Tras dos primeras jornadas en las que el cante entre los grandes lo daba el Atlético de Madrid con sendos empates ante recién ascendidos, en esta tercera fecha llega la primera derrota de uno de los favoritos al título: el Fútbol Club Barcelona cayó en su campo ante el Alavés, que ya había empatado en la primera jornada en el Calderón. Mientras, el Real Madrid solvente líder sigue ganando todo, el Sevilla hizo el milagro para derrotar y superar en la clasificación a Las Palmas, el Sporting se mete tercero sin hacer ruido y Granada, Celta o Valencia cogen muy mal color. Esto es lo que pasó en los partidos de la jornada.

Comenzamos por el sorprendente Sevilla 2 – Las Palmas 1. Se adelantó pronto la Unión Deportiva con gol de Tana, pero el Sevilla fue creciéndose hasta encontrar in extremis la recompensa con polémica, gracias a un penalti más que dudoso acompañado de la expulsión de Bigas. Con el tiempo ya cumplido, el canterano Carlos anotó el definitivo gol de la victoria sevillista tapando cierto run-run que espera a Sampaoli en Nervión. Mientras, los canarios se fueron sin liderato e indignados con el colegiado Martínez Munuera, pero sin perder la buena imagen del principio de temporada.

El que se ha colado en el tercer puesto a la chita callando es el Sporting, que venció por 2 a 1 al Leganés, en la primera derrota de los pepineros en la Liga Santander. Arrancó fuerte el equipo rojiblanco que llegó a ponerse con dos goles de ventaja en el primer tiempo aprovechando errores defensivos visitantes, desarbolando la buena organización de la retaguardia madrileña. El problema del Sporting fue la gasolina, poco a poco el Leganés se fue asentando y puso en problemas la ventaja de los locales, pero le faltó pegada o tiempo para volver a acertar con la portería rival.

Pero la gran sorpresa del fin de semana fue la derrota del Barça, nada menos que en su campo y nada menos que ante un recién ascendido. Es reincidente el Barça a la hora de caer en su campo ante equipos aparentemente muy inferiores que le cierran los espacios y le pillan en alguno de los pocos ataques que suelta. En este caso, deja en sospecha el sistema de rotaciones de Luis Enrique, que se encontró con jugadores que volvían de partidos de selecciones, un Messi con problemas físicos, Neymar que no recordaba ya como era el vestuario del Camp Nou, Iniesta lesionado, Piqué en la grada y hasta Ter Stegen lesionado de última hora.

Un equipo difícil de reconocer, con jugadores como Cillessen o Paco Alcácer que se vestían de azulgrana por primera vez. Enfrente, el Alavés de Pellegrino, un exbarcelonista, que se está mostrando como un conjunto bien trabajado, que sabe pertrecharse atrás y que tiene argumentos de calidad para dar zarpazos arriba (como los dos goleadores, Deyverson e Ibai Gómez). Cerraron espacios por dentro, dejaron las bandas libres y rezaron un par de Avemarías antes de saltar al campo, se encontraron un Barça timorato, algo confiado, y le hincaron el diente. Cuando Mathieu (muy peligroso en ambas áreas) empató siguieron con el plan previsto por El Flaco e Ibai Gómez, que lo celebró con cara de no creérselo, volvió a adelantarles. Ni las salidas de Suárez, Messi e Iniesta a lo “primo de Zumosol” hicieron que el partido diera la vuelta. Primera derrota liguera del actual campeón que, como siempre que cae alguno de los dos gigantes, causa estupor cuando seguramente no fue mucho más que un mal día en la oficina.

Y un rato antes de que el Barça cayera por sorpresa, el Real Madrid cumplió con los deberes. Tirando de su descomunal pegada, resolvió por la vía rápida el encuentro y luego se dedicó al baño y masaje. Eso posibilitó que un digno Osasuna, como dijo Enrique Martín tras el partido, empatara el segundo tiempo. Siendo anecdótico para el resultado final, los dos tantos más un penalti fallado (en una jugada en la que el árbitro pudo conceder gol de Osasuna de haber dejado correr un segundo más) muestran que los de Zidane reciben llegadas del rival. Con algo más de goles que juego, el Real Madrid lidera la Liga. Muestra de la potencia de ataque se este equipo es, como no, Cristiano, que tras su lesión tardó seis minutos de juego en Liga en anotar su primer gol. Pero la línea más productiva fue la defensa, en la que Ramos y Pepe marcaron mostrando poder a balón parado y Danilo llegando desde atrás. Modric fue el resto, el quinto de los goles y el fútbol en mayúsculas, para algo es el mejor futbolista del equipo.

