El artículo de hoy viene motivado por una larga serie de imprecisiones en el control y el pase por parte de mis jugadores, en edad juvenil, durante el partido de este fin de semana. Y esos errores son responsabilidad mía. A lo largo de los años tengo escuchado muchas cosas acerca del trabajo técnico del jugador, que tiene que ser repetitivo, que hay que trabajarlo en edades cortas porque luego ya no hay margen de mejora y un largo etcétera.

Pues bien, no tiene que ser repetitivo, debe ser vivenciado, que el jugador tenga el mayor número de experiencias posibles pero no siempre iguales. El jugador tiene que pensar,  aunque sea sin oposición, no podemos tenerlo frente a otro compañero una hora ejecutando control – pase. Por otro lado un servidor aprendió a darle con la pierna izquierda a los 20 años. Nunca es tarde si hay ilusión, ganas y un buen trabajo.

Son muchas las ocasiones que acudo a entrenamientos de diferentes categorías en diferentes equipos con la intención de aprender, captar nuevas ideas, y pocas las veces que observó un peso específico en el desarrollo técnico del niño. Las ganas de ganar, “de jugar bien” nos ciegan y obligan a hacer un mal trabajo ¿Macroestructuras 6×6 en niños de 7 años? Debería estar penado. La competición así lo exige pero nosotros tenemos la obligación de darle los medios para mejorar. ¿Cuantos de ustedes no han visto partidos de niños pequeños 8×8 o 7×7 en donde pasan varios minutos y varios niños no interacción con el balón? Desgraciadamente yo más de la que desearía.

A continuación podemos ver varios ejercicios de control. La metodología empleada en edades tempranas debe ser analítica alternando situaciones con oposición con otras sin ella. En el caso de trabajar con microestructuras éstas deberían ser siempre en superioridad ofensiva.

Comenzamos con un pase en diagonal del jugador número 2 con el 5 para éste jugar para atrás con 3. La dinámica es la dibujada, pase diagonal, pase atrás,  pase diagonal, pase atrás. El desarrollo táctico de esta tarea es la descarga, que sin ser un concepto táctico propiamente dicho si tiene gran influencia en el juego.

Disposición en cuadrado para este primer ejercicio.

Disposición en cuadrado para este primer ejercicio.

Distribución en rombo para este ejercicio.Distribución en rombo para este ejercicio.

En esta tarea vemos una triangulación entre los jugadores 2, 4 y 8 para finalizar 2 con un pase en profundidad a 3. La progresión ofensiva y el apoyo son los detalles técnicos trabajados en la imagen.

Por último tenemos una secuencia de pases – descarga con pared incluida. El jugador que progresa es el que realiza la descarga al jugador 17 tras jugar con 19 y recibir tras la pared se dispone a jugar con 18 que se desmarca a la espalda de la pica para recibir y jugar con 19 por el otro costado y así sucesivamente hasta que 20 descarga con 18 que finaliza en la portería.

En este caso utilizamos las picas como rivales, despegandonos de ellos antes de recibir a la espalda. La disposición es la que se observa, 4 jugadores en fila con una portería pequeña al fondo.

En este caso utilizamos las picas como rivales, despegandonos de ellos antes de recibir a la espalda. La disposición es la que se observa, 4 jugadores en fila con una portería pequeña al fondo.

A la hora de planificar estos ejercicios como otros muchos debemos tener en cuenta las capacidades de nuestros jugadores para decidir la distancia entre los capuchos y las picas, así como si deben jugar a uno o dos toques.

Por último,  solo una reflexión,  debemos tener en cuenta que trabajamos con niños y sus ilusiones y nuestro objetivo debe ser mejorar sus condiciones y facilitarle las herramientas necesarias para el desarrollo del juego,  no para ganar ni aumentar nuestro ego de entrenadores.

No conocemos el resultado de nuestras acciones pero si lo hacemos bien estamos más cerca del éxito.

Sobre El Autor

Entrenador Nivel 2, dirige la sección "La pizarra de Héctor"

Estudié Ciencias de la Actividad Física, soy Técnico en Psicomotricidad y entrenador de fútbol, mi pasión de siempre. Llevo entrenando desde los 18 años y lo que más me gusta es el trabajo de campo, el contacto con el jugador, la tarea y sus evoluciones. Mis gustos se decantan hacia el fútbol de toque, vistoso y con ritmo, digamos que el Barça de Rijkaard es una referencia.

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