El Atlético de Madrid se alza con la Liga Iberdrola por segunda temporada consecutiva y demuestra que es el gran rival a batir en el futbol español. Se podría pensar que la consecución del título el año anterior fue casualidad o accidente precedido de errores de los rivales, pero no, el conjunto rojiblanco ya avisó cuando se proclamó campeón de la Copa de la Reina la edición 2016 que venía para quedarse.

Una Liga histórica

La Liga Iberdrola más igualada, no ha decidido su campeón hasta la última jornada. Las colchoneras tenían todo a favor, ya que dependían de sí mismas para lograrlo. Debían ganar a domicilio a un Zaragoza ya descendido y lo hicieron por goleada 1-6. Por su parte, el Barcelona, segundo en la tabla a un punto, debía ganar en casa del Levante (lo hizo por 0-5) y esperar el tropiezo atlético que no llegó.

Paso a paso, pero firme, el club ha mirado en una sola dirección para llegar al objetivo de hacer fuerte la sección, hacer un equipo bien encajado que lograra comenzar a llenar de títulos la vitrina. Un equipo ganador. Y eso es lo que es este Atlético femenino.

Capitaneado por un gran entrenador, Ángel Villacampa, quien se ha mantenido en un segundo plano, dejando todo el protagonismo siempre a las jugadoras pero con las ideas claras. Exigente con uno mismo y el resto ha conformado una plantilla sin estrellas internacionales que se ha convertido en un auténtico bloque, haciendo la máxima de todos a una. Un entrenador con el adn colchonero, el ir partido a partido, el saber motivar y sobretodo no rendirse nunca.

Y es que esta temporada, han habido partidos complicados que se pusieron cuesta arriba pero que con trabajo, casta y empuje lograron dar la vuelta para sumar tres puntos vitales. Y así, ir sumando para acabar convirtiéndose en justo vencedor de la Liga Iberdrola. En su mano a mano con el Barcelona han demostrado tener más templanza y saber aprovechar los errores del rival, cosa que las culés desaprovecharon en algunas oportunidades que tuvieron. Y eso es el futbol: cabeza fría y corazón caliente. Y a día de hoy, eso es el Atlético.

Si Villacampa es el guía fuera del campo, dentro ese rol se lo distribuye la capitana Amanda Sampedro, incombustible, guerrera, repartiendo juego y marcando goles y Sonia, la auténtica ‘killer‘ del equipo, quien pese a contar con 33 años no cesa de tener hambre de gol. Finaliza con 18 goles, algunos de galería, sin contar que todavía queda por disputarse la Copa de la Reina, y sigue demostrando que no tiene sentido que no vaya convocada con la selección. En su palmarés, nueve de las últimas diez Ligas vistiendo las camisetas del rayo Vallecano, Barcelona y Atlético de Madrid.

A ellas dos, se les suma la rapidez por la banda de Kenti Robles, la seguridad atrás de Andrea Pereira y Carmen Menayo, la versatilidad de Marta Corredera, la templanza y visión de juego de Silvia Meseguer, el ‘destape’ de Ángela Sosa, la velocidad y olfato goleador de Ludmila, la revulsiva Esther y su cita con el gol y así sucesivamente.

Pero aún no se ha acabado. Falta la disputa de la Copa de la Reina que de conseguirla, sería el broche perfecto y convertiría este año en el mejor de la historia al conseguir el doblete.