La Real Academia Española define, en uno de sus puntos, crisis como una situación de asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese. Esta definición valdría para muchos periodistas, algunos directivos sin percepción futbolística o algún aficionado visceral que en caliente no es capaz de ver más allá del resultado. Es decir, ante una situación cambiante con resultado negativo lo fácil es poner en duda un proyecto y a las personas responsables de él. Sin embargo, en otro de sus puntos la define como el juicio que se hace de algo después de haberlo examinado cuidadosamente. Y es a eso a lo que nos vamos a dedicar en los próximos minutos, a analizar los motivos tácticos que hacen que el Real Madrid no esté atravesando uno de sus mejores momentos de juego y de resultados.

En la jornada 16 el Real Madrid encabezaba la Liga con 4 puntos más que su perseguidor, con 57 goles a favor y 14 en contra, la mayoría encajados en el bache de las primeras jornadas por la tormenta posicional que supuso la marcha de Xabi Alonso. La prensa ya daba al equipo blanco como campeón de liga, y es que tras batir el récord nacional de 22 victorias consecutivas pocos vaticinaban la caída libre de los blancos. Los motivos que a continuación voy a comentar son suposiciones aisladas, pero todas ellas juntas pueden desembocar en lo que se está viendo sobre el terreno de juego.

El primero de estos aspectos es la repartición de minutos, en un conjunto que disputa Liga y Copa del Rey no tendría porque influir, pero si son seis los torneos en una temporada, la cosa cambia. Ancelotti no rotó cuando tenía que hacerlo y ahora quizá sea demasiado tarde. A destacar están, hasta la J.26, los mas de 2080´ disputados por cinco jugadores blancos (Kroos, Iker, Cristiano, Marcelo y Bale) frente a los solamente dos del FC Barcelona (Bravo y Messi) o el dato de que el 6º jugador con más minutos del Real Madrid, Benzema, tiene tantos como Jordi Alba, que ocupa el 3º lugar en su equipo.

Carlo Ancelotti entrenador Real Madrid

Carlo Ancelotti quizás no haya gestionado bien los minutos de su plantilla

El 13º lugar lo ocupa Modric con 855´, que habiéndose perdido casi cuatro meses de competición tiene más minutos jugados que Arbeloa, Illarra o Khedira, algo bastante llamativo. La única conclusión que saco es la falta de confianza de Ancelotti  en sus teóricos suplentes. Esta escasez de minutos provoca que en cuanto tengas que contar con ellos por sanción o lesión, no van a estar a la altura, pues el ritmo de competición se adquiere con minutos. Con la lesión de Modric el equipo salió reforzado pues no vio muy afectada su estructura, pero cuando se juntó con la de James comenzaron las dudas. El colombiano es un trabajador en la sombra, algo que un servidor desconocía. Tiene un despliegue físico impresionante, domina todas las fases y es fundamental en el juego de ida y vuelta que en ocasiones provoca tener jugadores como Cristiano y Bale. No hay otro jugador como el en el equipo blanco y lo está notando.

Otro aspecto que podría influir y que voy a comentar muy por encima, pues me gusta el fútbol no la prensa rosa, es cómo pudo afectar la ruptura de Cristiano con su pareja, el portugués llevaba una media con la que acabaría la Liga cerca de los sesenta goles hasta el parón navideño. Lo dicho anteriormente, este hecho no es determinante por si solo, pero podría ser desencadenante, recordemos que los futbolistas también son personas, sienten y padecen.

Los demás factores son meramente futbolísticos. Al Real Madrid le costó carburar tras la marcha del medio centro donostiarra, pero poco a poco fue encontrándose más a gusto y cuajando muy buenos partidos. La clave era la ocupación de los espacios y la confianza entre los jugadores. Si te llamas Modric y sabes que a tu lado tienes a un alemán que nunca había jugado de medio centro posicional y que los tres jugadores que tienes por delante tienen una activación tras pérdida nula, vas a jugar más pendiente de no perder tu sitio y no cometer errores no forzados que de divertirte.

Fue el momento de James, el ex jugador del Mónaco demostró que no solo fue fichado por un golazo en el último Mundial y que su aportación al juego es resolutiva. Lee el espacio entre líneas a la perfección, abarca muchísimo terreno de juego, es el primero que salta a la presión, y algo muy muy importante, el compañero sabe que si comete un error tiene quién se lo enmiende, él. A partir de su lesión comenzaron de nuevo las dudas. La ausencia de un jugador provoca un trastorno, la de dos puede provocar una reacción en cadena. Antes comentábamos la seguridad que aportaba James al juego de los blancos, pues bien vamos a resumir cómo influye su presencia. Con el colombiano en el campo sus compañeros saben que tienen un seguro de vida en la transición ataque-defensa.

