El 15 de mayo de 2002 es una fecha que todos los madridistas recordarán a la perfección. Y los que somos seguidores de otros equipos quizá no recordemos la fecha exacta, pero no hay dudas de que si nos dicen que ese día Zinedine Zidane metió un histórico gol de volea, todos sabremos que estamos hablando de la Final de Champions que el Real Madrid ganó frente al Bayer Leverkusen.

Ese gol eclipsó al resto de jugadas del partido. Y hubo algunas que son dignas de recordar. Por ejemplo las paradas de Iker Casillas tras sustituir al lesionado César mediada la segunda parte. Las intervenciones del actual portero del FC Porto fueron colosales, evitando el empate de los alemanes, que acabaron desesperados con el cancerbero de Móstoles.

Pero la jugada que quiero hoy ensalzar es la que se produjo en el minuto 8. Esa acción resume a la perfección la carrera de un futbolista histórico. En cuestión de segundos, Raúl demostró todas sus cualidades: inteligencia para el desmarque, crear una ocasión de una jugada aislada y sin aparente peligro y definir con precisión. Para ello tuvo que contar con la inestimable colaboración de Roberto Carlos. El lateral brasileño vio las intenciones del 7 blanco y con su saque de banda potente permitió a Raúl adelantar a su equipo.

Hoy se cumplen dieciséis años de aquella recordada Final que supuso la novena Copa de Europa para el palmarés del Real Madrid. Disfruten con el gol de un futbolista que, como Xavi Hernández y Andrés Iniesta, debió ganar un Balón de Oro. A Raúl se lo quitó Michael Owen. Las cosas del fútbol.