Con dos hat-tricks en menos de una semana, Harry Kane ha conseguido el honorífico título de máximo goleador del año natural 2017. Con ello rompe la racha de siete años seguidos repartiéndose (también) este título entre Messi y Cristiano. Sin ser una consideración demasiado determinante, sí demuestra dos cosas: que hay vida en el fútbol más allá de Messi y Cristiano, y que estos dos fenómenos no han tenido en el presente año natural su curso más productivo.

El hecho es que el delantero del Tottenham ha convertido 56 goles en 52 partidos durante 2017, mientras que en el mismo periodo de tiempo, Messi ha logrado dos goles menos en doce partidos más y Cristiano tres tantos menos en ocho partidos más. También con 53, empatados con el portugués, han cerrado el 2017 Lewandowski y Cavani.

Como decíamos, ese honor de ser el máximo goleador del año se ha decidido en estos últimos días, ya que hay cinco jugadores en tres goles de diferencia, y si Kane se ha llevado el gato al agua ha sido gracias a los seis tantos que ha sumado en los últimos dos partidos, ante Burnley y Southampton, completando nada menos que ocho tripletes en este año y siendo también el jugador que más goles consigue en un año natural en la historia de la Premier League, dejando la marca en 39, por encima de los 36 del mítico Alan Shearer.

No es Harry Kane un jugador con una especial capacidad mediática, al menos fuera de Gran Bretaña. En España ha despuntado esta temporada al enfrentarse con el Real Madrid en la liguilla de Champions, pero a buen seguro, muchos aficionados que no siguieran la Premier con demasiada asiduidad desconocían antes de este verano al jugador londinense. El hecho de militar en el Tottenham, sin grandes resultados europeos, o la pobre actuación que tuvo en la última Eurocopa, no ayudan a ello.

Pero hay otro perfil de su personalidad que también le hace menos visible para el gran público europeo. La afición spur suele corearle al grito de “He is one of our own” (algo así como “es uno de los nuestros”), y es que este joven de solo 24 años y rápida progresión está muy identificado con su club y su ciudad, por lo que, pudiendo jugar en clubes de nivel superior, no parece muy dispuesto a postularse para salir de White Hart Lane. Tal vez algún día su ambición le lleve a buscar la gloria en otros lares, pero el alto precio de mercado que tendría dada su calidad, el hecho de que esté en un club con poderío económico suficiente para no tener que vender, su propia personalidad y ese arraigo a su tierra y, por qué no decirlo, la dificultad que tienen los jugadores ingleses para triunfar fuera de las islas, dejan la impresión de que será difícil que cambie de equipo.

Harry KaneFutbolísticamente, Harry Kane se trata de un delantero alto, aparentemente un ariete gigantón de casi 1’90 metros, pero en la práctica es un punta de lo más completo. Sabe jugar de espaldas, bajar el balón si el equipo sale en largo, repartir con criterio a sus compañeros, o encarar con un más que aceptable regate y buena velocidad. También sabe combinar, tiene buen remate con pies y cabeza a un toque y una pegada espectacular de larga distancia. Es un notable, cuando no un sobresaliente, en cualquier suerte que se le pueda pedir a un atacante. Incluso, a pesar de ser ya la estrella indudable de su equipo, no duda en trabajar en defensa si es necesario.

Tras pasos fugaces por las canteras de Arsenal o Watford, donde no supieron medir su potencial, recaló a los once años en la estructura de los Spurs. Ascendió por los equipos inferiores para llegar a ser cedido sin salir de Londres en busca de minutos en el fútbol profesional con 17 años. Su primera cesión fue al Leyton Orient de la League One, en la temporada 10/11. El siguiente curso lo arrancó a las órdenes de Harry Redknapp, quien solo contó con él para partidos de Europa League, donde debutó antes el Hearts escocés fallando un penalti. En esa misma competición llegó su primer gol con el Tottenham, al Shamrock Rovers.

En el mercado de invierno volvió a ser cedido, esta vez al Millwall, donde colaboró como titular para que el club salvara la categoría en la Championship. Arrancó la 12/13 en el Tottenham, debutando en Premier en la primera jornada, para justo después ir cedido al Norwich, también de la misma categoría. Una lesión frenó su progresión en la máxima categoría inglesa y, tras las navidades, volvió a la Championship, esta vez al Leicester. Tampoco allí tuvo demasiada suerte, cerrando un año prácticamente en blanco.

En la temporada 13/14, André Vilas-Boas decide dejarle ya como parte de la plantilla del Tottenham, pero sin darle demasiadas oportunidades a la sombra de Adebayor o Soldado. Tras el cese del portugués, Tim Sherwood le da algo más de confianza en los últimos partidos de Liga. Pero es Mauricio Pochettino, en la campaña siguiente, quien verdaderamente destapa el potencial de este fenomenal delantero.

Tras las diez primeras jornadas, Kane se hace con la titularidad y progresa hasta el punto de hacerse imprescindible e, incluso, capitán en un par de partidos. A sus 21 años, cierra curso con ese mismo número de goles en la Premier, además de cinco asistencias. Sus dos siguientes temporadas le han consagrado como un auténtico crack de talla mundial. Con 25 y 29 goles respectivamente, se convierte en máximo goleador de la Liga inglesa en dos temporadas consecutivas. Este año, su buena actuación en Champions y la previsión de que pueda ser clave en la actuación de la selección inglesa en el Mundial le sitúan como uno de los nombres a seguir en 2018.

Harry Kane y Cristiano Ronaldo

De momento, Harry Kane vuelve a apuntar a máximo goleador liguero con 18 goles en 19 partidos y, personalmente, me parece bueno para el fútbol que alguien haya conseguido quitarle protagonismo a Messi y Cristiano en la faceta goleadora tras casi una década. Ojo a este Hurrikane (Huracán), que no es una tormentita.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.