Hoy cumple años un entrenador que, desde mi humilde punto de vista, ocupa un lugar de privilegio en el club de técnicos encumbrados por un gran sector de la prensa deportiva de manera desorbitada y sobrevalorada. En este selecto elenco de entrenadores podemos incluir a Michel, Mel, Caparrós y, como dije antes, a nuestro protagonista: Paco Jémez.

Paco Jémez en un entrenamiento del Cruz Azul mejicano

Paco Jémez en un entrenamiento del Cruz Azul mejicano

El actual técnico de Cruz Azul cumple 47 años y no pasa por su mejor momento en los banquillos. Comenzó la temporada al frente del Granada C.F., pero fue cesado al ser incapaz de sacar resultados positivos con el club nazarí. Pronto le llegó la oferta de Méjico, pero en el país azteca se le conoce más por sus salidas de tono en las ruedas de prensa y por su enfrentamiento con La Volpe que por sus números en el club de la capital mejicana.

Aquí en España, siempre ha estado en equipos modestos y lo máximo que ha logrado ha sido la permanencia holgada y tranquila durante tres temporadas en el Rayo Vallecano, al que no pudo mantener en Primera en la última Liga disputada. Otro de sus éxitos, que no le sirvieron para continuar en el cargo, fue el ascenso a Segunda División con el F.C. Cartagena en 2009. También pasó, por el banquillo de la Unión Deportiva Las Palmas y por el Córdoba C.F. con el que llegó a disputar el Play-Off de ascenso a Primera.

Hay que reconocer que Paco Jémez intenta que sus equipos jueguen un fútbol atractivo, de ataque y abierto, pero este aspecto, que es elogiable, se le vuelve en su contra porque no es capaz de adaptar el juego de sus conjuntos a determinadas circunstancias. Está bien morir por las ideas de uno y llevarlas hasta las últimas consecuencias, pero yo soy partidario de, sin perder la identidad y el sello propio, buscar alternativas que sean más rentables.

No se si Paco tendrá la oportunidad de entrenar a un club grande e importante y así poder ver si es un entrenador que merezca la pena. Hasta entonces, la sensación que me queda con él es que cuenta con un apoyo mediático importante que le ha abierto puertas que quizá estarían cerradas si nos ceñimos a sus logros deportivos.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

Artículos Relacionados