Con 13 jornadas a las espaldas, la Liga 2016 / 2017 acabado de superar su primer tercio, y aunque yo soy muy de Luis Aragonés, que decía que la Liga se decide en los diez últimos partidos, es cierto que quien no se vaya colocando en buena posición luego lo tiene complicado para remontar. Si hablamos en términos ciclistas, si al principio de un puerto vas a cola de grupo, luego tienes que gastar más energías que los demás para alcanzar la cabeza.

Siguiendo con el símil ciclista, el Real Madrid ha demarrado casi sin querer y lidera con seis puntos de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores. Si en el pasado derbi dominó los tiempos del partido y dejó buena imagen, esta semana ha vuelto a las andadas y, ante el Sporting y sin lucir, saca tres puntos por la mínima que podrían haberse complicado si Cop no hubiera lanzada por encima de la portería un penalti a diez minutos del final.

La suya parece la típica escapada de gran vuelta en la que un corredor toma la delantera y nadie se responsabiliza de seguirle pensando que ya le cogerán, pero muchas veces, cuando el pelotón quiere espabilar ya no hay kilómetros para cazarle. Un Real Madrid con fe y pegada (Cristiano ya lidera el pichichi, por cierto) va sacando puntos con lo justo, hasta con golpes de fortuna. Como la camiseta que vistió en este encuentro (fabricada a partir de plásticos reciclados recogidos del Océano Índico), su juego pierde el color a la mínima que el chaparrón aprieta, pero están en la posición de máximo privilegio, y eso en sí mismo ya es un mérito. No obstante, en breve viene el primer Clásico y después el viaje a Japón para el Mundial de Clubes, que tantas otras veces ha cambiado la tendencia de un equipo en una temporada.

A ese Clásico se encomienda el F.C. Barcelona, que no puede permitirse el lujo de verse más lejos de su eterno rival y que tiene que empezar a apretar para sacarse de encima al correoso Sevilla. Los culés volvieron a pinchar en Anoeta, una especie de plaza maldita para ellos. Un empate insulso, gracias a un arreón de Messi, que mejora resultados de temporadas anteriores pero no les permite seguir el rumbo. En estas primeras 13 jornadas hemos visto un Barça irregular, inseguro en defensa y que echa de menos a Iniesta en la creación, donde Rakitic ha perdido confianza y André Gomes no arranca. Solo un buen Clásico puede dar la seguridad que necesitan… o terminar de sumirles en la melancolía.

La Champions la completan el Sevilla y el Atlético. Los de Sampaoli son algo así como el “Real Madrid de entre los mortales”, lideran “la otra Liga” como los merengues lideran la tabla general, casi sin saber cómo. Su victoria ante el Valencia es una más de las que están consiguiendo sin ser superiores, adelantándose en los últimos minutos y, como guinda, con un paradón de Rico a Gayá a bocajarro en el último segundo del partido. Con más puntos que méritos, este Sevilla que juega bien, pero no tiene ariete, ha ido ganando una confianza que se transforma en nuevas victorias, retroalimentado esa autoconfianza.

Por su parte, el Atlético ha hecho una especie de vuelta a los orígenes para batir 0-3 a Osasuna. Tocó fondo en el derbi, tras varias semanas de descontrol, y ha decidido reforzar la media con Tiago, meter a Giménez para tener más presencia en el balón parado y buscar el contraataque con la velocidad de Griezmann y Gameiro arriba. En definitiva, vuelta a un cholismo más clásico para obtener resultados, se aplaza la revolución que algún día tendrá que llegar, ya que el reloj biológico de Tiago y Gabi avanza inexorable. Por cierto, Oblak, que en la tanda de penaltis de la final de Champions inventó el “mannequin challenge”, resulta que desde que está en el Atlético ha detenido la mitad de las penas máximas que le han lanzado durante los partidos.

Para los puestos de Europa League encontramos al Villarreal, sexto pero en preocupante caída. Ha perdido gas, y su derrota ante el Alavés por 0-2 ha sido seguramente la mayor sorpresa del fin de semana. Aun están en buena posición, pero debe volver a arrancar para no verse fagocitado por los que vienen detrás. De momento está en medio de tres equipos vascos: la Real Sociedad, fiel a su cita volvió a puntuar recibiendo al Barça y prosiguiendo en una de sus mejores temporadas de los últimos años; el Eibar, que sigue con la costumbre de hacer primeras vueltas de alto nivel y que atropelló al Betis en Ipurúa; y el Athletic, que jugará hoy contra Las Palmas para refrendarse en estos puestos europeos.

Messi Real Sociedad

Sin saber si mirar hacia arriba o hacia abajo están Celta, Málaga, Espanyol, Las Palmas y Alavés. Los olívicos, agarrados a Iago Aspas sobreviven a su irregularidad castigando a un timorato Granada. Los malagueños van cogiendo ritmo y calentando motores de la mano de Juande Ramos, esta jornada se llevaron el partido más emocionante ante el Deportivo (4-3). El Espanyol vence en casa 3-0 con un juego alegre manejado por Jurado, al igual que en el Málaga, la mano del entrenador se va notando. Las Palmas ha decaído, pero ante el Athletic tiene la oportunidad de seguir mirando hacia Europa y evitar problemas. El Alavés sigue sacando puntos de campos difíciles, se está experimentando en ser el matagigantes de esta temporada, y eso le permite estar de momento en posición cómoda.

No tan cómodos viven los que les siguen. Betis, Leganés, Valencia y Deportivo sienten de cerca el eco del abismo sin que de momento les alcance. Los sevillanos deben aun acoplarse a Víctor Sánchez del Amo, aunque en Ipurúa no tuvieron opción. Para el Leganés todo era la alegría del novato a principios de temporada, pero esta semana, con las graves lesiones de ligamento de la rodilla del goleador Robert y del portero Serantes, pierde parte de su espíritu jovial, no obstante, deben seguir tomándose este curso con la ilusión de que cualquier cosa que pase debe ser bien tomada. El Valencia no levanta cabeza, pese a hacer un decente partido ante el Sevilla, sigue sin que nada les salga bien y, aunque no se lo crean, el descenso está cerca y solo por el nombre no van a salir de ahí. El Deportivo tiene menos puntos de los que se merece y pelea, no termina de aguantar los resultados y debe ser más astuto para no sufrir.

Los que de verdad están sufriendo son los tres equipos en descenso, que se corresponden con justicia con los tres conjuntos que peor impresión están dando esta temporada. El Sporting pudo haber sacado un punto del Bernabéu, nada menos, como hemos dicho antes, Cop erró un penalti fatídico para sus aspiraciones, pero esto debe servirles de acicate a la hora de enfrentar a rivales más asequibles. Osasuna también falló un penalti que pudo haber sido el 1-0 frente al Atlético, después les vino encima la velocidad colchonera e, incluso, un gol de córner (con lo que llevaba el Atlético sin anotar uno) que les devolvió a la cruda realidad. Lo del Granada es más que preocupante, parecen perdidos por el campo, con errores impropios de profesionales y sin brotes verdes que asomen y traigan esperanzas.

Con todos los conjuntos colocados en vagones de los que pocos ya escaparán, aun quedan 25 jornadas para ir alterando posiciones y sensaciones. La próxima nos trae, ni más ni menos, que un Clásico ¿quién se atreve a predecir lo que pasará?

Sobre El Autor

Director Adjunto

Futbolero y colchonero desde 1978. Sé por qué soy del Atleti, pero no puedo explicarlo. Si quieres hablar de fútbol, aquí tienes un amigo.

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