El Real Madrid se llevó el clásico del Camp Nou tras remontar, con goles de Benzema y Cristiano, el tanto inicial de Piqué. El planteamiento inteligente de Zidane se impuso al juego talentoso de los de Luis Enrique, que no estuvieron tan brillantes como de costumbre. Hernández Hernández tuvo una actuación muy mejorable.

LA PREVIA: antes de que el balón comenzara a rodar, se celebraron emotivos y merecidos actos de homenaje a Johan Cruyff. El vídeo de agradecimiento de ex jugadores y trabajadores del conjunto blaugrana fue espectacular.

EL PARTIDO: salió el Real Madrid a verlas venir, juntando mucho las líneas y presionando a partir de medio campo. Nada de irse arriba a dificultar la salida de balón del Fútbol Club Barcelona. Los culés tocaban y tocaban, pero fue en un balón en largo (un saque de puerta de Claudio Bravo) cuando tuvo la ocasión más clara para adelantarse en el marcador. A partir del minuto veinte, los blancos empezaron a tirar contragolpes con cierto peligro. En uno de ellos, Benzema mandó al segundo anfiteatro un remate franco desde el punto de penalti.

Piqué celebra gol

Piqué celebra efusivamente el 1-0

Tras el descanso el Barça salió con más rapidez, verticalidad y dinamismo. Encerró al Real Madrid a base de saques de esquina consecutivos, llegando así el remate de Piqué al fondo de la portería visitante. Y ahí, salvo un disparo cruzado de un gris Luis Suárez, se acabó el equipo azulgrana. Los de Zidane se vinieron arriba en busca del empate, que llegó tras un mal disparo de Kroos, aprovechado con maestría por Karim Benzema.

Luego llegó el gol anulado a Bale, un disparo de Cristiano que tocó en la parte superior del larguero y, finalmente, el gol del portugués, tras un gran control de pecho, cuando ya su equipo jugaba con diez por la expulsión de Sergio Ramos. El Fútbol Club Barcelona intentó a la desesperada equilibrar el marcador, pero apenas dispuso de dos jugadas más de ataque antes del final del encuentro.

Imagen de la falta de Ramos sobre Messi

EL ÁRBITRO: Alejandro José Hernández Hernández, del Colegio canario, fue el encargado de impartir justicia en El Clásico. Debió expulsar a Sergio Ramos en la primera parte. El camero vio la primera amarilla por protestar una falta de Suárez (en esa jugada no hay fuera de juego porque viene de un saque de puerta) y le perdonaron la segunda amonestación en la falta-penalti a Messi. Es difícil saber si fue fuera del área o sobre la línea (para mi fuera) pero el derribo existe y es de amarilla. Terminó siendo expulsado por reiteración de faltas.

También pudo sacarle tarjeta roja a Luis Suárez por un manotazo intencionado a Pepe, pero no estuvo riguroso en esta acción. Culminó su lista de errores clamorosos con la anulación de un gol legal a Gareth Bale. Desde mi punto de vista, no hubo falta del galés sobre Jordi Alba.

CONCLUSIÓN: el Real Madrid sale con la moral a tope del Camp Nou para intentar disputar con las máximas prestaciones la Champions League. Supo jugar con maestría e inteligencia sus cartas y le salió la jugada. Creyó más en la victoria que su rival. El Fútbol Club Barcelona, que en la Liga tiene los deberes hechos al 99%, deberá tomar nota del partido de ayer, en el que quizá haya pecado de suficiencia. Ante rivales de la entidad del Real Madrid o el Atlético el próximo martes, es un error caer en la relajación.

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