Intensidad es una de las palabras más utilizadas en las charlas o debates después de un partido, sobre todo, cuando el equipo pierde o presenta una mala imagen. También es un término muy utilizado por los entrenadores durante los entrenamientos.

El concepto de intensidad en el fútbol siempre se ha asociado a las ganas, esfuerzo, actitud, velocidad, … con que se hacen las  acciones que realizan los jugadores.

Para mí la intensidad es un aspecto en el cual el jugador interviene directamente. Es cierto que los entrenadores podemos ayudar al jugador a mostrar más intensidad. Más adelante definiré aspectos claves para trabajarla. Pero imprimirle intensidad a las diferentes acciones depende, principalmente, del jugador.

La intensidad hay que asociarla al grado de concentración y motivación de los jugadores y, después, al aspecto físico. Nadie hará algo bien si su concentración en lo que está realizando no es máxima y si su motivación por lo que está haciendo no es buena.

También es muy común asociar la intensidad a las acciones defensivas. Es lógico. A los jugadores les cuesta más realizar las acciones defensivas que las ofensivas. Y es que cuando el balón está de por medio el grado de motivación es más alto.

Real Sociedad

Partido de la Primera División Femenina de España  entre el Valencia y la Real Sociedad

Por lo tanto, podemos definir la intensidad en el fútbol como la realización de una acción determinada durante un período de tiempo, de forma correcta con una fuerza determinada, concentración y actitud adecuada.

Un entrenador tiene que ayudar al máximo a sus jugadores, para que en el partido las cosas se desarrollen de la mejor forma posible y se cumplan los objetivos. Por eso, el entrenador también puede ayudar al jugador a mejorar la intensidad. Los aspectos claves para trabajar la intensidad en el fútbol son:

  • La motivación. El entrenador debe elaborar ejercicios que motiven al jugador.
  • La concentración. Trabajar la concentración del jugador.
  • Los objetivos. Los objetivos de los ejercicios deben ser claros y sencillos.
  • El método de trabajo. Cargas de trabajo con estímulos y distancias cortas.
  • La implicación de los jugadores. Realizar ejercicios con grupos reducidos, para buscar mayor implicación por parte de los jugadores.
  • Evitar pausas durante los ejercicios. Procurar no perder tiempo en los ejercicios. Ejemplo: en un ejercicio con balón (posesión) tener muchos balones cerca a fin de no realizar un gasto de tiempo en buscar los que se pierden.

Entrenamiento del Athletic de Bilbao en Lezama.

Por lo tanto, como entrenadores tenemos en nuestras manos diferentes aspectos para mejorar la intensidad de los jugadores, pero el jugador es realmente el que pondrá la intensidad en los entrenamientos y partidos. Y para ello la concentración y la motivación serán dos aspectos fundamentales, y en ellos el actor principal es el propio jugador.

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