El norte de la ciudad de Burdeos está dominado por el verde de los bosques, el azul de su gran lago y desde hace bien poco por el blanco del Matmut Atlantique, el nuevo estadio del Girondins de Burdeos. La firma suiza Herzog & de Meuron vuelve a innovar en la arquitectura de recintos deportivos, como ya hicieron con el Allianz Arena y el Nido de Pájaro de Beijin. Las grandes moles de hormigón quedaron atrás y la elegancia, el atractivo y la integración con el entorno son las claves para los nuevos estadios del Siglo XXI.

estadio Matmut Atlantique

Los eventos internacionales deportivos siempre son una buena razón para remodelar equipamientos y con la elección de Francia como sede de la Eurocopa 2016, la ciudad de Burdeos vió la oportunidad para enterrar un poco más el sobrenombre de “La Bella Durmiente”, que tanto tiempo arrastró por el poco partido que sacaba de su atractivo. El Chaban-Delmas, estadio del Girondins, representaba esa idea de ciudad. Un estadio de 1935, construido sobre un antiguo velódromo, del cual seguía conservando su estructura semicircular, y con predominio del gris cemento. El Matmut Atlantique se concebió como la imagen diametralmente opuesta a la del viejo estadio.

Estadio Matmut Atlantique

Situado a 6 kilómetros del centro de Burdeos, perfectamente comunicado por carreteras y transporte público, de planta cuadrada, con capacidad para que hasta 42.000 espectadores disfruten del espectáculo con las máximas comodidades, lo que más caracteriza al Matmut Atlantique es la sensación de pureza de su estructura. Un diseño simple en el que un bosque de columnas sostienen las gradas, las cuales cumplen también la función de fachada. Una sencillez que le aportó ser elegido como mejor estadio del 2015, por delante de otras maravillas arquitectónicas deportivas como el BBVA Bancomer de Monterrey y el Estadio Olímpico de Zhanjiang.

Detalle Estadio Matmut Atlantique

Inaugurado el 23 de mayo de 2015, en la última jornada de la Ligue 1 entre el Girondins y el Montpellier, Diego Rolán fue el encargado de estrenar sus redes (por partida doble) en el 2-1 final. La selección gala lo probó en septiembre de ese mismo año con idéntico resultado en un amistoso ante Serbia, esta vez con doblete de Matuidi. En lo que llevamos de Eurocopa, el Matmut ha sido anfitrión del Gales-Eslovaquia (2-1), Austria-Hungría (0-2) y el Bélgica-Irlanda (3-0). Será el escenario de uno de los encuentros más esperados de esta primera fase de la Euro, con el España-Croacia. Y por si esto fuera poco, aún se reserva para uno de los cruces de cuartos.

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