Ya huele a Champions League, y es que los octavos de final de la máxima competición europea están a la vuelta de la esquina. Obviamente nos interesan los partidos con equipos españoles, sin embargo a mi particularmente hay una eliminatoria que estoy deseando que empiece. Me refiero al enfrentamiento entre Juventus y Bayern Munich.

Cuando se realizó el sorteo allá por diciembre, la eliminatoria parecía bastante descompensada. El Bayern literalmente volaba mientras que la Juventus no terminaba de arrancar con tan solo 15 puntos en los 11 primeros partidos de Liga. Las críticas se vertían principalmente sobre la directiva por la pérdida de jugadores clave en el verano como Carlos Tévez, Vidal o Pirlo y no haber encontrado recambios de calidad.

Sin embargo, llegó el parón invernal de la Liga Alemana, el Bayern se fue a Dubai mientras la Juventus comenzó a crecer a pasos agigantados. La situación se ha revertido de tal manera que a día de hoy la cosa pinta 50/50.

En la Juventus, una de las claves se encuentra en la lesión de Mandzukic y la entrada de un jugador que apunta a ser uno de los mejores tres futbolistas del mundo en un plazo medio, hablamos de Paulo Dybala quien ha formado un gran tandem con Álvaro Morata. Además, Cuadrado está aportando mucho por banda y Pogba por fin ha tomado los galones que se le pedían tras la marcha de Pirlo.

Por su parte, el Bayern ha vuelto a la competición alemana con un ritmo cansino contra Hamburgo, Hoffenheim y Leverkusen. No sabemos si el equipo de Guardiola se está reservando sabiendo lo que le viene encima pero lo que está claro es que las sensaciones no son buenas. Con un Xabi Alonso de medio centro y un Douglas Costa que ha bajado ligeramente el nivel de inicio de temporada el juego no es fluido. Sin embargo, siempre les quedará un Lewandowski letal.

En definitiva una eliminatoria tremenda que a diferencia de diciembre, ahora no tiene favorito.