Hay quién piensa que, en esta vida, todo está predestinado. Yo no creo que haya un destino escrito que no podamos cambiar. Más bien, pienso que existen casualidades, detalles a priori nimios que se convierten en fundamentales para la vida de las personas.

En un partido de fútbol se dan muchas de estas circunstancias que determinan el resultado final: pensar que el rival le dio el último toque al balón y dejarlo salir por la línea de fondo puede provocar un gol de tu oponente que te haga, en el menor de los casos, perder un partido. Y así, muchísimos otros detalles.

Y luego están aquellas circunstancias que te cambian la vida, incluso llegando a perder la misma. En la historia del fútbol se recuerdan dos accidentes de aviones que conmocionaron al mundo entero. Luego les hablaré de una tercera catástrofe aérea, relacionada directamente con un futbolista del Real Betis que está sorprendiendo a todos.

Accidente Torino

Estado en el que quedó el avión del Torino tras estrellarse

En 1949, 18 jugadores del Torino fallecieron al estrellarse su avión contra la Basílica de Superga, muy cerca de Turín. Ese equipo era el mejor de Europa y 10 de sus jugadores pertenecían a la selección italiana. Es demasiado aventurado decir que Uruguay no habría ganado el Mundial de 1950, pero lo que es seguro es que los partidos de Italia habrían sido completamente distintos.

En 1958, el Manchester United volvía de Belgrado tras la disputa de los Cuartos de Final de la Copa de Europa. Su avión aterrizó en Múnich para una parada técnica  y, en la maniobra de despegue, se estrelló contra unas casas cercanas al aeropuerto. Fallecieron 8 futbolistas del equipo inglés. Bobby Charlton, sobrevivió al accidente, convirtiéndose después en el futbolista inglés más importante de todos los tiempos.

Charly Musonda

Charly Musonda con su hijo, hace algunos años

Y como anuncié antes, hay otro accidente de aviación que, hoy, podemos relacionar con un futbolista actual. Se trata del siniestro aéreo sufrido por la selección de Zambia en 1993. Murieron todos los jugadores que iban en el avión. Una de las estrellas de aquel equipo era Charly Musonda. Una lesión de rodilla le impidió ir a disputar los partidos que el combinado zambio tenía en aquellas fechas. Tres años y medio más tarde nació Charly Musonda Junior, futbolista de moda en el Real Betis Balompié.

Detalles, casualidades, suerte (mala o buena), consecuencias del destino…nada ni nadie sabe lo que nos deparará la vida. Yo sigo la premisa de Simeone: partido a partido o, si lo prefieren, día a día. Eso sí, traten por todos los medios de ser felices.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

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