Cuando se dice que Johan Cruyff  revolucionó el fútbol suele hacerse en referencia a su etapa de entrenador, sobre todo al frente del F.C. Barcelona. Tal vez por ser esta la referencia más cercana en el tiempo que tenemos de él o por la profunda semilla que plantó en el fútbol español y que tantos buenos frutos nos ha dado en los últimos años. Pero Cruyff fue original y revolucionario también durante su carrera de futbolista, hoy traemos al recuerdo un momento que certifica esa afirmación.

El Flaco, ya de vuelta de todo, vivió en 1982 una segunda etapa con el Ajax, el equipo en el que debutó como jugador. Ya con 34 años aun fue capaz de dejar algunas perlas de su enorme clase, e incluso de ganar dos Ligas y una Copa antes de marcharse por desavenencias con la directiva.

Pero si un instante de ese retorno al Ajax ha quedado grabado en los anales de la historia del fútbol fue su penalti indirecto. El 5 de Diciembre de 1982, en un partido de Liga en el que el Ajax goleaba ya por 4 a 0 al recién ascendido Helmond Sport, Cruyff se dirigió a lanzar un penalti, e hizo esto:

En lugar de lanzar directamente, cedió el balón a su izquierda donde, perfectamente coordinado, apareció Olsen para recibir el balón y devolverlo a Cruyff, que marcó a puerta vacía ante el desconcierto de los rivales. A pesar de lo sorprendente de la acción, es perfectamente legal, ya que Cruyff pone el balón en juego y no tiene ninguna obligación de chutar hacia la portería, Olsen no invade el área hasta que el balón no está en movimiento, y en ningún caso hay fuera de juego, ya que en ambos pases el receptor está por detrás del balón.

Una suerte de lanzamiento de penalti que sorprendió mucho en su momento y que nadie esperaba, aunque, al contrario de lo que se suele pensar, no fue la primera vez que se hizo. Hay otro lanzamiento similar anterior documentado en un Bélgica – Islandia de Clasificación para el Mundial de 1958 convertido por los locales. Es eficaz por la sorpresa que genera, si bien la fama adquirida por este lanzamiento de Cruyff haría que repetirlo actualmente fuera algo arriesgado.

El último intento visto en el fútbol de alto nivel demuestra que no es tan fácil como parece. Si no que se lo digan a Pires y Henry, que lo probaron en un partido ante el Manchester City con poca suerte.

Tal vez ese sea el mérito de genios como Cruyff, convertir en fáciles cosas que no siempre lo son.