Los centrales saben que si mantienen su posición en la línea divisoria ahogaran la salida del rival, pues con James defendiendo el espacio entrelineas no existe ese pase de seguridad del rival que habilite el balón en largo. Este hecho también genera la confianza suficiente para que los laterales actúen donde transcurre la jugada en lugar de hacer el repliegue, provocando constantes superioridades en medio campo, haciendo que la recuperación sea más rápida.  Es más fácil defender en cincuenta metros que en cien, y el desgaste es mucho menor.

Con la ausencia del sudamericano todos los pasos dados fueron siendo regresivos, cayendo uno a uno. Isco es un jugador espectacular, me atrevería a decir que el de más calidad de la plantilla blanca, pero aunque su aportación defensiva está ganando enteros partido tras partido, no abarca tanto terreno como James. El español es un jugador de un carril y a lo mejor parte del sector central, pero el colombiano puede aparecer en cualquier lugar del campo. Isco no tiene la misma chispa tras pérdida y esto vuelve a generar  las mismas dudas que al principio de temporada, provocando las consecuentes reacciones en sus compañeros. Los centrales ya no achican tras pérdida si no que reculan, los laterales no tienen la misma profundidad que antes por miedo a que le cojan la espalda, por tanto su influencia el la fase ofensiva es menor y Kroos y el otro interior, en tierra de nadie, defienden siempre en inferioridad. Problemas.

James Rodríguez entrenando con el Real Madrid

James Rodríguez, una de las piezas clave del Real Madrid

Las dudas son problemas pues ante un error se agravan, si en un partido puntual no ganas aun mereciendo lo ya estás expuesto al juicio público. El miedo al error es peor que un mal planteamiento, te hace cometer errores.

El modelo o idea de juego lo plantean las características de los jugadores de una plantilla. Lo que es evidente es que no va a aportar lo mismo Carvajal que Arbeloa ni en ataque ni en defensa, como tampoco dará el mismo equilibrio Isco que James. La solución creo que pasa por activar a los hombres de arriba o bien un cambio táctico. Cristiano posee una bipolaridad impropia de un balón de oro, y tanto roba 10 balones en un partido como no recorre 2 metros en fase defensiva, Benzema  parece que no va con él y Bale parece decidido a mantener el pulso a CR7 con una pasividad latente en las transiciones, por lo que nos queda la opción del cambio táctico.

Pasar a un 4-4-2, con Bale e Isco por fuera, exige a estos un sacrifico obligado, pues un gol por error en una marca o por no realizar un repliegue o ayuda les condenaría ante el Bernabeu. Es una modificación infantil, pues  un sistema no es más que un dibujo y se rompe en el momento del inicio de la jugada, pero las cosas funcionan así, alguno de los mejores partidos del galés fueron con ese sistema.

Otra opción táctica sería cambiar las consignas tras pérdida. Si no tienes jugadores para hacer una presión tras pérdida aceptable, plántalos en un posicionamiento plegado y júntalos para que se sientan más cómodos, las líneas estarán más juntas, las ayudas más sencillas y el equipo ganará en seguridad y confianza. De hecho podemos ver como en ocasiones se instala en campo propio a defender porque la falta de activación de los hombres de arriba y el espacio que se genera entre las líneas permite a sus rivales progresar con cierta facilidad. Y defendiendo en campo propio el Madrid, se siente a gusto, es una herencia que dejó Mauricio,  una ristra de conceptos defensivos que su actual entrenador aprovecha, pues sabe de la valía.

A mi parecer el R. Madrid va a acusar el no haber rotado en momentos en los que lo podía haber hecho. El Barca en ese sentido le saca ventaja, va a llegar mucho más fresco y es que a diferencia de su rival, en donde el once década domingo es muy previsible, Luis Enrique sorprende con Rakitic-Rafinha-Sergi Roberto en un partido fuera de casa en el que no puede fallar si quiere llegar líder al clásico. Confianza en el colectivo y eso fortalece la confianza y competitividad del grupo. Lo único que puede salvar a los blancos es que dos de sus pilares llegarán frescos al tramo decisivo de la temporada, cuando se ganan los títulos. Habrá que esperar para ver que sucede.

Por último un comentario, la misión de un entrenador es hacer mejor a sus futbolistas. Sí solo cuentas con 12 o 13 es que algo estás haciendo mal. Ancelotti me parece buen gestor de vestuario y resolutivo ante problemas que le vienen sin contar con ellos, como la suplencia de Casillas la temporada pasada o las marchas de Di María o Xabi Alonso, pero está explotando psicológicamente no a una plantilla sino a un once y es responsabilidad suya que jugadores con los que en Julio contaba no jueguen.

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