De toda la vida, Estados Unidos ha sido visto como el país de las oportunidades. El cine ha contribuido a esta sensación poblando sus películas con frases como “esto es América, todo es posible” o contando la típica historia del que llegó con tres centavos en el bolsillo y terminó haciendo fortuna. Estoy seguro de que en un país con libertad de mercado las posibilidades de triunfar son grandes, sin embargo ir a Estados Unidos no tiene que ser siempre la mejor opción. Esto es algo que Javier Tebas debería valorar.

No se trata de que sea un romántico del fútbol, si fuera así probablemente ni siquiera hubiera arrancado TresCuatroTres ya que pensaría que los periódicos deben ser la única fuente de información. El fútbol evoluciona con los tiempos y así debe ser ya que es la mejor manera de asegurarse su supremacía como deporte rey. Cambian muchas cosas, a menudo a una velocidad más grande de la que nos gustaría , pero al final de los 90 minutos (a día de hoy) sigue manteniendo su esencia, veintidós jugadores y un balón.

Como decía Tebas debe reflexionar no por una cuestión de purismo, sino porque en mi opinión el fútbol debe centrarse y cuidar a los aficionados que llevan apostando por él desde hace décadas, décadas las cuales muchas de ellas han sido cuando menos difíciles. Y esos aficionados se encuentran en Europa. Sostienen que solo será 1 partido de 380, mi pregunta es ¿qué sucederá si dicho partido se convierte en un auténtico éxito en términos económicos para LaLiga? ¿se ampliará el número de encuentros? ¿Tendremos que poner la alarma de madrugada para poder seguir la competición?

Llevar LaLiga a América no me gusta. Allí consideran que sus Ligas (cualquiera que sea) son las mejores del mundo. Es precisamente ese resto del mundo el que se las tiene que arreglar si quiere seguirlas. Considero que en nuestro país se debería pensar igual. Tenemos el mejor fútbol del planeta, no hay que exportarlo sino hacer que los aficionados de fuera vengan a nuestro fútbol no alejarlo de sus seguidores nacionales. Por otro lado están las formas del presidente negociando primero y acordando después sin avisar a los clubes de Primera y con la oposición de los jugadores.

En definitiva, hacer las Américas dejó afortunadamente de ser algo a lo que aspirar. Para LaLiga esto debería estar claro.