Qué delicia lo que el Real Madrid realizó anoche en el Bernabéu…

Siete goles como siete soles que nos supieron a gloria tras el traspiés del Camp Nou. Y si sólo fueran los goles…qué manera de jugar, qué forma de hacer rodar el balón, cualquiera nos hubiera dicho que en lugar de césped había un lienzo y que sobre él estaban creando una obra de arte y, nosotros, borrachos de felicidad, le hubiéramos creído.

Por fin, tras 100 millones y unas cuantas lesiones, el Real Madrid ha descubierto a Gareth Bale. Parece que las fieras del equipo blanco se llevan bien, dos goles y dos asistencias de Bale, un hat-trick de Cristiano (con dedicatoria para Blatter incluida) y un doblete de Benzema lo demuestran.

Volviendo al tema de la obra de arte, durante la primera media hora de partido asistimos a un auténtico recital, del fútbol del Madrid salía música y, muy importante, no echamos mucho de menos a Xabi Alonso, algo que sí notamos en gran medida el sábado pasado ante el Barcelona.

Real Madrid celebra gol

El Real Madrid comienza a funcionar

No pasemos por alto tampoco la actuación del Sevilla, lo pasó mal, pero cierto es que capitular no era una opción. Con el marcador en contra durante todo el partido, los de Nervión no se rindieron y marcaron tres goles, destacando el tercero, un golazo de Rakitić.

Fue un partido bonito, entretenido, desde el minuto cero y hasta que el arbitro pitó el final.

Por suerte para nosotros, los madridistas, parece que esto funciona.

Con Illarramendi poniendo orden y organizando el juego, y la asociación más que peligrosa: Bale, Cristiano, Benzema, el futuro de los vikingos pinta más que bien.

¿Habrá encontrado su fútbol el Real Madrid?