La temporada pasada el F.C.Barcelona, con un juego espléndido ganó por 7-0 al Levante en el que fue un debut espectacular. Por aquel entonces el térmometro de la ilusión del aficionado blaugrana volvió a subir de temperatura cual mes de Agosto. El resto ya se sabe cómo terminó.

Con esta introducción no pretendo que tú, querido lector, traces un paralelismo entre lo sucedido el año pasado y lo visto ayer sobre el césped del Camp Nou. Muy al contrario, mi objetivo simplemente es que la emoción no nos desborde y pensemos ya que el triplete está cerca (como ha quedado recientemente demostrado, augurar tripletes o sextetes no es la mejor opción).

Dicho lo cual, hay muchos hechos positivos a resaltar del encuentro de anoche. El primero y principal tiene nombre propio, Lionel Messi. Al margen de los 2 goles, hecho este que siendo el mejor jugador de la historia puede realizar aun sin jugar bien, se le vio correr en la presión, siendo generoso en el pase y en general sentirse a gusto en el campo. En una palabra, estaba enchufadísimo. Esta es a mi juicio la mejor noticia, ya que con un Messi en plenitud el Barça puede recibir “a porta gayola” a cualquier rival que se le presente.

Lionel Messi celebra gol con Munir y Jordi Alba

Lionel Messi volvió ayer a sonreír marcando dos goles

Del resto del equipo destacaría a un Iniesta en plan maestro, a un Ratkitic que sabe donde juega y asume el reto con holgura, a un Dani Alves dándolo todo y a un chaval que, a base de humildad y trabajo (y de tener el don del gol), va quemando etapas a un ritmo frenético “tirando la puerta” del primer equipo, hablo claro está de Munir.

En cualquier caso, destaco a todo el equipo en general, el cual con un tono y actitud espléndidos, provocó que el aficionado culé volviera a casa sabiendo que los jugadores dieron todo lo que tenían, y eso es algo que no se podía decir en tiempos pretéritos.

Finalmente, no me gustaría terminar el artículo sin destacar la figura del autodenominado líder del vestuario: Luis Enrique. El equipo vuelve a tener entrenador, se ven jugadas ensayadas (e.g. el córner rematado por Alves), se ve acción y reacción en el banquillo y por encima de todo se ve ilusión recíproca afición – entrenador. Como muestra un botón, el público acabó coreando el nombre del entrenador.

Es agosto, sí. Es el Elche, sí. Pero la cosa pinta bien…

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