Sábado, 2 de diciembre de 2017. Una delegación especial de TresCuatroTres desafía la ola de frío polar que azota Barcelona para presenciar en directo el F.C.Barcelona – R.C. Celta de Vigo. El escenario: un anticuado Camp Nou que evidencia lo necesaria que es su próxima remodelación.

El viento marida con un desangelado público compuesto en su mayoría por turistas y foráneos. Tan solo un pequeño sector tras la portería más cercana a Les Corts desafía el silencio de las gradas. 63.000 personas en una mañana de sábado, poco más de media entrada, pasando frío en el Camp Nou. El club insensible deja que se hielen bajo un tibio sol invernal tras haber pagado entradas a precios desorbitados. El insulso speaker y lo poco que esta directiva entiende lo que es hacer atractiva la experiencia de vivir un partido en el Camp Nou hace que el frío cale hasta el hueso.

Messi Camp Nou F.C.Barcelona R.C. Celta de Vigo frío

Por suerte está Messi. El 10 es la estrella a la que seguir, quien pone luz y calor en el universo blaugrana, pero su soledad en el campo es cada vez más evidente. Si no estuviera escudado por Ter Stegen, Umtiti, Busquets y Alba, a los que se añadió esta vez Sergi Roberto, el Barça de Valverde sería un calco de la Argentina que tiene que sufrir el rosarino. A pesar del saber hacer del Txingurri, hay piezas que chirrían: Piqué está muy lento, Rakitic está muy fallón, Iniesta está mayor y no aguanta 60 minutos, Paulinho no deja de ser una rara avis con un fútbol al que el culé está poco acostumbrado, y Luis Suárez directamente no está como debería estar. Es la falta de acierto y la poca clarividencia del uruguayo lo que más se echa en falta. Sus decisiones desafortunadas cada vez son más difíciles de entender por los seguidores y las justificaciones para disculpar su rendimiento irregular se dicen cada vez con la boca más pequeña.

A todo esto se le ha de sumar lo malos que son los árbitros españoles y la gran brecha de calidad que se abre entre los titulares y los habituales del banquillo blaugrana. Tan solo Denis Suárez es una alternativa real para desatascar y darle fluidez a un partido trabado como el de ayer. Su salida aportó un punto más de ritmo que permitió que el balón fluyera con rapidez de Messi a Jordi Alba, quien entregó el gol en bandeja a Luis Suárez. Parecía que se encontraba la senda de la victoria, que cogeríamos algo de calor bajo un cielo nublado y plomizo, pero la inoportuna lesión de Umtiti acabó por hundirnos de nuevo en el frío.

Por suerte, al final del día y de forma inesperada, llegó una chispa de alegría en forma de empate desde San Mamés. Hoy ya no parece todo tan oscuro y el sol vuelve a brillar de nuevo en Barcelona y en el Camp Nou.

Sobre El Autor

Nací en Barcelona y pronto adopté como ídolo a Maradona, el mejor. Más tarde conocí la clase de Van Basten, la magia de Romario, la elegancia de Zidane, volví a ilusionarme con Ronaldinho y me siento afortunado por haber visto jugar a Messi. Estilo y fantasía, así me gusta el fútbol.

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