Se cerró ayer la última jornada de la primera vuelta del presente campeonato liguero otorgando el imaginario y clásico título de campeón de invierno al Real Madrid. Con media temporada ya concluida, muchos equipos siguen con dudas sobre su juego y sin los deberes hechos. Llega el momento, ahora que todos se han enfrentado ya a todos, de repasar en qué posición y con qué sensaciones y perspectivas cuanta cada equipo de nuestra primera división.

El puesto de honor es para el Real Madrid, que a pesar de contar con un partido menos (aplazó el encuentro frente al Valencia por la disputa del Mundial de Clubes), saca un punto al segundo clasificado. Para ello batió records con una racha de 40 partidos sin perder en cualquier competición que, no obstante, no convenció a todos los aficionados y analistas. Se achaca al factor suerte o al poderío individual gran parte del mérito de estos resultados, como si el liderazgo no tuviera una base fuerte, ya que ha sacado varios partidos adelante con arranques de furia en los últimos minutos o concediendo muchas oportunidades a sus rivales (sorprende sobre todo que muchos equipos teóricamente muy inferiores hayan conseguido hacer muchas ocasiones en el Bernabéu). En el penúltimo partido cedió su primera derrota en campo del Sevilla, perdiendo en el siguiente partido de Copa en casa ante el Celta y ganando por la mínima en el siguiente de Liga al Málaga en Chamartín. Dudas de cara a la segunda vuelta por no ser capaces de dominar los partidos como se esperaría de un grande, pero no obstante, su posición sigue siendo, sin duda, la más envidiada por todos.

Le persiguen Sevilla y Barça en ese orden, lo cual supone la gran sorpresa de esta temporada. Porque, efectivamente, el Sevilla es el primer perseguidor y único equipo capaz de derrotar al líder. Con un Sampaoli que llegó despertando sospechas sobre su capacidad para adaptarse a nuestro fútbol y una plantilla plagada de novedades, los de Nervión están ganándose el derecho a soñar con que van a pelearse por el título. Mientras, el Barça combina grandes partidos con exhibiciones de sus cracks (mención aparte merece Messi) y algún petardazo sonado que le hacen caer a ese tercer lugar. Ha dado muestras de falta de identidad, de desconcierto con algunos cambios de alineaciones, pero está a tiempo y tiene nivel de sobra para pelear a la espera de tropiezos de los de arriba.

Pero si alguien ha mostrado dudas identitarias ese es el Atlético de Madrid, que cae a un cuarto lugar desconocido para ellos en los últimos años. Ha pasado por fases de gran juego y por partidos sencillamente horrorosos, ha intentado jugar más atractivo y por el camino se ha dejado el gen competitivo. Es un curioso caso en el que tener más alternativas de calidad en la plantilla parece que les ha llevado a gestionarse peor. Empatado a puntos está la Real Sociedad, que sin hacer demasiado ruido pero con un juego brillante y efectivo ha logrado llegar a las puertas de la Champions. Gran temporada de los donostiarras, uno de los conjuntos más atractivos de la Primera División.

Más atrás, luchando por los puestos europeos, Villarreal y Athletic muestran tendencias diferentes. Los castellonenses empezaron la temporada como un tiro y ha mostrado debilidades en los últimos meses, pero no obstante cumple con las expectativas a pesar de un verano de lo más movido. Mientras, los vascos empezaron dubitativos pero han cogido una velocidad de crucero acompañada de buenas sensaciones en el juego, aires de equipo muy hecho con Valverde a los mandos haciendo méritos para grandes empresas.

