, de apenas 13 años.

Lo describen como una suerte de Messi mejorado y diestro, pero renglón seguido subrayan que el chaval no quiere marchar a Europa, el apego a su “mamá”… ¿alguien se cree de verdad esta noticia?, no parece pedir otra cosa que no sea: ¡vengan y llévense al muchacho a Europa! ¿Cinismo o publicidad gratuita? ¿Soportará el chaval la presión?, y sobretodo, ¿qué será de él? Seguramente, será carne de artículos como éste.

Escrito por Carlos Lucas Tomás

– Murcia –

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.