El Málaga por su parte no carbura y deja marchar tres puntos de su campo ante el Villarreal (0-2) casi sin oponer resistencia. Sigue sin vencer y el proyecto de Juande Ramos, que ilusionó en la Costa del Sol esté verano, aguanta colgado casi en exclusiva de una de las revelaciones de la temporada, Juanpi. Pudo ser peor si el absurdo penalti de Weligton sobre el bullicioso Santos Borré hubiera sido transformado por Bruno. Mientras los malagueños renquean, se ve a los castellonenses coger aire. Parece que van pasando los nubarrones de la tumultuosa salida de Marcelino y de la caída en Champions. Escribá es un buen entrenador y la plantilla es potente, darán buenas tardes de fútbol.

De la victoria del Athletic en la cancha del Deportivo quedará el único gol, un maravilloso misil de Raúl García que no solo es indiscutiblemente el mejor gol de la jornada, sino que seguramente es el mejor gol de lo que va de campeonato y será difícil que sea superado en lo que queda de curso. Zapatazo de más de 30 metros que entró cerca de la escuadra gallega sin perder un ápice de fuerza, impresionante. Por lo demás, los leones, que no habían puntuado aun, quisieron nadar y guardar la ropa. Mientras los locales, con las importantes lesiones de Joselu (que parece de gravedad) y Sidnei no supieron entrar en el partido.

El Granada de Paco Jémez sigue sin encontrar la calma necesaria y cae en casa por 1-2 ante un Éibar que jugó una hora de partido con diez tras la expulsión de Asier Riesgo. Con un terreno de juego irregular (como el sistema nervioso de los locales) que provocó un grave error de Ochoa en el primer gol y complicó la forma de juego que pretende Jémez, el Granada no funciona, no tiene alma, ni cuerpo, ni sangre. Kravets, un buen delantero, debutó con gol pero en el minuto 93 los vascos encontraron en un contraataque los tres puntos, que pueden ser de oro al final de temporada. Como en los últimos años, los de Mendilíbar van acumulando puntos en el inicio de la temporada (están sextos, empatados con el Barça) para alejarse de los puestos problemáticos.

En Balaídos, el Atlético de Madrid encontró la luz. Llegaba a un campo difícil tras dos tropiezos ante recién ascendidos y cumplió con creces goleando por cuatro tantos a cero. Las bajas de Celta de jugadores clave como Orellana o Guidetti (que causó muchos problemas a los defensas colchoneros el año pasado) no impidieron que en un primer tiempo igualado tuvieran las mejores ocasiones. Tras el descanso los visitantes salieron especialmente enchufados, Koke y Saúl impusieron un ritmo muy fuerte y encerraron al Celta en su mitad del terreno. El resto fue cosa de Griezmann. Le puso el primero a Koke y anotó el segundo y el tercero con dos grandes testarazos a medidos centros de Saúl y Juanfran. Solo desentonó de nuevo Gameiro, que se está marcando un principio de temporada “a lo Jackson”, que perdió el puesto de titular ante el incombustible Torres y que cuando salió estuvo bien en el juego pero rematadamente mal de cara a la portería, fallando incluso un gol a puerta vacía tras driblar a Sergio Álvarez. Van cerrando la minicrisis los del Cholo a la vez que se abre la de los de Berizzo.

Real Sociedad y Espanyol empataron a poco en Anoeta. Un gol por cada equipo que llegaron en la última media hora, es decir, cuando empezaron a jugar. Hasta el tanto de Piatti para los catalanes en el minuto 61 ambos equipos andaban dormidos. Interesante el arreón del cuadro txuri urdin tras verse atrás en el electrónico e interesante también el papel de un buen goleador como es William José. No obstante, queda mucho trabajo por hacer en los dos equipos: al Espanyol le falta un poco de todo y a la Real, con mejor control de juego, le falta más colmillo.

Rodrigo Valencia

Para el Valencia el comienzo de la temporada está siendo una pesadilla recurrente, volvió a caer en casa, ante el Betis por 2-3 y continúa sin encontrarse tras fichar recientemente a los dos centrales titulares. Curiosamente, tras verse abajo 0-2 y jugando con diez por la expulsión de Enzo Pérez, tuvo los arrestos necesarios para dejar el partido empatado y buscar la victoria. De haberla encontrado, podría haber sido el principio del fin de la casi eterna crisis che, pero fue al Betis a quien le tocó la lotería, porque allí estaba Rubén Castro, incombustible. Del lado local, ojo al papel de Munir, esperanzador en su debut. Y sobre todo, ojo a Ayestarán, aunque parezca más prudente dejarle trabajar, veremos los nervios de Lim.

Pues así fue la tercera jornada, la siguiente vendrá después de la primera toma de contacto con las competiciones europeas, a ver cómo afecta. Destaca la visita del Barça a Leganés, la del Real Madrid al Espanyol o un Athletic – Valencia que suena interesante.

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