Comenzó la jornada con un Barcelona ramplón pero efectivo. El Leganés mereció mucho más pero ahí estaba el que a día de hoy es el mejor portero del mundo, Marc André Ter-Stegen. Las buenas noticias para el Barsa son, además del extraordinario momento del alemán, la mejor versión de Jordi Alba, de Busquets y lo que parece la vuelta de Luis Suárez. Ayer no hizo falta Messi. El resto, lo que parece la tónica esta temporada, inexistencia de juego de combinación y por momentos imagen de equipo menor. Pero a ver quien es el que rebate los números de este Barsa. Y más con lo que vimos unas horas después en el Wanda Metropolitano.

Paulinho celebrando gol contra Leganés

Paulinho lleva los mismos goles que toda la BBC junta

Atlético y Madrid deberían haber salido a tumba abierta después de la victoria del Barsa, sobre todo el segundo. Sin embargo no fue así. Poco fútbol y la sensación en el ambiente de estar ante dos equipos conscientes de que a día de hoy no dan para más y de que aquí está ya todo el pescado vendido.

El Atlético de Madrid tiene varios problemas. El primero, al margen de la falta de gol, está personificado en la figura de Antoine Griezmann un buen jugador pero no el crack que muchos venden. Cierto que desde el banquillo la disposición del equipo no le ayuda, y sino que se lo digan a Correa muerto a correr defendiendo. No obstante, a alguien que pretende sentarse en la misma mesa que los grandes se le debe exigir más. La marcha del francés el próximo verano es un hecho. Ya salió mal de la Real Sociedad y aquí va camino de lo mismo.

Por otro lado, el banquillo del Atleti mostraba la realidad de un equipo donde Filipe Luis o Carrasco, a poco que estuvieran medio en forma darían un plus a una plantilla en plena depresión. Llegarán Costa y Vitolo, pero será tarde.

En cuanto al Real Madrid, sus problemas se centran en un Cristiano Ronaldo y un Benzema inexistentes y lo peor, con tantos galones que no ha nacido entrenador que los cambie. Zidane, jugándose la Liga, realizó el primer cambio en el minuto 76. Esto, teniendo la mejor plantilla de Europa, retrata a un técnico que, al contrario de lo que pueda pensar, no tiene carta blanca. En el fútbol en general y en el Bernabéu en particular, la memoria tiene muy corto recorrido.

En definitiva, la Liga ya solo la puede perder el Barsa. Una Liga que, en general, ha bajado dramáticamente el nivel de juego. Cualquier equipo puede sacarle puntos a los de arriba, pero si lo que queremos vender es espectáculo, vamos en la dirección opuesta.