Ganó el Real Madrid su (se dice pronto) 12ª Copa de Europa y lo hizo con total justicia haciendo que la Juventus, un equipo que fue un muro frente al Barsa, pareciera un grupo de veteranos tras un fin de semana en Magaluf. Europa tiene un rey y este es el Madrid.

Los seguidores blaugranas nos podemos engañar hasta el absurdo. Que si tienen mucha suerte, que si no juegan a nada, que si la expulsión de Vidal en cuartos de final lo truncó todo…Insisto, la retahíla de excusas puede no tener fin. Sin embargo, lo que quedan son los dos datos y éstos son inapelables. De las cuatro últimas orejonas, el Madrid se ha llevado tres. De la mejor época de la historia del FC Barcelona, con el mejor jugador de todos los tiempos en sus filas, los blaugranas solo han conquistado una Champions más.

La del pasado sábado fue, en mi opinión, la más merecida de todas. El conjunto de Zidane, sobre todo en la segunda parte, ganó con una autoridad que me recordó, en cuanto a la contundencia, a aquella final del Barsa contra el Manchester. Comandados por un Isco estelar y un Cristiano Ronaldo en su mejor versión, el conjunto blanco no tuvo rival.

Lo dramático para el culé no es solo esto, sino que el futuro es muy incierto. La situación es la siguiente. El Barsa necesita una profunda remodelación con jugadores de primer nivel y la realidad es que no tiene dinero para salir al mercado. Cuenta con 50 millones más lo que pueda sacar por ventas. Una cantidad insuficiente. Lo único que queda es, esperar a que alguien de la Masia funcione en el primer equipo y la que es la mayor quimera, que Robert acierte fichando jugadores que a día de hoy tengan un claro perfil medio pero con potencial. Y creer que esto último sucederá es tener mucha fe.

Para colmo, el Madrid tendrá un equipo con una plantilla incluso mejor que la de esta temporada. La llegada de Theo y Marcos Llorente, quien aventuro acabará sentando a Casemiro, redondeado por algún De Gea o Hazard de turno hacen del Madrid un conjunto al que solo podrán frenar dos milagros. O bien que Bale se quede en el club y no se lesione relegando a Isco al banquillo o bien que Robert acierte. Ni siquiera Messi será capaz de pararlos si no está bien acompañado.

Sobre El Autor

Fundador y Director

Nací en Murcia y crecí viendo al Barcelona de los Romário, Laudrup y Stoichkov. El fútbol de posesión y la figura del 4 son las claves.

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