Hace algunas semanas recordábamos un gran film en el que el fútbol jugaba un papel importante en la trama, Evasión o Victoria. Pero no es este el único caso en el que uno de los deportes más mediáticos del mundo ha tenido su momento de gloria en el cine.

Cambiando de registro por completo, de un drama a una película familiar, volvemos a comentar un momento cinéfilo-futbolero que hará las delicias de los más nostálgicos. El año 1971 nos regalaba una gran película para disfrutar con los más pequeños de la casa: La bruja novata.

Toda una dama de la escena británica, Angela Lansbury, es la reina de este divertimento de principio a fin. En plena Segunda Guerra Mundial, tres niños de Londres son evacuados  a un lejano pueblo  costero bajo la tutela de la muy excéntrica Eglantina Price. Una mujer que dedica sus noches a sacarse un curso de brujería por correspondencia.

La convivencia no será nada fácil, pero juntos vivirán locas aventuras en las que harán frente a mafiosos de los bajos fondos londinenses, estafadores, incluso al poderoso  ejército alemán.

En uno de los momentos más locos de esta película dirigida por Robert Stevenson, (Mary Poppins), deben ser testigos de un partido de fútbol entre animales de una isla desierta que tienen la capacidad de hablar y comportase cómo seres humanos.

La genialidad del guión otorga y adecua perfectamente a cada animal su posición perfecta sobre el césped. Un leopardo es el extremo veloz, un elefante el mejor portero, el cocodrilo un fiero defensa. Como no podía ser de otro modo, uno de los equipos es capitaneado por un león.

partido de fútbol la bruja novata

Escena del partido de fútbol

El árbitro del encuentro es uno de los aventureros, su mejor argumento para convencer de su valía en la labor arbitral, es comentar que jugó un par de partidos con el Manchester United. ¿Cómo os imagináis el partido?

Os adelanto que el juego limpio brilla por su ausencia. Patadas y mordiscos están a la orden del día. La pobre avestruz lo pasa fatal cuando intentan los rivales quitarle la pelota, el canguro hace lo que puede. El orangután abusa de su poderoso saque de puerta. La hiena es un central de múltiples recursos. El rinoceronte, un poderoso ancla en el dentro del campo.

En definitiva, una escena entrañable para aquellos que desde pequeños  ya sentían el gusanillo del balompié. Una escena inolvidable para una película altamente disfrutable. Si creéis que habéis visto todo sobre fútbol y cine, esta escena os arrancará una sonrisa.

Sobre El Autor

Monologuista. Guionista y Director de Cortometrajes. Ha colaborado en diversos medios de comunicación: A un metro de Sevilla, A vista de Águila, Lebrija Digital. Radio Triana Y Onda Guillena. Colaborador habitual del periódico Montilla Digital con su sección de relatos La putada de ser piano.Es Miembro del Grupo de Investigación Influencia de los Géneros Periodísticos y de las Tecnologías en la Comunicación Social de la Facultad de Comunicación de Sevilla.

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