Y mañana, el Clásico.

Hace apenas dos meses que el Barça ganó la Supercopa ante el Atlético de Madrid. Bueno, ganarla por decirlo de alguna manera, ya que se sufrió muchísimo para aguantar el empate a 1 del Calderón. Pero sí que es cierto que El Tata se ha ido haciendo con el equipo, poco a poco y con altibajos le ha dado su sello y ha evolucionado marcando un estilo. En cambio, otros equipos no pueden decir que tengan estilo alguno.

Bajo los palos, Valdés sigue estando a un gran nivel, y con cada parada en el Camp Nou aumenta la sensación de tristeza al darse cuenta que es su último año. Se sufrió contra el Valencia y el Sevilla, pero no se le puede culpar en exceso de esos goles. Es el portero menos goleado de la Liga y la lucha por el Zamora con Courtois promete ser reñida.

Barcelona, ClásicoLa línea defensiva ha sido la que más quebraderos de cabeza ha dado en Can Barça. Tras el debate público sobre la necesidad de un central, la lesión de Mascherano y Jordi Alba facilitó que Bartra pudiera demostrar su calidad y que se convirtiera en el central más en forma del Barça. El chico ha cumplido y con creces, destacando también en su capacidad goleadora. Me encantan esas incorporaciones desde atrás, al más puro estilo Touré, demostrando una habilidad con el balón y un disparo que ya querrían muchos centrales. La anticipación y el corte son otras de sus características destacables, como se pudo ver en su marcaje a Samaras en el Celtic Park. Tal y como están las cosas en defensa, con la lesión de Piqué, tiene muchos números de formar pareja con Mascherano o con Puyol. El argentino llega tocado por el fallo de entendimiento con Piqué en San Siro que supuso el gol de Robinho y el de La Pobla reapareció la semana pasada ante Osasuna, haciendo un partido notable. Yo apuesto por una defensa con Bartra y Puyol de centrales. Un Clásico sin Puyol es menos Clásico.

En los laterales, Alves es indiscutible en la derecha y no tiene rival en Montoya, como se pudo ver en el Sadar. Y en la izquierda, las lesiones de Jordi Alba han permitido que Adriano pueda consolidarse como titular, ofreciendo un gran rendimiento y siendo el que mejor entiende el concepto de lateral interior que propone el Tata.

El centro del campo pasa por los indiscutibles Busquets y Xavi, y la duda entre Cesc e Iniesta. La explosión inicial del de Arenys ha ido disminuyendo con el paso de los partidos y el de Fuentealbilla todavía está de pretemporada, algo que es bastante preocupante. Cesc se vio beneficiado por el estilo más vertical que le gusta al Tata, entrando desde la segunda línea al hueco dejado por el falso 9. Pero la lesión de Messi le hizo ocupar esa posición en la que opino que se desperdicia su talento: no es un goleador, no es un jugador que se desenvuelva bien en espacios cortos y ahí no explota su capacidad para combinar. Tras la vuelta de Messi, podría aspirar a ser titular en el mediocampo formando pareja de interior con Xavi. El de Terrassa se ha tenido que poner las pilas este año acelerando su metrónomo, lo que le ha permitido pisar más área y marcar un par de goles. Pero la edad no perdona y su rendimiento en las últimas semanas ha decaído, por lo que quizá sea éste su último Clásico de titular.

Neymar está llamado a ser clave en el clásico

Neymar está llamado a ser clave en el clásico

Y en la delantera, Neymar y Messi se llevarán todo el protagonismo, siendo Alexis el que más números tiene para acompañarlos. Si por algo destaca el chileno es por su capacidad de lucha. Es el único delantero que lanza desmarques al espacio, al poco espacio que permiten los rivales cuando se encierran atrás al enfrentarse al Barcelona. El Madrid de los últimos años se ha caracterizado por presentar una defensa adelantada para achicar espacios en el centro del campo y entorpecer la combinación blaugrana, es por ello que Alexis puede tener un papel especial, aprovechando ese espacio tras las espaldas de Pepe y Ramos. Y con mucha suerte, marcando alguno de los goles con los que últimamente nos ha sorprendido.

En cuanto al brasileño, será su primer Clásico. Su adaptación ha ido poco a poco pero con paso seguro y su evolución desde la Supercopa ha sido espectacular. Ya se ha convertido en una de las revelaciones de la Liga y desde Madrid lo persiguen con acusaciones de piscinero y teatrero. Neymar es velocidad, regate y atrevimiento. Nadie recuerda los 57 millones que costó este verano, ni nadie echa de menos a Villa, de quien ha heredado la banda izquierda del ataque blaugrana. Lleva 2 goles y 5 asistencias en Liga. E incluso contra el Valladolid ocupó la zona central de ataque, ofreciendo un recital y sustituyendo con creces a Messi.

Y de Messi, ¿qué? Pues sin palabras. Sigue estando en lo más alto. A pesar de su lesión ha sido capaz de marcar 8 goles y de dar 3 asistencias. Con 26 años está en el mejor momento de su carrera, tanto por edad como por experiencia. Y aún le quedan unos 5 años de gran nivel. Tiene una cláusula de rescisión de 250 millones de euros, algo hasta ahora impagable, pero negociando se podría reducir a unos 150 millones. Si por Gareth Bale se pagaron 100 millones sin tener un palmarés destacable, por el ganador de 4 Balones de Oro se puede sacar un poco más. Y más aún teniendo en cuenta que es año de Mundial. Es normal que el mejor jugador del mundo acapare el juego de un equipo, pero se ha demostrado que el Barça sin Messi funciona. Y muy bien.

Mañana a las 18h se parará el mundo.

¿Quién ganará?

Sobre El Autor

Nací en Barcelona y pronto adopté como ídolo a Maradona, el mejor. Más tarde conocí la clase de Van Basten, la magia de Romario, la elegancia de Zidane, volví a ilusionarme con Ronaldinho y me siento afortunado por haber visto jugar a Messi. Estilo y fantasía, así me gusta el fútbol.

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