Además de ser sociólogo, Javier Martínez es politólogo y tiene un master en Recursos Humanos. Es árbitro y profesor de sociología y psicología en la Federación de Fútbol de la Región de Murcia. Respecto al arbitraje, usa un modelo poco ortodoxo. Suele dar una charla en los vestuarios antes de comenzar los partidos en la que ensalza los valores de “juego limpio y respeto”. Cree y defiende un modelo de desarrollo integral sustentado en los valores de educación, respeto, formación y desarrollo profesional. Javier Martínez dice ser “aprendiz de todo y maestro de nada” ya que, gracias a su carrera de árbitro y sus estudios de sociología, comparte todo tipo anécdotas y vivencias vividas en los terrenos de juego y aporta soluciones a estas experiencias para que sus alumnos de las clases de entrenadores aprendan de ello.

¿Qué tipo de charlas imparte en la Federación de Fútbol de la Región de Murcia?

Imparto clases de psicología y sociología deportiva en los cursos de entrenador y monitor de la Federación. Doy psicología social aplicada al ámbito del deporte. Para un entrenador es necesario analizar a los jugadores de forma social, cómo se puede desempeñar el rol del jugador y cómo controlarlo. Cómo los factores sociales le afectan al jugador.

¿Cómo aplica sus conocimientos de psicología en su experiencia como árbitro?

Me muestro cercano, accesible y dialogante. En los campos de fútbol hay mucho miedo y respeto a la figura del árbitro y a las consecuencias que puede generar tener un acercamiento a él. Lo que yo intento es pasar desapercibido. Doy charlas antes de los partidos con los niños, que se basan en juego limpio, respeto y salud, ya que esta última va por delante del resultado.

Javier Martínez

Javier ejerciendo de árbitro y hablando con loa jugadores antes del partido

Tras dar charlas antes de sus partidos como árbitro, ¿nota resultados en el terreno de juego?

Sí noto resultados. Pero todavía hay entrenadores que no lo entienden. Aunque cada vez tiene una mayor aceptación. Si me quitaran la oportunidad de dar las charlas en los vestuarios, yo me dejaría el arbitraje, porque no tiene otro sentido para mí más que el de educar.

¿Ha vivido alguna experiencia negativa arbitrando? ¿Cómo la solucionó?

Nunca me he sentido agredido, ni amenazado, he tenido esa suerte. Pero si que he visto a padres y madres en la grada haciendo comentarios sexistas, insultando a niños por su complexión física o por llevar gafas y eso es muy preocupante. Lo más negativo que he visto ha sido eso. La mayoría de veces, estas personas que insultan a los jugadores contrarios tienen un refuerzo social negativo, ya que los que están sentados a su lado le apoyan, e incrementan la lucha de estos individuos contra el enemigo público, que es el árbitro y los jugadores contrarios.

Supongo que conocerá la Campaña Antioviolencia de la FFRM, ¿cree que son productivas este tipo de campañas?

Hay que trabajar concienciando a la gente. En estas campañas se esperan resultados inmediatos, y eso es un error. Una campaña antiviolencia debe ser mirada a largo plazo ya que hay que ir cambiando generación tras generación y debe ser trabajada por distintos sectores.

¿Cómo erradicaría la violencia, tanto física como verbal, de los terrenos de juego?

Es ambicioso, pero posible. Yo creo en que se puede conseguir y lucho por ello. Lo trabajo en las aulas con los alumnos de los cursos de entrenadores de todos los niveles. Pero lo primero que hay que hacer el concienciar a muchas personas y hay que creer que es posible ya que en nuestra sociedad se utiliza el deporte como medio canalizador de la violencia. Actualmente, veo que muchos clubs están trabajando seriamente desde las bases y están generando bastantes cambios muy importantes, ya que cabe recordar que estas bases son el futuro. Por todo esto creo que si se puede erradicar, pero con mucho trabajo a largo plazo.

Javier Martínez

Javier Martínez en una de sus charlas a entrenadores

¿Qué consejos da a sus alumnos de los cursos de entrenadores? En un sentido práctico, ¿cómo podría ayudar a un futbolista?

El mayor aspecto en el que hago hincapié a mis alumnos, y le podría hacer a un futbolista, es encontrarle sentido al fútbol. Este sentido al fútbol, no se remite única y exclusivamente a ganar, sino a disfrutar, a divertirse, y a recibir un feedback positivo con lo que hacen. El problema del fútbol hoy día, y culpa de ello la tiene la sociedad, es que se ha sintetizado en que solamente vale ganar ya que si no ganas lo que hay es frustración, reproches, y eso es lo que genera que muchos entrenadores y jugadores, si no ganan, se sientan fracasados. Lo primero que tiene que preocupar a un entrenador es que dentro del vestuario haya equipo, haya unión, eso es lo que tiene que trabajar, para que luego se vean plasmados los resultados en el terreno de juego. El secreto de un buen entrenador es tener la capacidad de hacer llegar el mensaje a sus jugadores tocando la parte emocional.

¿Prestan la RFEF o las federaciones regionales apoyo psicológico a los árbitros desde el inicio de su carrera? ¿lo cree necesario?

Creo que no es necesario. Si un árbitro parte desde la humildad, el diálogo, la cercanía y el buen hacer con los clubs, no tiene porqué tener ningún inconveniente ni dentro ni fuera del terreno de juego. Pien so que no es necesaria ninguna medida más que educación, respeto, cercanía y diálogo. 

¿A quién cree que hay que educar en el fútbol base: a niños, a entrenadores, o a los padres?

Todos tienen una parte de influencia en los niños. Un niño no nace queriendo ser Messi, pero desde pequeños ven en la televisión donde se ensalza a Messi y a Cristiano Ronaldo. Luego están los padres que halagan al jugador bueno, cuando es su hijo y menosprecian al malo. Está el fútbol, que es un deporte selectivo en que solo valen los buenos. Por lo tanto hay que trabajar psicológicamente con los entrenadores, con los padres, con la competición, con los árbitros y con los medios de comunicación, que son los artífices de la educación deportiva de los niños.

¿Qué opina sobre la tecnología como apoyo al arbitraje, ¿cómo afectaría psicológicamente al árbitro? ¿le haría sentirse más seguro o más vulnerable ante la posibilidad de que se pudieran corregir sus decisiones en el momento?

Yo creo que todo lo que sea en beneficio de mayor eficacia en el fútbol es positivo. Somos personas y nos podemos equivocar. Para mi la introducción de las tecnologías en el fútbol sería un avance. Pienso que no le quita autoridad al árbitro, ya que la única autoridad del árbitro en un partido es la de aplicar las reglas de juego y estos mecanismos le darían los recursos suficientes para aplicar el reglamento mejor. Es una herramienta para facilitar nuestro trabajo. Aunque, por otro lado, pienso que se le quitaría al fútbol esa magia natural que tiene, ese espectáculo regido por los árbitros. Creo que debemos probarlo y después opinar.

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