Era uno de los cromos más queridos por los niños futboleros pero también era uno de los protagonistas de las carpetas de las adolescentes de los años 90. Recordamos a un futbolista sublime, a un personaje idolatrado, ahora que se cumplen diez años de su retirada.

Julen Guerrero provocó en Bilbao y en todo el país una auténtica “julenmanía”, allí donde se alojaba el Athletic antes de un partido allí le esperaban cientos de quinceañeras deseando que el atractivo futbolista les firmara un autógrafo. Fue una leyenda del fútbol español, un icono de uno de los clubes históricos, el gran Athletic de Bilbao. Durante 14 años vistió en la élite la camiseta rojiblanca y participó en una Selección Española que prometía mucho aunque no paró de darse batacazos en las grandes competiciones.

Portada Don Balón Julen Guerrero

Julen se convirtió en la estrella mediática de los 90

El 6 de septiembre de 1992 nació una estrella en San Mamés. Un joven de la casa, de Portugalete, criado en la cantera rojiblanca saltaba por primera vez al césped del mítico estadio bilbaíno. Aquel era un partido frente al Cádiz. Y en ese equipo había jugadores como Ernesto Valverde y Ziganda en la delantera y Urrutia y Eskurza en el centro del campo. Ese Athletic estaba dirigido por Jupp Heynckes, técnico alemán que más tarde pasaría por el Real Madrid y Bayern Munich entre otros. Aquel encuentro suponía el primer partido de la temporada 1992-1993, un curso donde el Athletic terminaría rozando Europa al finalizar octavo.

Tras la brillante época de Clemente en el club bilbaíno, los rojiblancos vivían tiempos de cierta melancolía por los buenos años vividos y por ver a un equipo que no terminaba de conseguir resultados ilusionantes. Ahí apareció Julen Guerrero como símbolo de un nuevo equipo que prometía grandes alegrías, de hecho en su segundo curso en la plantilla el club conseguía terminar quinto en la tabla.

El jugador vizcaíno iba consolidándose con el paso de los partidos como hombre referente del equipo y esto le abrió las puertas de la Selección. Debutó como internacional en un amistoso contra México bajo el mando de Javier Clemente. Con tan solo 19 años entraba en el conjunto nacional y los grandes clubes de Europa ya le habían puesto los ojos encima.

Javier Clemente Otero Julen Guerrero

Clemente le convocó por primera vez con la Selección Española

Y no solo le empezaban a seguir los directores deportivos, sino que cientos de chicas empapelaban sus habitaciones y carpetas de clase con sus fotos. En los hoteles donde se alojaba el Athletic tenían que reforzar la seguridad porque muchas de estas admiradoras no dudaban a la hora de intentar conocerle en persona. El Julen de 20 años lucía un atractivo pelo rubio, tenía los ojos claros, estudiaba Ciencias de la Información…era un príncipe azul para las quinceañeras de los 90.

El Athletic se mostraba muy irregular en Liga con varios cambios en el banquillo, pero Julen Guerrero cada curso mejoraba sus prestaciones y ya se había convertido en jugador franquicia del club con apenas poco más de veinte años. El interés de otros clubs como el Barcelona o Real Madrid fue muy intenso. De hecho, durante el verano de 1995 se hablaba de que Valdano pidió expresamente a este futbolista para reforzar su equipo y que Mendoza lo tuvo cerca, pero la alta cláusula de su contrato y el gran afecto de Guerrero hacia sus colores evitaron ese traspaso.

La llegada de Luis Fernández a San Mamés hizo cambiar los resultados del equipo, el cual llegó a clasificarse otra vez a Europa tras varias temporadas difíciles. Los futboleros disfrutábamos viendo a aquel equipo de Etxeberría, Urzaiz, Ziganda, Guerrero, Alkiza, Karanka… En el curso 1997-98 vimos a un gran Athletic reforzado con Roberto Ríos, fichaje de renombre que costó un buen dinero a la directiva que mostraba así su ambición por volver a ser un equipo que luchara por todo el año de su centenario.

Aquel equipo toco su techo terminando como subcampeón de esa Liga y clasificándose para una Liga de Campeones donde lamentablemente no podría pasar de la primera fase. En los siguientes años, se inició un proceso de autodestrucción, que comenzó por Guerrero. Empezaron los rumores sobre un mal ambiente en el vestuario rojiblanco, llegaron resultados muy irregulares y el Athletic volvió a navegar sin rumbo en mitad de la tabla.

Tras la marcha de Luis Fernández, los siguientes entrenadores no apostaron por el ídolo rojiblanco quien era mucho más querido por la grada que por sus entrenadores. Txetxu Rojo le dio minutos pero una lesión le impidió jugar más partidos. Posteriormente, con el regreso de Heynckes Julen no terminó de convencerle de nuevo y dejó de ser un fijo en el once. Valverde, en su primer paso por San Mamés, le dio más oportunidades a Yeste, Tiko, Javi González…por delante del de Portugalete. Y con Mendilibar y con Clemente pasó su última temporada donde recuperó cierto protagonismo pero nunca fue aquel deslumbrante jugador de los 90.

Estos entrenadores sabrán porqué dejaron de confiar en un futbolista tan admirado por la grada. Quizás porque todo lo que le rodeaba le superó, impidiéndole dar el máximo de sí en el terreno de juego. Lo que se vio es que un prometedor futbolista, que se consolidó en el Athletic mostrando un gran nivel en los 90, al pasar a la siguiente década vio como se le terminaban las oportunidades y llegó a convertirse casi en un problema para el propio club. La afición le amaba y echarlo podía ser un insulto para la grada, pero sus técnicos ya no le daban minutos suficientes para engancharse a ser protagonista del juego como antaño.

El futbolista del Athletic anunció su despedida después de más de 400 partidos en el club.

El futbolista del Athletic anunció su despedida después de más de 400 partidos en el club.

En su última temporada como profesional, Clemente le volvió a ofrecer la oportunidad de disfrutar del fútbol y le dio minutos y no precisamente los de regalo ya que le puso en el terreno de juego por ejemplo ante el Real Madrid. La perla de Lezama se pudo despedir del fútbol jugando para, poco después, colgar las botas en aquel 11 de julio de 2006 donde con lágrimas en los ojos anunciaba su decisión. No dejaría el Athletic, con el que estuvo ligado más años en diferentes funciones pero sí que dejó de hacernos disfrutar con sus habilidades del balón.

Terminaba su historia. La de un jugador con más de 400 partidos en el Athletic, con 14 años a primer nivel, jugador internacional con España, y uno de esos protagonistas de los años 90 le guste a uno el fútbol o no.

Sobre El Autor

El balón es mi mejor amigo (como dirían Oliver y Benji), y la comunicación es mi pasión. Soy periodista y cuento con experiencia en diversos medios de comunicación en España y Reino Unido (Cadena Ser, CNTimesLive…). Durante varios años he seguido el día a día de la actualidad del Valencia CF, Levante UD, y Valencia Basket. Los estadios son mis templos, y el fútbol mi religión.

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