Hay un joven delantero de nuestra Liga que es un auténtico chico para todo, un “manitas” de los de toda la vida. No es el más alto, ni el más fuerte, ni el más rápido, ni el más técnico, ni el que la pega más fuerte, pero lo mismo gana balones por arriba, que “cuerpea” con los defensas, que crea peligro en velocidad o en ataque estático. Con pinta de ser el vecino de enfrente que te puedes encontrar en el ascensor o en a la salida de alguna macrodiscoteca de las afueras de una gran ciudad, Gerard Moreno es un jugador casi sin puntos débiles que está cuajando una gran temporada en su segundo año como blanquiazul.

Sin ir más lejos, en el loco encuentro que el Espanyol venció 4-3 frente a la Unión Deportiva Las Palmas, Gerard brilló con un gol (el segundo de su equipo) y una asistencia (la del cuarto gol a Piatti), además de una aportación destacada al juego del equipo desde la mediapunta.

Como en el partido del pasado viernes, está luciendo con un ariete por delante (habitualmente Caicedo), alcanzando tanto la posición de mediocampista avanzado como la de segunda punta. Está mostrando una gran capacidad para encontrar a los compañeros mejor situados cuando entra conduciendo el balón por el carril central y una llegada a posiciones de remate que hablan de su inteligencia futbolística. También es fundamental como parte de la primera línea de presión, ya que tiene una capacidad de sacrificio muy destacable.

Nacido en el pueblo barcelonés de Santa Perpetua de Mogoda hace 24 años, empezó su carrera en el histórico C.F. Badalona, un clásico habitualmente a caballo entre la Segunda B y la Tercera División. El avispado Villarreal tomó nota de su progresión para incorporarlo a sus categorías inferiores en el año 2010, donde progresó rápidamente para debutar con el primer equipo en la temporada que pasaron en Segunda División (la 2012/2013) cayendo por 1-0 en el campo del Elche. Acabaría la temporada con 14 partidos jugados, tres goles anotados y dos asistencias repartidas.

A la campaña siguiente continuó en Segunda División, al marchar cedido al Mallorca, donde gozó de más continuidad y alcanzó los 11 tantos. En la siguiente campaña fue repescado por el Villarreal para por fin debutar en Primera División (aunque se da la circunstancia de que jugó antes en Europa League que en Primera). Su primer gol llegó en Ipurúa ante el Éibar, fue el único del Villarreal en un encuentro que acabó con empate a uno.

Gerard Moreno besa camiseta Espanyol

Gerard Moreno

Sin terminar de asentarse en la titularidad a pesar de jugar 39 partidos entre todas las competiciones y anotar 16 goles, fue vendido al Espanyol. En esta segunda temporada, con once goles en 27 partidos, titular y capitán en varias ocasiones, ha superado sus números de la campaña pasada, cuando se quedó en siete goles.

Se trata de un interesante jugador, que ha tardado un poco más de lo que sus cualidades de futbolista completo presagiaban en asentarse en Primera División. De su halagüeño futuro habla el hecho de que el Espanyol, que posee el 50% de los derechos del futbolista, quiera comprarle el otro 50% al Villarreal. También demuestra que se espera que siga la progresión el hecho de que los castellonenses no estén muy por la labor de deshacerse un posible negocio si se le traspasa a un club mayor.

Será clave si el Espanyol quiere seguir creciendo como club, es Gerard Moreno, el manitas que sabe hacer de todo.

Sobre El Autor

Director Adjunto

Futbolero y colchonero desde 1978. Sé por qué soy del Atleti, pero no puedo explicarlo. Si quieres hablar de fútbol, aquí tienes un amigo.

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