Nadie podría haber imaginado los momentos tan duros por los que está pasando Mourinho actualmente. Tras una campaña exitosa el año pasado, en la cual el capitán John Terry pudo por fin alzarse con el trofeo de la Premier League, todas las miradas estaban puestas en el equipo del Stamford Bridge, que atacaba todos los frentes en la temporada 2015/2016.

Ni siquiera en sus peores pesadillas Mourinho habría podido imaginar tal escenario. Rumores de inestabilidad, una batalla legal demasiado mediatizada con la ex doctora del club Eva Caniero, el temido voto de confianza por parte del propietario Roman Abramovich y 6 derrotas en esta primera Liga, han contribuido a que ésta fuese para el entrenador portugués una de sus peores temporadas.

Cualquier otro entrenador habría sido relevado de sus funciones en su lugar, pero el carismático Mourinho es muy apreciado en Londres. El apoyo incondicional de la afición le ha asegurado el puesto. Sin embargo, esto no quiere decir que no se hayan visto afectados por los acontecimientos que han tenido lugar en el Stamford Bridge.

La reciente y devastadora derrota 4-1 frente al Liverpool de Jurgen Klopp fue difícil de encajar, incluso para los incondicionales de Mourinho. Sus arrebatos ante la prensa parecen haber sido limitados únicamente por su deseo de alejarse de las cámaras. A menudo, se ha negado a responder a ciertas preguntas, por miedo a ser objeto de reprimendas por parte de la Asociación del Fútbol de Inglaterra.

Aunque no todo ha sido negativo últimamente. Abramovich parece decidido a brindar todo su apoyo a Mourinho y los resultados han comenzado a mejorar. Durante el fin de semana vencieron frente al Norwich City en Stamford Bridge por 1 a 0. Y aunque fue diferente a la composición del año pasado, el equipo mostró estar unido pese a los difíciles momentos que está atravesando.

Su rendimiento profesional fue culminado con un fabuloso tanto del delantero español Diego Costa, después de la segunda parte, y tanto John Terry como Kurt Zouma defendieron arduamente su parte del terreno, contribuyendo a una merecida victoria para los blues.

Chelsea Jose Mourinho

Además, la vuelta al campo del medio belga Eden Hazard será reconfortante para Mou, también apodado ‘The Special One’. Hazard jugó en uno de los puestos ofensivos de medio campo, detrás de Costa, frente al Norwich. Se mostró creativo y dinámico, ofreciendo al Chelsea la técnica vanguardista que les había faltado cuando Oscar o Fábregas jugaban en dicha posición. También ha marcado el ritmo en la ofensiva, que el Chelsea necesitaba sobre todo en las posiciones de centro campo.

Aunque han atravesado momentos difíciles, y todavía están lejos de recuperar la buena forma del año pasado, las señales son positivas. Mientras que muchos contaban con que el Chelsea vencería al Maccabi Tel-Aviv en Israel, probablemente no muchos se esperaban la apabullante derrota 4-0. Gary Cahill, Oscar, Kurt Zouma y Willian unieron sus fuerzas en Tel-Aviv para llevar al Chelsea a lo más alto de la clasificación para la Champions League, que se jugará en un partido frente al Oporto en Stamford Bridge.

Tras haber sido derrotado en el primer partido por su antiguo equipo, Mourinho no querrá bajo ningún concepto que el Oporto le arruine la fiesta en casa. Si ganan, encabezarán la clasificación y tendrán bastantes posibilidades de victoria en los octavos de final de la Champions League, así como de enfrentarse a equipos de la talla del Real Madrid, Bayern Múnich, Juventus o Barcelona.

Su próximo desafío será vencer al Tottenham en el White Hart Lane, equipo que no ha conocido una sola derrota desde el inicio de la temporada. Si consigue deshacerse con éxito de los hombres de Mauricio Pochettino, el Chelsea tendrá todavía por delante una serie de partidos que debería ganar. Los encuentros siguientes al disputado frente al North London incluyen al Bournemouth, Leicester, Sunderland y Watford.

Sobre El Autor

Artículos Relacionados