Nadie negará que la era digital en la cual estamos sumidos desde hace años ha traído consigo una auténtica revolución en nuestro día a día. Cierto es que nunca hemos tenido a nuestro alcance tanta información y pocos recuerdan las intrigas que suponían no conocer algunas respuestas hasta poder alcanzar la enciclopedia de turno. Al igual que las opiniones, que antes de la llegada de las redes sociales sólo podían ser compartidas en la cercanía, a no ser que se poseyese una posición de trascendencia pública, y que ahora pueden ser difundidas hasta el infinito. Pero si hay algo que preocupa en la sociedad enganchada a los móviles y otros dispositivos es la deriva que están tomando los hábitos de nuestra cantera, los niños.

Hablamos del sedentarismo que provoca la segunda vida en internet que ha asolado parques y pistas de fútbol en un país en el que bajarse a echar la tarde deja de ser costumbre. Y parece ser que no es ajeno a otras latitudes desarrolladas, en las que ya se desarrollan medidas para inculcar la actividad física en nuestros infantes. Esperemos que así sea y no estemos condenados a una sociedad apoltronada frente a la pantalla como ya precedía la joya de Pixar Wall-E. Y ahí que nos encontramos con uno de los caballos de batalla de esta cruzada por recuperar el movimiento: la adicción a los videojuegos. Y justo en ese contexto es en el que se ha originado una de las protestas más inverosímiles de la historia del fútbol.

Saski Baskonia eSports

El Saski Baskonia es el pionero de los clubs de eSports de España

Me refiero al lanzamiento de mandos de videoconsola con el que aficionados del Young Boys de Berna paralizaron un partido de la liga suiza ante Basilea. La razón se encontraba en la oposición a que el histórico conjunto helvético contara con una sección dedicada a los eSports, que es como se conoce al mundo competitivo de los videojuegos futbolísticos. Quizás no con esa vehemencia, pero éste que suscribe estas líneas tampoco puede entender cómo puede equipararse el juego presencial, el fútbol de toda la vida, al del Pro o el FIFA en una televisión. Lo curioso es que el suizo es sólo un club más de los muchos que se han apuntado al carro de estas divisiones que día a día acaparan más difusión.

Sin ir más lejos, la última en valorar el filón ha sido la LFP del visionario Tebas, ya que no sólo le da por llevarse partidos a Miami, sino que también ha creado LaLiga eSports. Aunque como ellos mismos venden, “no es fútbol, es La Liga”, o traducido, es otra manera de sacar dinero. Seguro que los primeros en apuntarse serán el Alavés y el Valencia. Los vitorianos por ser los pioneros en estas lides y los ches por la gran apuesta que el club ha hecho al incorporar esta sección. Pero ojo, porque hasta el polivalente Piqué se ha interesado en este mundo impulsando un conjunto para el F.C. Barcelona. No obstante, para el FIFA, en la Virtual Football Organization, ya se han visto los colores de equipos como: Betis, Cádiz, Éibar, Sevilla, Villarreal o Reus entre otros.

FIFA eClub World Cup eSports

El Brondby ganó la FIFA eClub World Cup celebrada en París

Y es que el eSports no sólo engloba simuladores de fútbol, sino que se extiende a más videojuegos como League of Legends o Counter Strike, plataformas en las que destacan clubes como el Schalke 04 o el Besiktas. Pero volviendo al fútbol, la locura llega hasta tal punto que ya se celebra hasta un sucedáneo de mundial, el FIFA Interactive Club World Cup, sólo reservado a clubes reales. ¿Qué será lo próximo, pagar por ver jugar a estos gamers en medio del estadio? A mí que me dejen de historias, que siempre preferiré ver a un futbolista correr la banda, luchar cada balón o el pellizco de un gol de tu equipo. Porque como decía Boskov en su mítica tautología, “fútbol es fútbol” y los videojuegos son eso, videojuegos.

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