Argentino de nacimiento, francés de corazón. Personaje polémico a la vez que genial, protagonista de anécdotas insólitas. Suyas son algunas de las frases que han pasado a la historia. Marcó una época en el fútbol español y sobre todo en el italiano de la mano del Inter de Milán. Hoy, en Leyendas, es turno para Helenio Herrera.

Orígenes y carrera como futbolista

Helenio Herrera nació en Puán (Buenos Aires) el 10 de abril de 1910. La polémica que le acompañó durante su carrera tuvo su primera parada precisamente con su fecha de nacimiento. En muchas biografías aparece 1916, sin embargo, como posteriormente confesaría su esposa, Helenio Herrera nació en 1910. Fue él mismo quien, siendo consciente de que su nivel como futbolista no era el mismo que el de los chicos de su edad, decidió cambiar el cero por un seis. Era solo el comienzo de una serie de artimañas que formarían parte de su figura.

Hijo de emigrantes andaluces pasó su infancia en una barriada de Casablanca, Marruecos, de donde era originario su padre, carpintero de profesión. Sus padres tuvieron que ver como 3 de sus hijos fallecían, e incluso el pequeño Helenio contraía difteria, la cual afortunadamente superó. A la temprana edad de 8 años comenzó a trabajar en lo que le iba saliendo, todo por ayudar a la maltrecha economía familiar. Su mísero salario, a veces inexistente, hacía que en numerosas ocasiones tuviera que robar. Para evadirse de las penas, pronto desarrollaría auténtica devoción por el balón, jugando en el Roches Noires para dar el salto al Rajas Casablanca.

En aquélla época, la ciudad de Casablanca estaba bajo el protectorado francés, de ahí que numerosos equipos de la Liga francesa mandaran ojeadores a la caza de futuras estrellas. Uno de ellos, se aproximó al joven Helenio y le ofreció hacer una prueba en el Club Français de París. Prueba que superó, firmando un contrato como jugador profesional a la par que como vendedor de carbón.

Su carrera como futbolista se completó con su paso por otros conjuntos franceses como Stade Français, OFC Charleville, EAC Roubaix y Red Star, equipo este último en el que conquistaría su único trofeo, la Copa de Francia de 1940. Daría sus últimas patadas al balón en el Puteaux.

A quien le hubieran dicho en aquella época que Helenio Herrera, aquel defensa tosco y mediocre, iba a convertirse en el entrenador más laureado de la historia del fútbol italiano y en un auténtico mito de este deporte, directamente se habría echado a reír. Sin embargo, es justamente lo que sucedió.

Nace un genio del banquillo

Desde su retirada como jugador y hasta 1948, Helenio Herrera realiza su etapa como entrenador en Francia. En ese año, parte a España donde el éxito le esperaba.

Comenzó su andadura en el Valladolid, equipo que acababa de ascender a Primera División y al que logró mantener en la máxima categoría. Helenio Herrera era sobre todo un motivador nato, su labor psicológica sobre sus jugadores hizo que el Atlético de Madrid se fijara en él. Lo fichó y no decepcionó. Primer año, Liga. Segundo, Liga y Copa Eva Duarte.

Se juega mejor con diez que con once.” – Helenio Herrera

Fue en esa segunda temporada cuando se produjo una mítica anécdota del entrenador argentino. Año 1951, Feria de Abril de Sevilla, el Atlético visita el estadio del equipo que lleva por nombre el de la ciudad. Última jornada del campeonato, el conjunto colchonero llega como líder. Segundo, el Sevilla. Una victoria local les daría el título. La plantilla del Atlético lucha por llegar al vestuario. Una vez dentro, Helenio Herrera prohíbe a sus jugadores salir y les dice que va a ir al césped a ver cómo está el ambiente. Faltaban 25 minutos para el inicio. Nada más poner el pie en el verde, un Sánchez Pizjuán hasta la bandera hace que sus pilares de hormigón tiemblen. La afición local grita como nunca se había visto en un campo de la Liga. Gritan a un entrenador que camina con parsimonia, consciente de lo que está haciendo. HH vuelve al vestuario y se dirige a sus jugadores: “Muchachos, ya pueden salir. Les he dejado roncos”. El Atleti salió, empató a uno y se llevó el título.

En la tercera temporada abandonó el club de la orilla del Manzanares y comenzó un periplo por Málaga, Deportivo de la Coruña, Sevilla (con quien conseguiría un subcampeonato de Liga) y Os Belenenses. Ningún título, pero sus equipos eran reconocibles.

Zamora, Lozano y Helenio Herrera dando órdenes a Silva y Ben Barek

Zamora, Lozano y Helenio Herrera dando órdenes a Silva y Ben Barek

A finales de abril de 1958 el FC Barcelona llama por primera vez a su puerta, la cual abre encantado. En el Camp Nou estuvo la parte que quedaba de la temporada 57/58 y dos más. Sumó a su palmarés 2 Ligas y una nueva Copa. A la vez que aumentaba su éxito lo hacían también sus excentricidades tales como “motivar” a sus jugadores diciéndoles que el contrario, al que tenían que marcar, les había insultado.

Ganaremos sin bajar del autocar.” – Helenio Herrera poco antes de que el FC Barcelona le metiera seis al Betis en Sevilla.

En 1960, Helenio Herrera era lo más parecido a un Dios que había en el fútbol. Su palabra era ley. Y en estas llegó el Inter de Milán.

Sus números en Primera División

Club Temporadas Jugados Ganados Empatados Perdidos
13 363 200 46 117
Valladolid 1 (48/49) 26 10 2 14
Atlético de Madrid 3 (49/50 a 52/53) 103 54 17 32
Málaga CF 1 (52/53) 12 5 1 6
Sevilla FC 4 (53/54 a 56/57) 120 64 13 43
FC Barcelona 4 (58/59 a 59/60) y (79/80 a 80/81) 102 67 13 22

El gran Inter de Milán

Helenio Herrera no llegó a Milán solo, sino que lo hizo junto con Luis Suárez. Lo que se encontró fue un equipo hundido moralmente, sin ninguna estructura y con un vitrina de trofeos que no veía nada desde hacía ocho años. El club necesitaba un cambio y HH se lo dio.

Fuera del campo exigió mucha más profesionalidad a sus jugadores e introdujo las concentraciones. En el terreno de juego, todo partía de una defensa sólida para salir a la contra con rapidez. El catennacio llegaba al fútbol. Las dos primeras temporadas no obtuvo ningún título, pero a partir de la tercera aquello fue un no parar. Tres Scudettos consecutivos de la temporada 62/63 a la 65/66. Dos Copas de Europa seguidas. La primera en 1964 contra el R.Madrid de Puskas y Di Stefano y la segunda en 1965 contra el Benfica de Eusebio. A estos dos títulos europeos le acompañaros dos Intercontinentales.

Tras ocho años en el Inter, entrenó a la Roma donde contó en sus filas con Fabio Capello. Ganaron una Coppa Italiana en 1969. Posteriormente tendría segundas partes primero en el Inter donde no consiguió ningún título y luego en el FC Barcelona, de 1979 a 1981, ganando la Copa en este último año.

Esta es la historia Helenio Herrera, mitad psicólogo mitad entrenador, alguien con una personalidad jamás vista antes, alguien que revolucionó el fútbol y entró por la puerta grande en su historia.

Sobre El Autor

Fundador y Director

Nací en Murcia y crecí viendo al Barcelona de los Romário, Laudrup y Stoichkov. El fútbol de posesión y la figura del 4 son las claves.

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