No debe ser cómodo terminar una serie de competiciones cargadas de tensión competitiva, empezar a pensar en el destino de tus vacaciones (al que ya muchos de tus compañeros se habrán dirigido) y que de repente te digan que debes viajar a Murcia a jugar un amistoso contra una selección potente para luego cruzarte Europa para visitar a un equipo voluntarioso que se va a encerrar. Vaya planazo para un once de Junio.

Puestos en situación y alejándonos del debate, siempre complicado, del reparto de las fechas para partidos internacionales, debemos valorar el esfuerzo físico y mental, que ha supuesto este par de encuentros para España, que ha salido con bien de esta trampa del calendario.

Para esta victoria por 2-1 ante Macedonia en Skopje, el seleccionador Julen Lopetegui trazó un plan muy al estilo del tiki taka de anteriores épocas. Renunció a extremos más directos que venía usando y juntó talento puro, decidió el vértigo llegaría por el centro, rompiendo las líneas por dentro.

Para ello presentó una alineación con Busquets de tapón acompañado por Thiago, Iniesta, Silva e Isco. Delante de ellos Diego Costa como ariete en un papel difícil, cuanto se juega a tocar por el medio el punta tiene un papel oscuro, debe ayudar con sus movimientos, pero va a tener pocas ocasiones para brillar.

También es complicado el papel de Diego Costa este verano. Parece llevar una escasa ventaja a Morata como “9” de La Roja, pero el resultado de los movimientos de ambos durante el verano puede modificar esa carrera. Si el madrileño va a un destino donde consiga más minutos y a cambio el brasileño abandona el Chelsea para estar cuatro meses sin jugar en el Atlético, la jerarquía entendida por Lopetegui puede variar. Costa necesita un destino intermedio que le permita resolver su situación hasta Enero, de momento se lleva de vacaciones un problema en la mochila.

Funcionó el plan de España en el primer tiempo. Un sin fin de detallitos de clase a cargo de contrastados mediapuntas y un dominio absoluto del balón y del partido. También goles tempraneros. A la media hora España ganaba 0-2 y gozaba con Iniesta, Isco o Silva, quien abrió el marcador mostrándose como el medio español con más llegada a portería. Para el segundo tanto, Costa aprovechó un servicio de Isco para ejercer de ariete. El partido estaba encarrilado y parecía inevitable pensar un poco en las vacaciones… y en que Italia visitará el Bernabéu en Septiembre para disputar el partido decisivo de esta fase de clasificación.

Así arrancó también la segunda mitad, con una Macedonia en la que los ojos se iban al veterano Goran Pandev y al joven Elmas, que lució atrevimiento en un buen escaparate. Eso hasta que Ristovski agarró la moto, encontró el agujero en nuestra defensa y anotó el 1-2 con un chutazo que encontró, probablemente por azar, la escuadra de David de Gea.

Como insistimos en no matar un partido a pesar de tener oportunidades para ello, hubo cierta emoción en el tramo final, cuando Macedonia abrió ligeramente el cerrojazo en busca de un punto. Pero no concretó oportunidades reales para empatar.

Pero el árbitro marcó el final sin más alteraciones y llegaron las vacaciones. El postre de Macedonia (perdón, pero no se puede hacer una crónica de un partido con este equipo sin meter un chiste malo) no se nos indigestó, pasó el trámite sin que Lopetegui conozca aun la derrota y dejamos La Roja hasta que en Septiembre tengamos que jugarnos lo serio ante los italianos. Sí, con Piqué de local en el Bernabéu, pero eso ya será otra historia que esperemos no tener que contar.

Sobre El Autor

Director Adjunto

Futbolero y colchonero desde 1978. Sé por qué soy del Atleti, pero no puedo explicarlo. Si quieres hablar de fútbol, aquí tienes un amigo.

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