La caída de la Roma eterna y con ella de todo un imperio de unas proporciones como jamás se habían visto hasta el momento fue asociada por Tácito o Gibbon, entre otros autores, al momento en que la irracionalidad ocupó el poder. Es fácil realizar el símil con el actual FC Barcelona, que ha pasado en cuestión de apenas unos años de ser el mejor equipo de la historia a trending topic en twitter y no por algo bueno precisamente.

En la época de esplendor blaugrana, se llegó a jugar con 11 jugadores de la cantera en el equipo titular siendo la foto de Messi, Iniesta y Xavi en el podio del Balón de Oro culmen de un modelo envidiado y copiado. Tras la hegemonía mundial llegó Rosell y le sustituyó Bartomeu, un señor que se ha sabido rodear de unos dirigentes aun más mediocres que su propia persona. No fue fácil, pero los encontró.

Los ejemplos del fin de un modelo no solo se han visto en el campo, sino en decisiones deportivas cuando menos controvertidas. Ahí está Mathieu, un central que no demostró ser mejor que Marc Bartra. Sandro, delantero completo como los haya que bien podría realizar el papel de Alcácer (pero sin haber pagado 30 millones). El flagrante caso de Thiago Alcántara quien aunque decidiera marcharse, alguno de esos “profesionales” podía haber pensado que mejor jugara 2 partidos más para haberlo vendido por 90 millones y no por 25. Incluso, el caso Montoya. Lateral que no demostró ser peor que Aleix Vidal.

Y finalmente, el caso Samper. Hablamos de un jugador que lleva desde los 6 años en el club, que comenzó la pretemporada realizando un gran encuentro frente a la subcampeona de Europa y a quien, según fuentes, se le ha comunicado que no contará con ficha dentro de las 25 disponibles. Mientras, se pagan 40 millones por un futbolista de 29 años, procedente de China y que en el mejor de los casos será suplente.

Esta deriva se puede completar con errores estratégicos como Isco o Marcos Asensio gracias a una directiva que obvió el hecho de que el tiempo pasa. También para los jugadores del Barsa.

Lo peor de todo esto no es que a día de hoy no haya modelo, lo peor es que no hay futuro.

Sobre El Autor

Fundador y Director

Nací en Murcia y crecí viendo al Barcelona de los Romário, Laudrup y Stoichkov. El fútbol de posesión y la figura del 4 son las claves.

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