En la parte media alta el Celta, asimilando la salida de Nolito y la “desaparición” de Orellana, arrancó ciertamente mal, pero ahora remonta en Liga y tiene el bello objetivo en Copa de poder alcanzar las semifinales ante nada menos que el Real Madrid. Le siguen Espanyol y Éibar, al acecho de poder soñar con puestos europeos. Los catalanes tuvieron que frenar la euforia de este verano, cuando parecía que se iba a montar un equipo con aspiraciones, y los guipuzcoanos vuelven a hacer una primera vuelta brillante con mucha cabeza y pocos recursos. Empezando la segunda mitad de la tabla, un equipo con un fútbol de alto atractivo, la U.D. Las Palmas, que presenta la propuesta de juego combinativo más pura de toda la máxima categoría, gracias a la cual Setién está haciéndose un nombre destacado en la nómina de entrenadores nacionales, pena que les falte un poco más de pólvora y consistencia para convertir ese juego en mejores resultados.

Alavés, Betis y Málaga han mirado fundamentalmente hacia abajo en esta primera vuelta. En el caso de los primeros pueden estar contentos, son un equipo rocoso, difícil de ganar y que además está a un paso de las semifinales coperas. Los sevillanos dejaron atrás la ilusión por Poyet y han logrado cierta estabilidad con Víctor Sánchez al mando, pero con pocas más aspiraciones que no sufrir. También cambiaron de entrenador en Málaga, del veterano Juande Ramos al novato “Gato” Romero. Está aun por ver el efecto real del cambio, pero en la Costa del Sol sigue siendo alargada la gloriosa sombra de los primeros tiempos del jeque.

Por encima del descenso, el Valencia sigue dando tumbos entre ceses y dimisiones por la tumultuosa era de Peter Lim. El que llegó al club para acabar con los problemas del Valencia ha sido un problema más que está acabando con la paciencia de su afición. Después de mucho buscar, parece que Voro puede ser la solución que tenían en casa para, al menos, no sufrir. Al menos conoce el club mejor que Neville o Prandelli. Con los mismos puntos, el Deportivo no está teniendo suerte a la hora de convertir el juego en resultados. Con varios partidos que se le han escapado en los últimos minutos y otros donde la suerte les ha dado la espalda, esperarán que en la segunda vuelta varios buenos resultados les alejen de los problemas. Para el Leganés, la ilusión de los primeros partidos en la categoría se ha ido calmando según acechaban los malos resultados. Cierta plaga de lesiones en hombres importantes tampoco les ha ayudado, por supuesto, pero los pepineros llegaron a la Primera División conscientes de que no iba a ser fácil mantenerse y no parece que vayan a cometer locuras fruto de la desesperación.

Estos tres equipos anteriores se benefician de que el trío que se sitúa en descenso parece el más claro de los últimos años. De hecho, estadísticamente es de los peores de la historia en puntos. Sporting de Gijón, Granada y el farolillo rojo Osasuna lo van a tener francamente complicado para revertir su situación. En el caso de los asturianos, acaban de cambiar a Abelardo por Rubi para buscar reverdecer una plantilla a la que le faltan recursos y que ha vivido en campañas anteriores de la fe y la pasión. El Granada es una amalgama de jugadores de todas las partes del mundo con la que Paco Jémez no pudo bregar y con la que Lucas Alcaraz no está logrando demasiado resultado. Probablemente es el equipo que más errores de bulto comete en los partidos, algo que les encamina a Segunda de forma casi inexorable. Cierra un Osasuna que al menos parece más vivo que los dos rivales que tiene por encima, pero que no tiene calidad ni experiencia para cerrar los partidos. No es fácil ganarles, pero menos aun que ellos te ganen.

Así queda la primera vuelta, a expensas del aplazado Valencia – Real Madrid. No podemos dar nada por seguro, ya que la experiencia nos dice que las buenas y malas rachas esperan a los equipos tras cualquier esquina. Nos queda lo mejor, la fase de decisión de los diferentes torneos, que seguramente disfrutaremos como siempre.

Sobre El Autor

Director Adjunto

Futbolero y colchonero desde 1978. Sé por qué soy del Atleti, pero no puedo explicarlo. Si quieres hablar de fútbol, aquí tienes un amigo.

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